Los cuatro de la cúpula de Podemos
Juan Carlos Monedero - AFP
Equipo de Pablo Iglesias

Los cuatro de la cúpula de Podemos

Como Pablo Iglesias, líder indiscutible, todos provienen del mundo universitario y de posiciones de izquierda radical

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Como Pablo Iglesias, líder indiscutible, todos provienen del mundo universitario y de posiciones de izquierda radical

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  1. Juan Carlos Monedero: O conmigo o contra mí

    Juan Carlos Monedero
    Juan Carlos Monedero - AFP

    Juan Carlos Monedero (Madrid, 1963), es probablemente la cara más agresiva de Podemos, que contribuyó a fundar tras su paso por Izquierda Unida, y sin duda uno de sus ideólogos principales. Con más edad que la media de su formación política y mayor bagaje intelectual, este profesor de Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, al que sus compañeros llaman el «Mick Jagger» de la ciencia política, trufa cada una de sus manifestaciones con ese tufillo totalitario según el cual quien está de acuerdo con sus ideas es honorable, mientras quienes discrepan forman parte de la «casta» o están al servicio del poder.

    En una entrevista da su particular visión de la sociedad: «Hablo de los tres grupos a los que nos debemos confrontar para construir una democracia que merezca ese nombre. El primero son los malos: políticos corruptos, empresarios sinvergüenzas, medios de comunicación vendidos… Un 10% de nuestra sociedad (...) El segundo, son la mayoría silenciosa: unos son los amordazados que ya no pueden más y los otros son los que leen el «Marca», que piensan que Belén Esteban es una filósofa (...). Y el tercero, la izquierda de este país, que tiene que terminar con su fragmentación». Esta sería, claro está, la parte decente.

    Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología en la Complutense, hizo sus estudios de posgrado en la Universidad de Heidelberg (Alemania), y ha sido profesor invitado en varias universidades iberoamericanas, entre ellas la Bolivariana y Central de Venezuela. Precisamente, una de sus pasiones es el régimen dictatorial venezolano. En una de sus entradas de su blog «Comiendo tierra», de octubre de 2013, tras las elecciones municipales celebradas en ese país, escribía, no sin cierto arrobo juvenil: «Mientras que la oposición se aclara, la revolución bolivariana sigue su rumbo. Algo debió hacer bien Chávez cuando en su ausencia su obra sigue. (...) Chávez no ha arado en el mar. Maduro ha hecho su parte (...) Y así anda este pueblo. Hablándose, encontrándose, convocándose». Hay que recordar que Juan Carlos Monedero fue asesor del Gobierno de Hugo Chávez entre 2005 y 2010.

    No hay charco al que Monedero sea ajeno. Por ejemplo, refiriéndose a los asesinatos de supuestos camellos por parte de la banda terrorista ETA, personas en cualquier caso, dijo: «¿Por qué ETA empezó a asesinar a “dealers” (camellos) en el País Vasco? Porque resulta que se empezó a distribuir heroína por parte de la Policía en sitios donde la gente podía optar por otras salidas políticas, así que era mejor que se metieran en la heroína». Luego matizó, claro. Y dijo que solo explicaba la justificación de esos crímenes que hacían los terroristas.

    Se le volvió a entender mal cuando atacó a Willy Toledo y a Joaquín Sabina por criticar a Podemos: del actor dijo que repartía «estatutos de limpieza de sangre ideológica» y al cantante le espetó que «cada uno tiene que hacer lo que sabe. Nos hace volar con sus canciones, pero su cultura artística no está a la altura de su comportamiento político». Luego, en su blog, insistía, con esa superioridad moral que pocas veces le abandona: «Personas muy conocidas son, sin embargo, mucho menos coherentes en sus posiciones políticas. Opinan de asuntos colectivos como si lo hicieran de su último trabajo artístico. Y no están a la altura». A su altura, claro.

    Las críticas las lleva mal, y lo ha vuelto a demostrar en las últimas horas, cuando ha advertido, severo: «Podemos pasa al contraataque ante la ofensiva general de los medios de la casta».

  2. Íñigo Errejón: Con la polémica universitaria

    Íñigo Errejón
    Íñigo Errejón - AFP

    «Porque la casta incapaz nos quiere devolver a la Edad Media. O les echamos nosotros, o nos echarán a toda una generación.#razonesjovenes29M». Este fue el primer comentario de Íñigo Errejón (Madrid, 1983) en la red social Twitter. Corría el 20 de marzo de 2012 y de este modo «calentaba» la huelga general contra la reforma laboral del Gobierno socialista de Zapatero.

    Errejón es el líder de Podemos más prolijo en las redes sociales. Si Pablo Iglesias es televisión, Íñigo Errejón es el alma del «revolutum lila» de Podemos en Twitter. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid, fue en esta etapa universitaria donde se vinculó a organizaciones anticapitalistas y antiglobalización. Luego vino la guerra de Irak y las manifestaciones anti-PP. Patrón uniforme de la cúpula de Podemos a lo que hay que sumar su interés por el movimiento bolivariano en América del Sur. Su tesis doctoral la versó precisamente sobre el primer Gobierno de Evo Morales en Bolivia.

    Mano derecha de Iglesias —siendo la izquierda Juan Carlos Monedero—, Errejón diseñó la campaña electoral de Podemos en las pasadas elecciones al Parlamento Europeo. Este joven, con un daguerrotipo propio de Harry Potter, es ahora el centro de la polémica por un contrato con posibles irregularidades como investigador con la Universidad de Málaga por el que cobraba 1.825 euros mensuales.

  3. Carolina Bescansa: La mujer aún en la sombra

    Carolina Bescansa junto a Pablo Iglesias
    Carolina Bescansa junto a Pablo Iglesias - EFE

    También profesora de la Universidad Complutense de Madrid, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología -especialidad de Metodología-, Carolina Bescansa (Santiago de Compostela, 1971) es la mujer con más poder dentro de Podemos formando parte de la dirección del partido (Consejo Ciudadano). Es la responsable de la Secretaría de Análisis Político y Social.

    Fue junto a Iglesias y Monedero quien registró a Podemos como partido político el 11 de marzo de este año. A pesar de no ir en las listas a las elecciones europeas, este hecho no le ha impedido tener mayor relevancia mediática en las últimas semanas.

    Licenciada en Ciencias Política y Sociología por la Universidad de Granada, tuvo estancias en el extranjero en Lisboa (Programa Erasmus) y la Universidad de California (San Diego). Fue la encargada de presentar ante el Tribunal de Cuentas los presupuestos de Podemos.

    Por ahora se ha revelado como la «moderada» de la cúpula de Podemos y una dirigente en la sombra. Además, sus investigaciones académicas no le han llevado a la Venezuela de Chávez u otro país bolivariano. Al contrario, se ha centrado en contextos pre-electorales en el País Vasco o Cantabria y otras elecciones autonómicas y municipales.

  4. Luis Alegre: El profesor «caótico» de Filosofía

    Luis Alegre, a la izquierda
    Luis Alegre, a la izquierda - efe

    Coordinador de la Asamblea de Podemos que ha encumbrado a Pablo Iglesias como su secretario general, impidió en una de sus sesiones el libre acceso al fotógrafo de ABC, a quien invitó a seguirla desde el estrado, no desde la zona habilitada al resto de medios de comunicación.

    Profesor de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), recibió el Premio Libertador al Pensamiento Crítico por «El orden de El Capital. Por qué seguir leyendo a Marx», escrito junto a su mentor y director de la tesis doctoral, el profesor Carlos Fernández Liria. Dicho premio es otorgado por el Ministerio de Cultura de Venezuela y cuenta con una cuantía de 150.000 dólares para los ganadores. Ambos escribieron también el libro «Comprender Venezuela, pensar la Democracia» donde disertan las supuestas benevolencias del sistema político de Hugo Chávez, hoy dirigido por Nicolás Maduro.

    Desde 1992 ha estado vinculado a organizaciones de izquierda anticapitalista. Formó parte del Consejo Ejecutivo de la Fundación Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS), del que es vocal ahora Íñigo Errejón.

    De él dicen sus alumnos de Filosofía que es un profesor «hiperactivo, amistoso, cordial, muy atento y transmite positivismo». Aunque, reconocen su «caos» en las clases que no permite apenas tomar apuntes. «El examen siempre está tirado... a veces hasta se va de clase a mitad del mismo».