Isa Mustafa, primer ministro de Kosovo, saluda a Angela Merkel durante un encuentro en junio
Isa Mustafa, primer ministro de Kosovo, saluda a Angela Merkel durante un encuentro en junio - reuters

España evita que Kosovo acuda a los Juegos del Mediterráneo

Su participación en Tarragona 2017 sería rentabilizada por el nacionalismo catalán

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La diplomacia española ha conseguido frenar la participación de Kosovo en los próximos Juegos Mediterráneos que se celebrarán en Tarragona en 2017. En una votación secreta, la solicitud de participación de Kosovo fue rechazada con 38 votos negativos frente a los 32 a favor, requiriéndose para su ingreso dos tercios de los 72 votos emitidos (tres por cada uno de los 24 países que forman parte).

Fuentes diplomáticas españolas descartan así, por tiempos y plazos, una participación de los deportistas kosovares en la cita de Tarragona. Algo que sin duda hubiera sido rentabilizado por el nacionalismo catalán que ve en Kosovo una «vía» para su quimera independentista.

Se da la circunstancia de que Kosovo es miembro del Comité Olímpico Internacional (COI) desde diciembre de 2014 y participará en los próximos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016 con su bandera. Hasta ahora lo venía haciendo con la del movimiento olímpico.

El ingreso en la Unesco

La región de Kosovo declaró su independencia de Serbia en el año 2008. Desde entonces, 108 países de Naciones Unidas la han reconocido como estado independiente. Entre ellos no está España. Sin embargo, su reconocimiento no es oficial pues Rusia, aliado histórico de Serbia, mantiene el veto en el Consejo de Seguridad.

España también se opone al ingreso de Kosovo en la Unesco, la organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Kosovo quedó bajo administración de la ONU y la OTAN tras la campaña aérea que llevó a cabo la Alianza Atlántica en 1999 para frenar las masacres serbias en la región de mayoría étnica albanesa.

Hay que recordar que las autoridades serbias, que aspiran a avanzar en las negociaciones de ingreso en la UE, se oponen al reconocimiento de la región kosovar como estado independiente. En la UE, España, Rumanía, Grecia, Chipre y Eslovaquia se oponen a su reconocimiento como país.

Región histórica de Serbia, Kosovo es la zona donde se emplazan los históricos monasterios ortodoxos y donde tuvo lugar la batalla del «Campo de los mirlos» entre el principado serbio y el imperio otomano que en 1389. A pesar de su derrota, la batalla de Kosovo es de particular importancia en el concepto serbio de la historia, la tradición y la identidad nacional.

Belgrado y Prístina sellaron en abril de 2013 un acuerdo histórico mediado por la UE para avanzar en la normalización de sus relaciones.