Jesús Eguiguren (d.), presidente del PSE
Jesús Eguiguren (d.), presidente del PSE - Efe

El PSE suprime el cargo que ocupa Eguiguren

La nueva secretaria general de los socialistas vascos prescinde de la figura del presidente

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La decisión de la nueva secretaria general de los socialistas vascos, Idoia Mendia, de suprimir la figura del presidente del partido dejará al PSE sin este cargo por vez primera desde 1978. Jesús Eguiguren ocupa actualmente la presidencia del PSE desde hace doce años.

La figura del presidente del PSE tiene un contenido simbólico, sin funciones ejecutivas en el seno de los socialistas vascos. Las funciones de representación política y dirección del PSE corresponden a la secretaría general.

Idoia Mendia ha tomado la decisión de suprimir esa figura en el marco de la remodelación de la comisión ejecutiva de los socialistas vascos que estará formada por un grupo más reducido de dirigentes que en la actualidad.

Los miembros de la ejecutiva, además, tendrán cada uno un área concreta de responsabilidad, a diferencia de la situación actual en la que se combinan dirigentes encargados de un área precisa junto con otros sin funciones delimitadas.

Mendia no ve necesaria la figura de un presidente por lo que en el congreso que se celebra este fin de semana presentará una propuesta de comisión ejecutiva sin ese cargo.

Será la primera vez que el PSE no tenga presidente desde que esta formación adoptó la fórmula jurídica de Partido Socialista de Euskadi en un congreso celebrado en 1978.

El primer presidente del PSE fue Juan Iglesias, un histórico del socialismo vasco que fue miembro del Gobierno vasco en el exilio durante la dictadura franquista y que cuando se formó el Consejo General Vasco ocupó la Consejería de Trabajo.

Jesús Eguiguren, que llegó a la presidencia en 2002, ha sido el militante que más tiempo al estado en la presidencia del socialismo vasco. Eguiguren renunció hace dos años a seguir en la primera línea de la política vasca y no se presentó a las últimas elecciones autonómicas.

Desde entonces ha permanecido en un segundo plano en las actividades del partido, aunque ocasionalmente ha alcanzado notoriedad mediática como consecuencia de algunos pronunciamientos públicos relacionados con la gestión del final del terrorismo de ETA.