Rosa Díez, en la comparecencia posterior a los comicios andaluces - efe
elecciones andaluzas

Cascada de dimisiones en UPyD ante la negativa de Rosa Díez a abandonar

Cinco miembros del Consejo de Dirección, entre ellos dos diputados, dimiten de sus cargos en el partido, en una reunión tensa en la que se ha exigido a la presidenta su renuncia

Actualizado:

Largo día para Rosa Díez, la fundadora, presidenta y portavoz de UPyD. Tras los desastrosos resultados obtenidos por su partido en las elecciones autonómicas andaluzas, la contestación interna no para de crecer en forma de dimisiones en el Consejo de Dirección. Después de varias horas de reunión del máximo órgano de decisión del partido magenta, han presentado su dimisión al menos cinco personas, dos de ellas de la máxima confianza de Díez: Irene Lozano y Álvaro Anchuelo, ambos diputados en el congreso. Además, Luis de Velasco, portavoz en la Asamblea de Madrid, Rodrigo Tena y David Andina. Lozano ha confirmado en su cuenta de Twitter el abandono de su cargo. «Sí, he dimitido de la dirección de UPyD», ha indicado escuetamente.

La reunión del Consejo de Dirección comenzó pasadas las cinco de la tarde, al finalizar la rueda de prensa convocada por Díez levantando gran expectación ante los rumores de que podría dimitir. Sin embargo, nada más lejos de la realidad: sin ninguna capacidad de autocrítica y sin el aval ya de muchos de los dirigentes de su partido, la portavoz de UPyD se limitó a calificar de «malos» los resultados de su formación en Andalucía, donde apenas ha logrado 76.000 votos.

En la rueda de prensa, Díez no solo se aferró a su cargo pese a las críticas internas («son los militantes y afiliados los que me han elegido», apuntó), sino que se negó a reconocer que su formación ha sido fagocitada por Ciudadanos, que ha conseguido nueve escaños en el Parlamento andaluz. «Eso del trasvase de votos tendremos que estudiarlo –ha dicho– porque yo no se dónde han ido los votos de elección a elección».

Hasta en seis ocasiones se le invitó a que, en un alarde de humildad, reconociera qué cree que ha propiciado el batacazo de esta formación en más autonómicas andaluzas. En todas ellas la misma respuesta evasiva: UPyD es un partido «autónomo, independiente y más necesario que nunca».

Sin una alusión directa a la fusión de su formación con la de Albert Rivera, rechazada el pasado diciembre y cuya propuesta le costó la cabeza a Sosa Wagner, Díez se ha limitado a decir que sus afiliados «quieren que este partido sea autónomo y tenga el mismo empeño y coherencia en todas partes de España, sin incongruencias territoriales». «La desaparición de UPyD supondría una gran pérdida para los ciudadanos y dejaría vía libre a más apaños con el nacionalismo independentista», ha insistido.

Desde que trascendió el recuento de votos ayer, son muchas voces dentro del partido las que están pidiendo la dimisión de Díez por el daño que está haciendo al partido. Si esta mañana lo hizo el diputado Álvaro Anchuelo («hay que extraer consecuencias de lo sucedido»), en plena rueda de prensa hacia lo propio el diputado de UPyD Toni Cantó. También en Twitter ha sostenido que las declaraciones de su «jefa» son «decepcionantes»: «La dirección del partido debe responsabilizarte de las decisiones que nos han traído aquí».