Miquel Iceta, candidato al PSC: «España es una nación de naciones»
Miquel Iceta (Barcelona, 1960) se vislumbra como sustituto de Pere Navarro al frente de los socialistas catalanes - Ines Baucells
EL RUMBO DEL PSOE

Miquel Iceta, candidato al PSC: «España es una nación de naciones»

Para el virtual sustituto de Pere Navarro al frente de los socialistas catalanes, «todo el mundo sabe que no habrá consulta el 9-N»

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Iceta (Barcelona, 1960), veterano dirigente del socialismo catalán, está llamado a ser el primer secretario de un partido en busca de un nuevo liderazgo y de un revulsivo electoral. Se define como federalista y asegura que la única solución al problema catalán es la reforma constitucional.

-En este proceso de crisis del partido ¿se ha planteado en serio la ruptura entre PSC y PSOE?

-Siempre hay gente aquí y allí que lo dice, pero la inmensa mayoría de los socialistas españoles quieren tener una buena relación con el PSC y viceversa. Es verdad que hay puntos de vista diferentes, pero como soy federalista y quiero cambiar España, la relación con el PSOE es vital. Sin un PSOE que apueste por la vía federal, el PSC se queda sin proyecto, y para el PSOE, no tener una organización socialista potente en Cataluña limita su posibilidad de ser alternativa al PP.

-¿Qué significa cambiar España?

-Hacer una reforma constitucional para lograr un Estado federal.

-¿Quién abre el melón de la reforma constitucional?

-Creo que le toca al PSOE y espero que en el PP se abra el camino a eso. No entiendo a quien niega la realidad. En Cataluña hay una parte muy significativa de la sociedad que no quiere que las cosas se queden como están y eso se ve en las elecciones y en las manifestaciones multitudinarias.

-¿Un federalismo asimétrico?

-Hay gente que se asusta ante esta expresión, pero pongamos un ejemplo: ¿La comunidad de Madrid tiene competencias policiales. No, pero Cataluña sí. En País Vasco y Navarra recaen la total gestión de los impuestos, pero en el resto de España no. El Estado de las Autonomías ya es asimétrico. Hay comunidades con lengua propia que convive con la oficial de todo el Estado que es el castellano. Asimétrico no es un añadido al federalismo, sencillamente es la realidad española.

-Uno de los candidatos a primer secretario del PSOE, Pedro Sánchez, ha hablado de la nación catalana.

-¿Al final qué es nación? El concepto nación forma parte de los sentimientos y es verdad que Cataluña se siente una realidad propia. ¿Por qué no miramos el escudo de España, que nos aclara muchas cosas? Veremos el reino de Castilla, de León, de Navarra, la Corona de Aragón, el reino de Granada… eso porque en el escudo están juntos. Yo siempre he pensado que España es una nación de naciones, se hablaba del «rey de las españas». España es muy diversa, hay gente que de eso hace un problema, yo no. Cuando la Constitución habla de nacionalidades y regiones, se ajusta a una realidad.

-Pero las posturas están ahora mismo tan enfrentadas, que esa tercera vía que ustedes proponen…

-No me gusta la expresión tercera vía.

-¿Y cómo lo llamamos?

-¡Primera vía! Porque la primera vía es la del diálogo. El acuerdo, el pacto.

-Pero la propuesta del PSC no se entiende, ni siquiera entre los sectores críticos del partido…

-No es que no se entienda, es que hay mucha gente que no la ve posible. Incluso hay gente dentro del PSC que ha sido federalista toda la vida y que ha llegado a la conclusión de que no hay solución, de que eso no va a ser posible. Y entonces se inclinan hacia el soberanismo o hacia la independencia.

-El tiempo se agota…

-A mí eso no me preocupa. Todo el mundo sabe que no habrá consulta el 9 de noviembre. Lo que tiene que hacer Mas es cambiar de estrategia, pero el Gobierno de España debe estar dispuesto a negociar. Fomento del Trabajo ha pedido una financiación similar a la de Navarra y no se trata de cuatro exaltados.

-¿Aceptaría una disposición adicional que contemple una financiación catalana similar a la de Navarra?

-Prefiero una reforma federal, no busco una solución solo para Cataluña.

-Hay quien piensa que Felipe VI puede plantear ese diálogo, evidentemente sin tomar partido.

-La Monarquía de Don Juan Carlos quedó consolidada con la Constitución y creo que a Felipe VI también le consolidaría una reforma de la Constitución en la que resolvamos algunas de las cosas pendientes.

-Si usted se convierte en primer secretario del PSC ¿Habrá cambio de discurso, un desmarque del independentismo más claro?

-Cambios habrá porque yo no soy Pere Navarro, no tengo su personalidad. Pero no vamos a cambiar de proyecto político. El PSC tiene una declaración de principios que dice que no es independentista, sino federalista. El PSC es catalanista y quiere tener una relación con el PSOE. Creo que el PSC ha sido tímido, blando. Y yo desde luego no voy a serlo.

-Da la sensación de que el PSC ha ido dando bandazos para alejarse del PP. Votó la reforma del Estatuto, pero el PSOE la enmendó en el Congreso. Montilla se manifestó rodeado de banderas independentistas para protestar por la sentencia del TC…

-Si los catalanes votan una cosa y luego se modifica ¿cabe pensar que no va a haber un problema? Y la campaña feroz del PP contra el Estatuto tampoco ayudó. Cabía el recurso ante el TC y lo teníamos que haber tenido en cuenta, pero eso tiene unos efectos políticos, como el cambio que ha habido en Cataluña desde 2010. Yo no pido al PP que acepte una consulta ilegal, le pido que acepte que hay un problema y se siente a hablar. Es cierto que si Mas no se hubiera plegado a las exigencias de ERC, todo sería mucho más fácil.

-Usted fue el gestor del pacto tripartito entre PSC, ERC e ICV. ¿La Esquerra de ahora es diferente?

-Cuando gobernamos con ERC nunca pidieron la independencia. Cuando ERC no aceptó el Estatuto, Pasqual Maragall les sacó del Gobierno. Y cuando volvieron a gobernar con nosotros, la prioridad era el desarrollo del Estatuto, no la independencia.

-¿El Gobierno tripartito ha pasado factura al PSC?

-Seguramente. Había sectores del PSC a los que no les gustaba que pactáramos con ERC. Vino la crisis y nos costó mucho hacerle frente. Fueron los años de Zapatero y la operación del Estatuto no salió bien.