El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera.
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. - jaime garcía

Albert Rivera lo cuenta todo

El presidente de Ciudadanos presenta mañana su segundo libro, «El cambio sensato», que ordena en 100 preguntas y respuestas sus propuestas para España y en el que también hay espacio para su vida personal

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El proyecto de Ciudadanos para España comienza poco a poco a tomar forma. Cuando el partido todavía no ha terminado de confeccionar su programa marco para las elecciones municipales y autonómicas, Albert Rivera presenta su segundo libro, «El cambio sensato». Una oportunidad de conocer los posicionamientos políticos de uno de los grandes protagonistas de un año cargado de citas electorales que pueden transformar el mapa político español.

El libro, editado por Espasa, se divide en doce capítulos: el primero, en el que se pueden conocer aspectos de ámbito más personal, los ocho siguientes abordan aspectos como el paro, la corrupción, las desigualdades sociales, la educación, la cultura, la sanidad, la energía, el medio ambiente y la política fiscal. Y en los tres capítulos finales, Rivera ahonda temas más transversales relacionados con el papel de la Unión Europea y la identidad política de Ciudadanos como ‘tercera vía’. Un libro en el que también hay espacio para su vida personal.

Rivera publicó su primer libro en febrero de 2014, «Juntos Podemos», y siempre ha recordado con sorna que el título estaba elegido antes de que apareciese el partido de Pablo Iglesias. Desde entonces ha pasado más de un año en el que Ciudadanos ha pasado de ser casi una curiosidad en el mapa político español a ser una de sus figuras más relevantes. El propio Rivera ya no excluye en su discurso la posibilidad de ganar y poder desarrollar una transformación a la que ya le ha puesto apellido. Debe ser un cambio sensato. Estas son algunas de sus reflexiones:

-¿Qué haces cuando no trabajas? ¿Tienes momentos sagrados para ti?

Cada evz tengo menos espacios reservados, pero todavía me quedan. El momento más sagrado es una tarde a la semana con mi hija, además del fin de semana que me corresponde disfrutar de ella. Una vez a la semana intento escaparme para nadar o hacer algo de ejercicio, y no solo por una cuestión física sino mental. [...] Al principio, cuando empecé en política, me costó mucho. Quería abordarlo todo de golpe y me volqué al cien por cien. Dejé el deporte, la familia, los amigos, y creo que me equivoqué.

-Te declaras republicano pero alabaste el primer discurso de Navidad del rey Felipe VI. ¿Es una estrategia para gustar a todos?

Como demócrata que soy, creo en los principios republicanos de la cosa pública [...] Mientras el Rey de España no se meta en política la cosa va bien [...] Debe haber un control democrático de la figura de la Monarquía, porque no deja de ser anacrónica. [...] Mientras Felipe cumpla las exogencias de la mayoría, no seré yo quien enarble el cambio de regimen.

-¿Cuál es tu posición sobre el aborto? En caso de que tu hija te pidiera ayuda ante un embarazo no deseado, ¿qué harías?

Creo que el aborto debería despenalizarse, pero no es un derecho. No hay ningún ordenamiento jurídico en Europa que diga que lo es. [...] No hay que tomar decisiones por los menores, pero cuando tienen que tomar decisiones complicadas, los padres deben tener conocimiento de lo que se va a hacer. [...] Si una hija mía quisiera abortar, en primer lugar, en la medida de lo posible, intentaría ayudarla si quisiera seguir adelante con el embarazo, y si no lo desea y está en uno de los supuestos que marca la ley, la apoyaría emocionalmente, porque es una persona libre que toma una decisión.

-¿Profesas alguna religión? ¿Cómo se sitúa Ciudadanos frente a los distintos credos?

Soy agnóstico, no soy creyente. Como decía Buñuel, me gustaría creer, pero no creo, así que no puedo evitarlo. Respeto mucho a la gente que cree, porque soy demócrata y respeto la libertad religiosa, pero a veces, desd algunos partidos políticos, se intenta canalizar reivindicaciones religiosas que son legítimas en el campo de lo moral y de lo religioso, pero que chocan con la regulación civil de un país. [...] Estoy a favor de que la Iglesia pague el IBI, como deberían hacerlo los partidos, los sindicatos y la patronal, que tampoco lo hacen. [...] Me considero una persona progresista, partidaria de separar Iglesia y Estado.

-Tú, que eres padre, ¿crees que deben garantizarse por ley la conciliación, la paridad y la igualdad salarial entre hombres y mujeres? ¿Bajas de maternidad y paternidad equitativas y obligatorias?

Creo en la igualdad de verdad, y no en las fotos que aparentan igualdad. Soy contrario a las cuotas de paridad, aunque comparto el objetivo. Estoy a favor de que la baja por maternidad sea equittativa entre madres y padres.

-¿Derogarías la reforma laboral del PP? ¿Recuperarías la negociación colectiva?

Estuvimos en contra de la reforma laboral desde el principio. [...] De la reforma del PP habría que cambiar la filosofía. Generar empleo, quitar el monopolio de la formación a los sindicatos y a las patronales. [...] La reforma laboral debería haber permitido más transparencia en el despido objetivo y, en cambio, ha conseguido justamente lo contrario: entrar en más litigios, en más dificultad, en más ambigüedad y en más discrecionalidad por parte del empresario.

-Ha calado la idea de que política y corrupción van de la mano y de que no se castiga a los corruptos como se merecen. ¿Cómo deben pagar quienes se lucran aprovechando su cargo?

Deben pagar con justicia, que no es lo mismo que impunidad y tampoco lo mismo que venganza. La impunidad es lo que estamos viendo: una justicia politizada y presionada, con nombramientos políticos en el poder judicial. [...] La inmesa mayoría de l agente que está en política es honrada, y no es un tópico. Personas de otros partidos me han dicho: «Qué suerte tienes de poder decir lo que piensas, qué suerte tienes porque no tenéis corrupción y podéis ir contra ella con libertad». Y yo respondo: «No se trata de suerte, sino de tener dignidad y valentía».

-¿Con qué partidos podría existir afinidad para unir fuerzas ante unas elecciones o para poder formar Gobierno?

Desde un punto de vista nacional, ahora mismo una colaición o fusión con otro partido no es factible. No hay un partido homologable a Ciudadanos. [...] Podríamos tener cierta afinidad en planteamientos de regeneración democrática, e incluso en el diagnóstico de cómo han funcionado las cosas hasta ahora, con Podemos. Podríamos coincidir en el ámbito de una reforma del sistema de partidos, en la lucha contra la corrupción y en un pacto contra la corrupción. Estoy convencido de que en un futuro llegaremos a acuerdos en ese campo, y esa es nuestra intención. [...] El PP y el PSOE son partidos en decadencia. [...] Soy de la opinión de que Rajoy no representa hoy un proyecto nacional. [...] Por supuesto que llegaremos a acuerdos, pero acuerdos para temas de Estado, acuerdo coherentes con nuestro programa y no para repartirse sillas o ministerios.