Las Fuerzas marroquíes expulsan a palos a 13 subsaharianos de la isla de Perejil

No es la primera vez que agentes marroquíes entran en territorio español para expulsar de forma irregular a inmigrantes, de hecho es práctica habitual en la valla de Nador, según el gobierno de Melilla.

jesús blasco de avellaneda
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La Gendarmería marroquí ha entrado en la isla española de Perejil para expulsar a golpes a 13 inmigrantes subsaharianos y devolverlos a tierras magrebíes, mientras la Guardia Civil supervisaba la operación y esperaba por si tuviera que haber intervenido.

Los inmigrantes, procedentes de Chad, Gambia y la República Centroafricana, llegaban pasadas las 06.00 horas de la mañana al peñón español situado muy cerca de la costa marroquí, frente al golfo de Cádiz.

A primera hora, un helicóptero de la Guardia Civil confirmaba la presencia de estas personas en el islote de soberanía española y preparaba sus efectivos para un posible rescate. Tras negociar la devolución de los subsaharianos a Marruecos, han sido los efectivos de la Gendarmería Real del reino alauí los que han entrado en Perejil y se han llevado a las 13 personas que allí permanecían tiradas en el suelo.

La Delegación del Gobierno en Ceuta ha confirmado la devolución de todos los inmigrantes a Marruecos en lo que ha denominado una operación conjunta entre ambos países. Al menos dos de los subsaharianos expulsados eran menores y algunos de ellos –al menos los de nacionalidad centroafricana, que sufren un duro conflicto en su país- pretendían pedir asilo en España, según ha informado la ONG Caminando Fronteras.

Las organizaciones defensoras de los derechos humanos a ambos lados del Estrecho han denunciado que las Fuerzas marroquíes no pueden actuar impunemente en España y que a estas personas se les debería haber dado la oportunidad de pedir asilo y se les debería haber abierto un expediente de expulsión con garantías, como marca la actual Ley de Extranjería española.

No es la primera vez que agentes marroquíes entran en territorio español para expulsar de forma irregular a inmigrantes. De hecho, la Delegación del Gobierno en Melilla dijo que es una práctica habitual en la valla fronteriza que separa este enclave español de la provincia marroquí de Nador.

El pasado lunes, otro grupo de al menos 10 personas, entre los que se encontraba un bebé de corta edad y su madre, permaneció más de 13 horas en un peñón cercano al de Perejil pero de soberanía marroquí.