Pedro Sánchez, líder del PSOE
Pedro Sánchez, líder del PSOE - Ignacio Gil

El temor a un desastre electoral frena las maniobras contra Sánchez en el PSOE

El líder socialista dice que se siente igual de respaldado que antes y Bono que no se arrepiente de haber propiciado el encuentro entre Zapatero y Pablo Iglesias

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Dirigentes del PSOE que han asistido hasta ahora «desde la barrera» al espectáculo de la pérdida de apoyos, por parte de Pedro Sánchez, creen que las maniobras contra el secretario general se van a ralentizar una vez escenificada la «ruptura»; en parte porque ya han dejado claro su alineamiento con Susana Díaz para que sea candidata a La Moncloa y, también, porque están «asustados», dicen las fuentes consultadas, de la deriva del partido.

Sánchez está orgánicamente muy débil «y eso se está percibiendo ya socialmente, lo cual solo puede redundar en un desgaste electoral de la marca PSOE, de la cual, hoy por hoy, sigue siendo líder y seña de identidad». Y, todo lo que sea desgastarle a él, puede acabar pasando factura al PSOE incluso en las que ya se dan como casi seguras elecciones andaluzas el 22 de marzo y, sobre todo, en las municipales y autonómicas del 24 de mayo.

Quizá por eso, los pronunciamientos de los barones están siendo tan cautelosos. No solo por no tomar partido a favor de Sánchez o de Susana Díaz en una futura pelea por la candidatura a La Moncloa, sino porque temen que la situación del PSOE acabe contaminando» sus propias expectativas en sus territorios.

Es el caso del extremeño, Guillermo Fernández Vara, que aspira a recuperar la Presidencia de la comunidad, y tiene muchas posibilidades, según los sondeos que maneja Ferraz; o del presidente asturiano, Javier Fernández. Ambos guardan silencio.

Incluso destacados apoyos de Susana Díaz, como el castellano-manchego, Emiliano García Page; el madrileño, Tomás Gómez; o el valenciano, Ximo Puig, han intentado contemporizar en las últimas horas para evitar un desplome de la marca.

Sánchez aparenta tranquilidad

Mientras tanto, Pedro Sánchez se ha esforzado este jueves en aparentar normalidad y ha dado a entender que Susana Díaz le vino a comunicar, en una conversación que ambos mantuvieron ayer, el inminente adelanto electoral porque hay «razones objetivas» para ello.

En una entrevista en Rac 1, el líder del PSOE ha dicho que «no tiene sentido que, tras aprobar unos presupuestos, IU plantee un referéndum sobre la idoneidad de seguir o no» en el Gobierno andaluz.

Sánchez, en un mensaje nada velado a la que puede ser su competidora que él está decidido a ir a las primarias para La Moncloa el 26 de julio, independientemente de lo que haga Díaz, porque ya manifestó cuando fue elegido secretario general que quería «cambiar el PSOE para cambiar España».

Bono justifica la cita con Iglesias

Sobre el encuentro que mantuvieron Zapatero y el exministro José Bono con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, y el «número tres» de esa formación, Íñigo Errejón, del que no fue informado previamente, Pedro Sánchez señaló que «respeta la agenda» del expresidente del Gobierno.

«No voy a contribuir al ruido interno. Zapatero puede reunirse con quien quiera y hacer lo que quiera con su agenda, yo lo respeto»; y luego apuntór que, si esa reunión era evitable, «se lo tendrán que preguntar a él».

Precisamente Bono insistió hoy, en Onda Cero, en el que no se arrepiente de la cita en su casa porque tiene «buen concepto» de Iglesias, y añadió que «de haber sabido» que el encuentro «se podía interpretar» en contra de su partido, «no hubiese hecho nada».

Al preguntarle por si no imaginó que un encuentro así debilitaría a Pedro Sánchez, replicó: «¡Cómo no voy a estar con Pedro, si le apoyé para que fuera el secretario general del Partido Socialista! Cualquier duda sobre ese asunto, al menos en lo que a mí se refiere, me parece que es sacar las cosas de quicio».

Chacón está con Sánchez... y con Díaz

Por su parte, la exministra de Defensa y secretaria de Relaciones Exteriores de la Ejecutiva, Carme Chacón, aclaró que ella apoya tanto a Sánchez como a Díaz. «Los veo a los dos haciendo su trabajo lo mejor posible en momentos difíciles», señaló.

En este punto, lamentó que haya quien intenta convertir la política en «Salsa rosa», centrarse en asuntos como si Sánchea y Díaz se llevan bien o mal, o si la vicepresidenta del Gobierno y la 'número dos' del PP se llevan bien o mal. Cree que eso «no interesa nada al ciudadano» y además, es «irresponsable» en un momento de «deterioro» de la imagen de las instituciones.

Preguntada por quién debe ser el candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno, insistió en que debe elegirse en primarias abiertas, y no por métodos de «vieja política». «Me podrán llamar cansina, pero no incoherente», defendió, avisando de que lo que ella no quiere para el PSOE es «el espectáculo del PP» con un Mariano Rajoy eligiendo a todos los candidatos.