El presidente del CGPJ, Carlos Lesmes
El presidente del CGPJ, Carlos Lesmes - ángel de antonio

«Despolitizar» la Justicia, la eterna asignatura pendiente

Podemos y Ciudadanos se suman a la ya tradicional promesa electoral de hacer efectiva la separación de poderes

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Despolitizar la Justicia es un propósito que entusiasma a todos los partidos, al menos cada cuatro años. Lo pronuncian en campaña, aún cuando ellos mismo han tenido responsabilidades de Gobierno, y se comprometen a «despolitizar» un poder del que, solo por el hecho de que tenga que ser despolitizado, asumen su politización misma.

Los nuevos partidos no iban a ser menos y el último en sumarse a esta promesa tradicionalmente electoral ha sido Podemos. La formación liderada por Pablo Iglesias ya está trabajando con diferentes asociaciones judiciales en fórmulas para introducir en su programa de las próximas elecciones generales una propuesta concreta para conseguir una Justicia «independiente». La secretaria de Acción Institucional de Podemos, Auxiliadora Honorato, defendió que hay que tratar de despolitizar todas las instituciones «para rescatarlas realmente del secuestro de los intereses de determinados partidos políticos».

También Ciudadanos va a «plantear una ‘despolitización’ total de los órganos judiciales como el Tribunal Constitucional, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y la Fiscalía», según aseguró el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que acusó a PP y PSOE de haber «roto la máxima que establece la separación de poderes». Rivera señaló que lo que persigue Ciudadanos es que «la justicia la hagan los jueces y no los políticos».

El CGPJ, en el punto de mira

El Consejo General del Poder Judicial, órgano de gobierno de los jueces, es la institución en el punto de mira de quienes se quejan de la poca separación de poderes. Su propia composición —doce jueces y ocho juristas «de reconocido prestigio» y que provienen de otras profesiones— ya apunta a que no es precisamente un órgano de autogobierno de los jueces. La Constitución recoge que esos ocho juristas sean nombrados por las Cortes, pero no dice nada de los 12 restantes, que podrían ser elegidos entre los propios jueces en lugar del Parlamento. Y es ahí donde se sitúa la polémica. En su última renovación, ningún grupo quiso quedarse fuera y el acuerdo salió adelante solo con la oposición de UPyD.

El PP llevaba en su programa para las elecciones generales de 2011 promover «la reforma del sistema de elección de los vocales del Consejo General del Poder Judicial, para que, conforme a la Constitución, doce de sus veinte miembros sean elegidos de entre y por jueces y magistrados de todas las categorías». Fue uno de sus grandes incumplimientos.

Ahora, la vicesecretaria de Estudios y Programas del partido, Andrea Levy, apuesta por «despolitizar» órganos constitucionales para darles «más transparencia y autonomía» y para lograr «un fortalecimiento de las instituciones que no provoque esa sospecha, esa ambigüedad, esa lejanía de los españoles».

El PSOE señaló también, de boca de su secretario general, Pedro Sánchez, que la elección de vocales del CGPJ «no podía seguir negociándose entre partidos» y que había que «despolitizar» el órgano. Prometía, además, que en caso de llegar al poder reformarían el sistema de elección de vocales judiciales del CGPJ para que no siguiesen siendo elegidos por los diputados y senadores. Un cambio de orientación en esta materia, puesto que los socialistas nunca enfrentaron esta reforma mientras estuvieron en el Gobierno.

Si hay un partido que llevó en su programa desde su origen esta «despolitización» de la Justicia es UPyD, hoy en sus horas más bajas. La semana pasada, la portavoz de la formación en el Congreso, Rosa Díez, denunció en su perfil de Twitter que en febrero de 2013 PP y PSOE rechazaron una iniciativa de UPyD en este sentido. «No tienen vergüenza. Llegan las elecciones y todos vuelven a prometer justicia independiente. Pero en cuanto se cierran las urnas, hacen lo de siempre: repartirse de 'la tarta de la Justicia», denunciaba.