El castillo de Montjuic en Cataluña
El castillo de Montjuic en Cataluña - archivo

«Tierra de castillos»: Castilla y Cataluña comparten hasta el nombre

Las dos regiones históricas de España tienen probablemente un mismo origen etimológico

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«El nombre de Cataluña, de etimología incierta, aunque probablemente derivado de 'tierra de castillos', se empezó a utilizar a mediados del siglo XII para designar el conjunto de condados que formaban la Marca Hispánica», explica la Generalitat en su página web.

Aunque no existe unanimidad sobre su origen, la principal teoría, aceptada por la Generalitat, asegura que la palabra Cataluña deriva de «tierra de Castillos». Un término que nació para designar a la «región de los vándalos» y que aparece por primera vez en forma escrita hacia 1117 en el poema pisano «Liber maiolichinus». En ese texto se describen las gestas que los pisanos realizan con los catalanes para abordar la conquista de Mallorca. El texto hace varias referencias al conde Ramón Berenguer III y al territorio que este dominaba: «Catalania».

Un origen similar al de Castilla, que significa también «tierra de castillos» o «tierra sembrada de castillos». Así el término vendría del latín «castellum», diminutivo éste a su vez del término «castrum», castro, fortificación de la Iberia prerromana. Temerosos de las poblaciones dispersas, la conquista de los romanos trajo consigo la destrucción de la mayor parte de los poblados amurallados, que entonces poblaban toda la geografía hispana. La Edad Media y las guerras fronterizas volvieron a traer un mar de fortificaciones a la península.

Con el caso de Cataluña ocurriría algo parecido. Por las necesidades defensivas de la Marca se levantaron muchas fortificaciones, cuyos guardas eran llamados castellanos que en el bajo latín medieval tomaría el nombre de «castlanus» de cuya voz surgen las formas catalanas «castlà», «catlà» y «carlà». De esta forma, los extranjeros que pasaban por sus tierras habrían comenzado a nombrar así a los habitantes y su territorio.

No en vano, se considera que el nombre de Castilla nació testimonialmente mucho antes que Cataluña. En el año 800, un documento notarial por el que el abad Vitulo donaba unos terrenos, incluido en el Becerro Galicano del monasterio de san Millán de la Cogolla (La Rioja), ya menciona el nombre de Castilla.

Cataluña: ¿País de godos?

Sin embargo, hay otras teorías que alejan a Cataluña de un origen «castellano». Una de ellas sostiene que la palabra procede de «Gotholandia» (país de los godos) a través de «Gothia» o «Gotia» que era como los francos denominaban también la Marca Hispánica, debido a la presencia de población visigoda al norte de la actual Cataluña.

Otra hipótesis defiende que el topónimo procede de una alteración de la latina referida a los lacetanos (lacetani). La transformación se daría por metátesis entre la -l y la -c: «lacetanos» evolucionó hacia «catelans». Cabe mencionar que los lacetanos eran la tribu íbera que habitaba en la Cataluña Central entre, aproximadamente, el siglo VIII a. C. hasta finales del siglo I a. C.