Los retos de Pedro Sánchez al frente del PSOE más débil
Pedro Sánchez y Alfredo Pérez Rubalcaba - Reuters

Los retos de Pedro Sánchez al frente del PSOE más débil

El nuevo secretario general debe devolver a la unidad y la esperanza a un partido amenazado por el riesgo de la desintegración

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El nuevo secretario general debe devolver a la unidad y la esperanza a un partido amenazado por el riesgo de la desintegración

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  1. Duro trabajo por delante

    Pedro Sánchez y Alfredo Pérez Rubalcaba
    Pedro Sánchez y Alfredo Pérez Rubalcaba - Reuters

    El nuevo líder del PSOE, Pedro Sánchez, tiene por delante un duro trabajo para reflotar un partido que acumula varias derrotas electorales y se enfrenta al riesgo de ser devorado por los partidos que se sitúan a su izquierda. La primera misión de Sánchez, no obstante, será recuperar la unidad del PSOE, que se ha sometido por primera vez a un proceso de selección de su secretario general criticado por la vieja guardia del partido.

    Rubalcaba ha estado dos años y medio consagrado a sortear las puñaladas internas de su partido y eso le ha debilitado a él y al PSOE, se quejan muchos socialistas, conscientes de que no han ofrecido nunca ante la sociedad una imagen de unidad que quizás era la premisa principal desde la que comenzar la resurrección

    Ahora, el PSOE está casi en coma, y en la cabeza de muchos ronda la imagen de la desintegración exprés de la UCD o, incluso, la más reciente del Pasok, que ha pasado de tener un tercio de los votos y de gobernar en Grecia a ser prácticamente irrelevante.

  2. Dispersión de los apoyos socialistas

    Eduardo Madina, Alfredo Pérez Rubalcaba, Pedro Sánchez y José Antonio Pérez Tapias
    Eduardo Madina, Alfredo Pérez Rubalcaba, Pedro Sánchez y José Antonio Pérez Tapias - AFP

    Sánchez ha ganado casi con un 50 por ciento de los votos de los más de 125.000 militantes que han participado en las primarias. El hecho de que hubiera tres candidatos -junto a Sánchez y Madina competía José Antonio Pérez Tapias- ha permitido dispersar el voto, ya que de haber habido sólo dos aspirantes el resultado estaría mucho más ajustado y la división del partido en dos hubiera sido más evidente.

    De este modo, todo ha quedado más disperso, según el análisis que hacen diversas fuentes socialistas citadas por Efe, que creen que así será más fácil cerrar «heridas» y no como pasó en el congreso federal de 2012, cuando Alfredo Pérez Rubalcaba ganó por sólo 22 votos a Carme Chacón. Los socialistas quieren ahora evitar a toda costa que se reproduzca una situación similar, aunque está por ver el comportamiento de los perdedores.

  3. Integrar a Madina y Pérez Tapias

    Eduardo Madina y Pedro Sánchez
    Eduardo Madina y Pedro Sánchez - Efe

    El futuro secretario general quiere ser el «secretario general de la unidad», y espera contar con Madina y Pérez Tapias para la nueva dirección del PSOE. La Izquierda Socialista, la corriente interna a la que ha representado Tapias en esta disputa, ha vuelto a recuperar un protagonismo perdido desde el anterior congreso y exigirá su cuota en la nueva Ejecutiva y en el Comité Federal.

    Pérez Tapias dijo ayer que estudiará la oferta de Sánchez para tener en cuenta qué papel puede desempeñar su proyecto en la Ejecutiva y «desde luego, en el Comité Federal». La nueva Ejecutiva saldrá del congreso federal de finales de mes.

  4. Apartarse del «aparato»

    Pedro Sánchez y Susana Díaz
    Pedro Sánchez y Susana Díaz - Isabel Permuy

    Sánchez ha hecho todo lo posible por no dar la imagen de estar bajo el paraguas de la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, y ha insistido toda la campaña en que él era el auténtico candidato de las bases, que era mucho menos conocido que Madina, que no formaba parte del «aparato» y que partía con desventaja.

    Pero el próximo secretario general del PSOE inició ayer su ronda de contactos con una reunión en Ferraz con Díaz, quien está al frente de la federación más importante de los socialistas. Es, además, la única dirigente socialista que gobierna una comunidad autónoma, junto a Javier Fernández (Asturias). Una dirección federal enfrentada a la lideresa y al principal granero de votos socialista sería un escenario muy perjudicial para los intereses electorales del partido. Pedro Sánchez, elegido secretario general por el 48,6% de los militantes socialistas que votaron, arrasó en Andalucía.

  5. Viaje al centro

    Pedro Sánchez, nuevo líder del PSOE
    Pedro Sánchez, nuevo líder del PSOE - Reuters

    Varios dirigentes territoriales contemplaban con temor una victoria de Eduardo Madina que llevara al PSOE a una radicalidad a la izquierda intentando frenar el avance de IU y Podemos. Son aquellos que están convencidos de que el verdadero granero de votos del PSOE está en el centro y no en los márgenes. Los mismos, también, que intentaron promover al principio una candidatura unitaria en torno a la andaluza Susana Díaz.

    Frente a ellos, se sitúan quienes alertan desde hace tiempo de que los socialistas están perdiendo parte de su esencia y de sus valores, que consideran que deben estar más a la izquierda, como antes de que el Gobierno de Zapatero aprobara el decreto de mayo de 2010, que muchos sitúan como el origen del desamor con los votantes progresistas. «Solo el PSOE puede gobernar España gracias a un proyecto progresista que no caiga en el populismo y tampoco en la demagogia», dijo Sánchez tras ganar las primarias.

  6. Elecciones municipales y autónomicas

    Javier Fernández, presidente de Asturias
    Javier Fernández, presidente de Asturias - Efe

    Las próximas citas con las urnas están a la vuelta de la esquina: las municipales y autonómicas de mayo de 2015. Si el PSOE se hunde ahí también, el partido tendría muy complicado volver a sentarse en la Moncloa. Lo primero que tienen que hacer los socialistas es decidir con qué candidato concurrirán. Antes de que Rubalcaba decidiera que fueran los militantes quienes eligieran al secretario general, estaba previsto someter en noviembre a elección el candidato socialista. Todo apunta a que Pedro Sánchez retrasará la fecha del referéndum, tal y como se lo exigen los barones más relevantes.

  7. Programa del PSOE

    Eduardo Madina, Pedro Sánchez y José Antonio Pérez Tapias
    Eduardo Madina, Pedro Sánchez y José Antonio Pérez Tapias - AFP

    Los tres candidatos se presentaron a la competición electoral enarbolando la bandera del socialismo y, en realidad, las diferencias programáticas entre los dos favoritos eran casi de matiz. Pérez Tapias era el único que se distinguía en algunos temas, como la consulta catalana, el referéndum entre Monarquía y república o el artículo 135 de la Constitución.

    «Vamos a construir un nuevo proyecto socialista laico, apasionado en la noble tarea de modernizar España y Europa. Un PSOE comprometido con los trabajadores, con la regeneración democrática, con el medio ambiente, con la lucha contra el cambio climático, y con una ejecutiva que va a estar tan a la izquierda como la militancia de base. Y vamos a ser implacables contra la corrupción. Voy a defender que el PSOE es el partido de la honradez intransigente; y no me va a temblar el pulso en la lucha contra la corrupción», sostiene Sánchez.