Un acto con la primera dama de El Salvador este pasado 31 de mayo en uno de los múltiples viajes institucionales de Don Felipe
Un acto con la primera dama de El Salvador este pasado 31 de mayo en uno de los múltiples viajes institucionales de Don Felipe - efe
2 de junio de 2014: don juan carlos abdica

El Príncipe de Asturias, Felipe VI

Don Felipe pondrá en valor la institución monárquica desde el primer día

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El Príncipe de Asturias, que reinará como Felipe VI, va a poner en valor la institución monárquica desde el primer día. Porque lo más importante que da la Monarquía al país es una estabilidad y previsibilidad. Por más imprevisible que fuera la renuncia del Rey anunciada esta mañana por el presidente del Gobierno, la Corona ofrece la estabilidad de un recambio formado desde que el Rey asumió el trono en 1975. [ Don Felipe, preparado para el trono, en imágenes]

Felipe VI tiene una preparación labrada con los mejores maestros de España y del mundo. Ha asistido a casi todas las tomas de posesión de los presidente iberoamericanos del último cuarto de siglo. No puede haber mejor escuela de Gobierno que haber tenido como interlocutores a los presidentes salidos de las urnas en la América Hispana. Y el valor de esa escuela está no sólo en los estadistas que Felipe VI ha conocido ya. Está también en los presidentes delincuentes y criminales que conquistaron el poder por las urnas y han acabado en la cárcel. Y Don Felipe ha conocido a más de uno. Eso tiene un valor especial para su condición de Monarca constitucional. [ Así estamos contando la abdicación del Rey, en directo en ABC.es]

A lo largo de estos años el Príncipe de Asturias ha participado activamente en foros en los que desde su posición de presidente de honor interviene activamente en debates de ideas. Sabe escuchar, tanto cuando se reúne con amigos, como cuando está rodeado de personalidades. Y ha demostrado que es capaz de poner de su parte lo necesario para adaptar la institución monárquica a los nuevos tiempos.

La Corona, que es el símbolo de la unidad nacional por antonomasia, ha tenido en el Príncipe de Asturias y de Girona un peón en la partida de mayor gravedad institucional que vive España hoy en día: la de la amenaza secesionista. Don Felipe creó una Fundación Príncipe de Girona para ayudar a cohesionar Cataluña con el resto de España y en los últimos años ha tenido esa comunidad en su agenda de manera prioritaria. El de integrar es un papel prioritario para el titular de la Corona. Y Don Felipe ha demostrado su voluntad y capacidad de jugarlo desde el primer momento.