Pablo Iglesias, líder de Podemos, y Luis Alegre, su portavoz
Pablo Iglesias, líder de Podemos, y Luis Alegre, su portavoz - reuters
Análisis

La renuncia a las elecciones municipales de mayo, el primer fracaso de Podemos

En términos generales, los partidos deben ser capaces de contar con uno de cada 300 electores con capacidad para representar a sus conciudadanos

Por narciso michavila
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La sorprendente irrupción de Podemos ha puesto de manifiesto una realidad generalmente olvidada: los partidos políticos no sólo tienen que buscar votantes sino también quién les represente. Y eso es más complicado sobre todo en elecciones municipales en un país como España con más de 8.000 municipios y casi 70.000 concejales.

En términos generales, los partidos deben ser capaces de contar con uno de cada 300 electores con capacidad para representar a sus conciudadanos. Concretamente en las últimas municipales, la relación fue de un concejal por 322 votos. Los partidos con mayor presencia en los municipios pequeños tienen mayor dificultad: tanto CiU como ERC necesitan un representante de cada 200 electores. El caso extremo es el Partido Aragonés: uno de cada 78 votantes resulta elegido. En el otro extremo está UPyD con más de 3.000 representados por representante. PP o PSOE se encuentran en un término medio.

De europeas a generales

Las elecciones más fáciles para las nuevas formaciones son las europeas al repartir 54 escaños sin umbral de entrada. Además, al ser de segundo orden, el elector se toma la licencia de elegir sin preocuparse de la capacidad de gestión del elegido.

Las siguientes elecciones donde es más fácil conseguir representación son las municipales. Se reparten una media de 20 actas de concejal por municipio frente a las 7 actas de diputado por provincia en las Generales. Es decir, obtener representación en elecciones generales es el triple de difícil que en las municipales. Además, el elector tiene cierta sabiduría de ello y por eso concentra el voto en las opciones mayoritarias conforme sube el nivel de elección. Eso hace que el escenario óptimo para Podemos -tras las Europeas- sean las municipales. Es un escenario óptimo desde el punto de vista electoral pero no desde el punto de vista organizativo.

En las elecciones Europeas la formación de Pablo Iglesias ha superado el listón del 5% del voto válido en 3.247 municipios. Es decir, Podemos tendría representación en, al menos, 3.000 de los 8.000 municipios españoles. En concreto, tendría representación en los 63 municipios de más de 100.000 habitantes con las excepciónes de Lleida y Reus.

La cifra de 4.000 concejales de Podemos es prudente pues las encuestas, como la de GAD3 para ABC en la Comunidad de Madrid, indican una ligera subida de la formación. La duda es, ¿tiene Podemos capacidad para seleccionar más de 4.000 candidatos?

Un partido de cúpula

El problema es que esta formación, contrariamente a lo que presume, es la agrupación política más piramidal. Las decisiones no las toman las asambleas o círculos sino la cúpula de partido procedente de la facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense. El dilema para Podemos es que si no se presentan están lanzando dos mensajes muy letales. El primero: «Podemos gestionar un país como España pero no Podemos gestionar un municipio de 10.000 habitantes».

El segundo: «¿Cómo les explican a los miles de votantes que en su municipio su voto no encontrará representación?» En el fondo se esconde el miedo a que se descubra antes de las Generales que ninguna de sus recetas resisten la realidad.

El votante de Podemos es un votante muy tecnológico. De hecho entre la población que emplea internet todos o casi todos los días -6 de cada 10 votantes- es la formación con mayor intención de voto. ¿Entenderán que no quiera Podemos presentarse a las municipales por no tener candidatos? ¿Cómo reaccionarán en las redes?