La Asamblea Nacional Catalana se apropia también de Santa Teresa de Jesús
Desafío soberanista

La Asamblea Nacional Catalana se apropia también de Santa Teresa de Jesús

Uno de sus dirigentes sostiene que Cataluña descubrió América o que Cervantes era catalán

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Cataluña está inmersa en un supuesto «proceso de transición nacional», el camino hacia la independencia cuya fecha clave deber ser el referéndum secesionista del próximo 9 de noviembre. Para esta empresa, el presidente de la Generalitat, Artur Mas, cuenta con un aliado que le marca la agenda, la Asamblea Nacional Catalana (ANC). Esta entidad, que se proclama antipartidista y niega recibir subvenciones, convocó la manifestación independentista el 11 de septiembre de 2012; y organizó, en la pasada Diada, la Via Catalana, una cadena humana que la televisión pública TV3 publicitó hasta la saciedad.

En el seno de ANC anidan elementos polémicos. Como informó ABC en diciembre de 2013, una quincena de sus miembros han colaborado con el entorno de ETA o tiene antecedentes con Terra Lliure. Y entre sus dirigentes, miembros del Secretariado, su órgano ejecutivo, se hallan intelectuales que propalan teorías abracadabrantes sobre la historia de Cataluña. Como que Cataluña es una nación desde hace 2.700 años o que Cervantes, Colón o Santa Teresa de Jesús eran... catalanes.

Es el caso este de Víctor Cucurull, historiador, que en junio del año pasado ofreció en Navás (Barcelona) una conferencia difundida ahora en una vídeo que triunfa en Internet y que fue organizada por la ANC y por el Instituto Nueva Historia (Institut Nova Història), del que él es miembro y que desde hace años divulga su historiografía particular.

Los «highlights» de la intervención de Cucurull son incontables. De entrada, afirma que la nación catalana «fue la primera de las naciones del mundo», y ubica sus raíces en el siglo VII antes de Cristo. Y hace especial hincapié en denunciar el «robo» de la historia catalana cometido por España. El paradigma: sostener que fue Cataluña quien descubrió América. Colón era catalán; su cosmógrafo, Americo Vespuccio, era en realidad Aymerich Despuig, catalán también, alega.

Tampoco se salva de su afán una figura como Miguel de Cervantes. En su verdad, Cervantes se llamaba Servent, era catalán, de Alicante, -que entonces era Cataluña, afirma- y «El Quijote» se escribió primero en catalán.

Otra «apropiación» es Santa Teresa de Jesús. «No era de Ávila, era una catalana de arriba abajo y fue abadesa del Monasterio de Pedralbes durante treinta años», clama Cucurull.