Mariano Rajoy y Juan Manuel Moreno, en un mitin electoral en Andalucía durante la pasada campaña
Mariano Rajoy y Juan Manuel Moreno, en un mitin electoral en Andalucía durante la pasada campaña - efe

El Gobierno, en busca de la «empatía»

En Moncloa confiesan que les ha faltado una mayor conexión con quienes aún están sufriendo el rigor de la crisis y el paro

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«Empatía». Es una de las palabras fetiche que circula estas semanas por La Moncloa, como si fuera la clave de lo que ocurre. Empatía... o falta de empatía. Después de la derrota electoral en Andalucía, en el entorno de Presidencia del Gobierno se ha reconocido que si bien los datos económicos son mucho mejores que los de hace un par de años, al Ejecutivo le ha faltado «empatía» para identificarse y comprender a los que siguen sufriendo la crisis con toda su dureza. Lograr esa «conexión» anímica es uno de los objetivos que se ha marcado el Gobierno ante las próximas citas electorales.

«Empatía: 1. f. Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro». La definición de la Real Academia está enmendada así: «Empatía: 1. f. Sentimiento de identificación con algo o alguien. 2. f. Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos».

Fuentes de Moncloa sostienen que el problema no es lo que ha hecho el Gobierno: «Ha hecho las cosas bien, los datos nos avalan. Hay crecimiento a la cabeza de Europa, más empleo, más consumo, más confianza... La recuperación es un hecho». El problema no es ese, por tanto, sino otro: ha faltado poner énfasis en que, pese a los datos positivos, sigue habiendo más de cuatro millones de parados, familias enteras sin trabajar, desigualdades sociales, pobreza, desahucios... Ponerse en el pellejo de todos ellos y convertirlos en protagonistas de los discursos, de las medidas, de las reformas. «Eso hay que reconocerlo también, con insistencia, con empatía...»

Rajoy ha convocado la Junta Directiva Nacional del PP para este martes 7 de abril. Ahí analizará la situación política y marcará la estrategia ante las elecciones municipales y autonómicas del 24 de mayo. Será la lanzadera hacia una campaña que se presenta intensa, y en la que Rajoy quiere volcarse de nuevo, pese a las reticencias que puedan tener algunos dirigentes locales del partido, que ven cómo pesa ahora mismo el desgaste del Gobierno.

El mensaje del presidente del Gobierno será rotundo: hay que intensificar el esfuerzo, mantener el rumbo, y «corregir» lo que no se ha hecho bien, como ya admitió el martes 31 de marzo en La Moncloa, después de reunirse con el presidente del Consejo Europeo, el polaco Donald Tusk.

«Hay que actualizarse», ha advertido Rajoy. Y eso supone poner el partido al día, aplicar la «nueva política» en comunicación, con una relación mucho más directa con los electores y los ciudadanos, y sobre todo con una «empatía» con quienes peor lo están pasando. «El gran objetivo ahora es que la superación de la crisis llegue a la totalidad de los españoles», defiende Rajoy.