Alberto López Basaguren, catedrático en Derecho Constitucional
Alberto López Basaguren, catedrático en Derecho Constitucional - abc
cataluña

López Basaguren: «Si se hace un referéndum ilegal solo votarán los que estén a favor de la consulta»

Un catedrático en Derecho Constitucional, habla con ABC sobre el proceso soberanista

Actualizado:

Alberto López Basaguren (Basauri, 1957) conoce bien los anhelos secesionistas. Catedrático en Derecho Constitucional, ha estudiado en profundidad las «excepciones» de los referéndum en Escocia y Quebec. Con el decreto de la ley de consultas a punto de ser aprobado por Mas, López Basaguren habla en ABC del futuro de Cataluña y de su comparación con procesos independentistas ocurridos en otros países.

– ¿Cómo puede afectar la victoria del «No» en el referéndum escocés a otros procesos secesionistas como el catalán?

– El resultado negativo de la consulta en Escocia pone en evidencia que la independencia provocaría que muchas cosas se moverían en Europa. Se ha visto una reacción ante este proceso: el mundo de los negocios, la economía, la visión de muchos dirigentes de países del mundo... solo ante el riesgo de que triunfara el «Sí» en Escocia se han creado muchos anticuerpos en el continente y se ha reflejado los peligros que afloran ante este tipo de situaciones.

– ¿Por qué no se puede producir este tipo de referéndum en Cataluña?

– Las peculiaridades constitucionales del Reino Unido permitían realizar este proceso de una forma relativamente sencilla. En España, las dudas sobre el encaje constitucional de un referéndum de este tipo son muy sólidas. Con la regulación constitucional actual no es posible este tipo de referéndum. Lo que yo echo en falta es que se pongan encima de la mesa los argumentos de porqué esto debe seguir así o porqué debe cambiar, es decir, el debate político sobre la legitimidad de la regulación legal actual o la legitimidad de las propuestas de cambio.

– ¿En qué ha diferido la propuesta independentista del Partido Nacionalista Escocés de la de CiU?

– Se ha llevado de forma distinta. La claridad con la que se presentó el SNP a las elecciones de 2011 fue meridiana. Se comprometía a convocar un referéndum sobre la independencia y obtuvo mayoría absoluta. Por el contrario, CiU ha jugado con la ambigüedad para luego meter de rondón la independencia cuando no hablaba de eso en su programa electoral. En todo caso, en el Reino Unido también ha habido críticas que sostienen que la decisión de David Cameron de permitir esta consulta ha sido un error.

– ¿Ha existido cierta pasividad en España respecto a la independencia catalana?

– Yo soy un defensor del principio de legalidad, en una democracia fuera de la legalidad no es posible hacer nada legítimamente. Aún así, creo que el sistema político español se ha atrincherado en esta legalidad como única estrategia. No se ha afrontado el debate político sobre la legitimidad o no de lo que se plantea en Cataluña, lo que ha dejado el camino libre al nacionalismo. Me da la sensación de que ese terreno se ha abandonado porque se ha dado por perdido de antemano y no se ha intentado convencer a la sociedad catalana de que la independencia no es una buena opción. En Escocia ha pasado algo similar. Solo Gordon Brown ha dado un discurso de dignidad política a los que querían votar «No» y parece que ha sido capaz de salvar el resultado del referéndum. Eso está faltando en España.

– ¿Cuál es el papel del Tribunal Constitucional en la ley de consultas?

– Se le suelen echar muchas culpas, pero el Tribunal Constitucional no tiene disponibilidad sobre esto. Si el Gobierno invoca el art. 161.2 de la Constitución al interponer el recurso, la suspensión de la ley durante cinco meses es automática. El Tribunal Constitucional puede decidir en dos momentos: cuando debata si levanta la suspensión o no de la ley y cuando dicte sentencia sobre el fondo del recurso del gobierno sobre la inconstitucionalidad de la ley. Hasta que no haya sentencia sobre el decreto no se podrá realizar la consulta.

– Esquerra Republicana ha hablado de desobediencia civil el 9-N en el caso de que se prohíba la consulta. ¿Cree que este hecho se producirá finalmente?

– Se ha hablado de desobediencia civil pero, realmente, ¿Qué sostenibilidad tiene esto en nuestra sociedad?. También se hablaba también de una declaración unilateral de independencia, pero eso son palabras. ¿Qué hace el presidente de la Generalitat en el minuto uno después de declarar la independencia?. Estas declaraciones carecen de consecuencias y no tienen ninguna viabilidad. Por otra parte, sí que me preocupa que la actuación política de Artur Mas lleve a la implosión del sistema de partidos en Cataluña. La política que va a salir de las próximas elecciones catalanas va a ser difícilmente gestionable incluso por el Estado español. Esta situación la veo negra, para Cataluña en particular y para España en general.

– Finalmente, ¿Qué cree que ocurrirá el próximo nueve de noviembre?

– Puede haber sectores que pongan urnas en algunos lugares, lo que puede suponer una demostración política, pero no tiene más viabilidad. Si se pretende hacer un referéndum que no sea legal solo votarán los que estén a favor de la consulta, lo que va a dar unos resultados muy pobres como significado de un apoyo mayoritario a la independencia. Es difícil que el resultado sea utilizable mas allá de la demostración de la fuerza política del independentismo, unos límites que ya conocemos con las Diadas de los últimos años. El resultado de esta consulta no aportaría nada cualitativamente diferente a lo que ya sabemos.