Artur Mas
Artur Mas - efe

Las declaraciones más controvertidas de la carta de Mas «a los españoles»

El presidente catalán acusa al Tribunal Constitucional de coartar la democracia y asegura que «Cataluña ha dado mucho» a España «y ha recibido poco o nada»

Actualizado:

La misiva con la que el presidente de Cataluña, Artur Mas, se ha dirigido este domingo «a los españoles» contiene una serie de declaraciones que han despertado reacciones entre sus adversarios políticos, que no han dudado en poner el acento en las contradicciones y falacias que la misma contiene.

Mas publica en el diario El País una carta en respuesta a la que una semana antes publicó el expresidente socialista del Gobierno Felipe González, que el de la Generalitat califica de «libelo incendiario». Estas son algunas de sus afirmaciones más controvertidas, o simplemente, contradictorias.

«Los principales partidos españoles comparten discurso y estrategia para con Cataluña. La misma receta, la de siempre, sin tapujos», afirma Mas. En lo que coinciden principalmente PP y PSOE es en condenar que el presidente catalán no se someta al imperio de la ley y en acusarlo de divir a la sociedad catalana. No parece, sin embargo, que coincidan en recetas para enfrentar el desafío soberanista catalán. De hecho, los socialistas reprenden al Gobierno acusándolo de «inmovilismo», mientras que los populares asegura que la receta «federalista» del líder de la oposición «esconde su indefinición», en palabras de la vicesecretaria de Estudios y Programas, Andrea Levy.

— «Cataluña ha amado España y la sigue amando. Cataluña ha amado la solidaridad y la fraternidad con España y con Europa. Y en el caso de España lo ha hecho a pesar de la ausencia de reciprocidad». Aunque el president se erige como portavoz de «Cataluña», una de las principales críticas que ha recibido es que ahora hable de «fraternidad con España» tras años de «injurias y confrontaciones» con el resto de los españoles, como ha apuntado la candidata de Ciudadanos, Inés Arrimadas.

—Artur Mas aprovecha para hacer campaña señalando lo que ha procurado hacer al frente del Gobierno: «Fomentar una economía racional y productiva, unas infraestructuras al servicio de las necesidades económicas, al servicio de la gente, de la prosperidad, impulsando tenazmente una mejora de las condiciones de vida fomentada en una sociedad más libre y más justa».

— «Cataluña ha amado a pesar de no ser amada, ha ayudado a pesar de no ser ayudada, ha dado mucho y ha recibido poco o nada, si acaso las migajas cuando no el menosprecio de gobernantes y gobiernos. Y pese a ese cúmulo de circunstancias, el catalanismo -como expresión mayoritaria contemporánea- ha respondido, una y otra vez, extendiendo la mano y encauzando todo tipo de despropósitos por parte de gobiernos y gobernantes». Una de las afirmaciones de Mas que más ampollas ha levantado, precisamente por hablar de «extender la mano» aun cuando es él quien ha impulsado el desafío rupturista en cuya hoja de ruta se recoge una declaración de independencia unilateral.

— «Cataluña hace siglos que busca un encaje con el resto de España (...) Así no se podía seguir, por el bien de todos. Por eso ha eclosionado en Cataluña un anhelo de esperanza, que ha recorrido el país de norte a sur, de este a oeste, una brisa de aire fresco que ha planteado el reto democrático de construir un nuevo país, de todos y para todos, si es que ese es el deseo mayoritario que expresa libremente la ciudadanía catalana». Mas admite desconocer si la mayoría de catalanes querría la independencia que él proclama —pese a que aseguró que el resultado de la pseudoconsulta que realizó había sido un «éxito total» del sí a la independencia—, e insiste en culpar a los Gobiernos centrales de no haber dejado otra opción a Cataluña que querer marcharse de España y habla de una «eclosión», pese a que sus socios en este órdago, ERC, llevan pidiendo la independencia desde sus orígenes hace ya casi un siglo.

— «No hay vuelta atrás, ni Tribunal Constitucional que coarte la democracia, ni Gobiernos que soslayen la voluntad de los catalanes». Artur Mas considera que el órgano de garantías coarta la democracia en lugar de aplicar la ley y asegurar que se respete lo que dicta la Constitución española, la máxima norma que rige también para Cataluña.

— «En este nuevo país que queremos se podrá vivir como español sin ningún problema, mientras que ahora es casi imposible ser catalán en el Estado español», afirma como alegato final.