El significado del himno del Partido Popular explicado por su creador, el que mejor lo conoce, Manuel Pacho - vídeo: Youtube
himno del pp

La gaviota, el balcón de Génova, el azul y el «pa pam pa pam papara pa pam» de Manuel Pacho

Hasta socialistas como Bono admiten ante el compositor de la sintonía electoral más longeva (ya van 26 años con todos sus mítines) que la popular es mejor, más pegadiza, no necesita orquesta ni coro y es fácilmente recordable

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Por si hacía falta, ha reiterado en más de una ocasión que no es afiliado ni militante del Partido Popular. Manuel Pacho es un ovetense nacido en 1953, ingeniero de Telecomunicaciones y el compositor que se inspiró en cómo Steve Jobs forjó Apple en un garaje en California o cómo Amancio Ortega, dueño de Inditex, dio vida a su emporio textil, para crear hace más de cinco lustros el pegadizo himno, santo y seña de Génova y los mítines cocinados en todas las campañas electorales desde 1989. En aquella primavera, el mediático responsable de Comunicación del partido y asesor de José María Aznar, Miguel Ángel Rodríguez, instó en su despacho de la sede madrileña al músico Pacho que tuviese a bien pergeñar la nueva música con la que se identificaría al partido. Tenía que ser alegre, fácilmente memorizable, que identificase en un compás las dos siglas.

El encargo era de campeonato. Pacho era por aquel entonces un experto en música publicitaria, corporativa. De hecho, tiene en su haber lemas tan coreados como el «le va le va» de las papillas y batidos Puleva, así como los pegadizos ritmos del anuncio de la chica divina de la oficina de Farala, Vacaciones Santillana, anuncios de Seat, Ron Barceló y, más contemporáneo, la publicidad de la Expo de Zaragoza. En su carrera no faltan arreglos incluso para las «mamachichos», y ha trabajado con artistas internacionales de la talla de Paulina Rubio y Ricky Martin.

La misión de 1989 era que la opinión pública canturrease al instante la melodía

La misión de 1989 rezumaba que el militante, simpatizante, afiliado, gente de la calle, la opinión pública en general se quedara con ella en la cabeza y la canturrease de inmediato. El desenlace es evidente. El propio compositor se vanagloria en alguna entrevista posterior de que el mismísimo José Bono, hombre fuerte del socialismo en Castilla-La Mancha, le reconoció sin ambages que era mejor himno que el del PSOE, que es coral pero más aparatosa y con frases más difíciles y largas para el recuerdo. El autor señala que la música del PSOE, obra de su amigo Julio Mengod, es más del estilo del Novecento de Bertolucci, de masas.La coletilla del «pa pam pa pam papara pa pam» nació del momento en que Pacho, como él ha contado en vídeos como el que acompaña a estas líneas, se sentó en su casa y comenzó a darle vueltas a la figura de una persona que «tiene una idea y quiere sacarla adelante», un emprendedor al uso, el español liberal con iniciativa que trabaja para dar vida a su proyecto... Para él, el himno del PP reivindica ese triunfo individual, un himno liberal, nada pomposo, frente a la idea de colectivo y unión que representaría si el recado hubiese partido de las filas izquierdistas. En siete días había ideado la sintonía que todavía hoy se corea y que, en síntesis, son tres segundos melódicos y una repetición de idéntica frase, para la que se sube el volumen de la armonía y se integran unos fondos. Nada más. Sencilla. Era el «leit motiv» del partido y del artista.

Cobró en pesetas y en «A»

Miguel Ángel Rodríguez, Franciso Álvarez-Cascos y Rodrigo Rato dieron el visto bueno a la maqueta. Solo restaba el plácet de José María Aznar. El principal mandatario del partido acudió al estudio a escucharlo. Pacho obtuvo mayoría absoluta.

Un tema por el que se le ha preguntado a Pacho desde entonces, durante veintiseis años consecutivos, es por cómo cobró aquella empresa que le otorgó fama sempiterna y siempre especifica categórico que percibió el montante (300.000 a 500.000, no recuerda bien) en pesetas y todo «en A». Cabe recordar que los partidos estipularon por ley y en un acuerdo con la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) que no tenían que pagar derechos de autor al compositor cada vez que se pusiese la sintonía, aunque éste sí percibe una cantidad por el empleo de la melodía en los spots publicitarios que se ha visto considerablemente reducido en los últimos años.

El pegadizo himno del Partido Popular se ha versionado de 22 modos diferentes. No se han dejado fuera ni las opciones flamenca, disco, la bachata, tecno y las versiones regionales con instrumentos típicos de cada Comunidad Autónoma.

El color azul, la gaviota, el balcón de Génova y el himno de Pacho son los signos de identidad de un partido que estos días afronta un nuevo y desafiante reto, como en aquellos días en que Pacho veía cómo el partido de Felipe González ejercía una hegemonía preponderante. España iba a albergar los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla y el PP tenía una gran flaqueza. Quién sabe si el himno de Pacho fuese un punto de inflexión simbólico para la remontada, que llegó poco tiempo después.