El presidente de la Generalitat, Artur Mas, en el Auditorio Fórum de Barcelona
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, en el Auditorio Fórum de Barcelona - EFE/Toni Albir

Artur Mas adelantará elecciones solo si es para votar la consulta

Propone una pregunta clara y nítida compartida por varias formaciones a favor del «sí», así como una lista única carente de siglas y que acepte nuevas elecciones tras el primer proceso

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El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha dicho que está dispuesto a adelantar elecciones para construir el nuevo Estado catalán. Para ello, propone una lista única con partidos y representantes de la sociedad civil favorables a la independencia. . Está dispuesto a no liderar esa candidatura y a no presentarse a la reelección en los siguientes comicios.

Mas ha afirmado que tras la votación del 9 de noviembre «no se puede devolver a los despachos lo que ya pertenece al pueblo catalán» por lo que está dispuesto a avanzar las elecciones autonómicas.

«Ha llegado la hora de utilizar el único instrumento que nos queda, no es el mejor de los instrumentos, pero no queda otra dada la hostilidad del Estado», ha dicho en un acto celebrado en Barcelona. Pero «solo las convocaré para hacer la consulta definitiva, no para cambiar el gobierno». Por ello, propone una pregunta clara: «si Cataluña debe ser un Estado independiente» compartida por varias formaciones políticas favorables al «sí». Un guiño claro a ERC, cuyo presidente, Oriol Junqueras, estaba presente en el acto. Por ello, ha propuesto como fórmula configurar una lista transversal, integrada por personalidades de la sociedad civil, liderada por personas que se comprometan «a no repetir en unas elecciones, pues se entendería como un servicio al país». Esta lista no sería financiada por los partidos políticos.

El nuevo Gobierno tendría 18 meses para desarrollar un programa que incluiría comunicar a las instituciones europeas la intención de crear un nuevo Estado, acabar de preparar las estructuras de Estado e impulsar un proceso de participación de la ciudadanía para crear las bases de una Constitución catalana. Todo ello debería estar listo antes del noviembre de 2016, fecha en la que tocan las elecciones oficialmente, éstas sí, para decidir si se cambia el gobierno o no.

«Tiempo de decidir»

Mas ha explicado su hoja de ruta en un acto celebrado en el Auditorio Forum que había levantado mucha expectación por la posibilidad de que convocara elecciones anticipadas. En su conferencia, titulada «Después del 9-N: tiempo de decidir, tiempo de sumar», que ha tenido lugar justo dos años después de las elecciones autonómicas de 2012, ha citado tres premisas: comparecencia única y exclusivamente como presidente de la Generalitat; completar democráticamente el proceso político, comenzado sabiendo si hay una mayoría social a favor de un Estado propio o no; y que el último fin es hacer una Cataluña mejor al servicio de las personas.

«El mensaje es muy potente: un pueblo puede aspirar a la libertad sin violencia y con una sonrisa en los labios y sobreponiéndose a la actitud hostil del Estado al que pertenecen», ha dicho Mas, quien en este sentido, ha criticado la «involución autonómica» del Gobierno.

El presidente de la Generalitat ha recordado que el sentir catalán se remonta a la guerra de secesión de 1714, de la que se celebra el tricentenario. «Se puede afirmar que el anhelo de autogobierno es consustancial a la identidad catalana», ha afirmado. «El Estado nos ha fallado», ha sentenciado, pese a que «no hay tema desde la Transición en el que el catalanismo haya ayudado, en ocasiones de forma decisiva».

Contra el Estado

Tras recordar la «fulminación» del Estatuto en 2010 por parte del Tribunal Constitucional, ha acusado al Estado de obviar las movilizaciones sociales en favor del derecho a decidir «y de la mayoría parlamentaria» existente. El dirigente nacionalista ha afado el rechazo del Gobierno a «una consultada tolerada y no vinculante».

«Es un Estado que dice no a todo, que confronta la legalidad con la legitimidad y que presiona a la Fiscalía para privar de libertad a miembros de un Gobierno que solo han facilitado que la ciudadana se exprese», ha añadido. Según Mas, los lazos entre Cataluña y el resto de España «no tienen un reflejo a nivel político, no hay una relación de tú a tú, se impone una jerarquía».

El presidente autonómico ha hablado incluso de «acoso y derribo», pero a pesar de ello, está predispuesto a dejar una puerta abierta ante posibles soluciones, como «un improbable referéndum a la escocesa» o «que el Estado hiciera una propuesta para abordar la cuestión catalana, pero también en ello soy escéptico». Por tanto, considera que ahora quien decide es «el pueblo catalán» porque «no se puede devolver a los despachos lo que ya le pertenece».

El 10 de noviembre, ha indicado, «Cataluña era un país más libre», en alusión a la votación del día anterior, pero también ha aludido a determinados errores, como confundir los roles sociales con los políticos o «gastar tiempo en discusiones estériles». Ha advertido del perjuicio que supone «poner las ideologías por encima de los ideales». En este sentido, ha afirmado que se debe actuar con generosidad.