Rajoy afirma que «ama a Cataluña» y ofrece diálogo, pero dentro de la ley
El presidente del Gobierno durante su intervención en el Congreso - efe

Rajoy afirma que «ama a Cataluña» y ofrece diálogo, pero dentro de la ley

El presidente del Gobierno rechaza los argumentos de la delegación catalana con la ley y con los sentimientos

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Los diputados y senadores del PP han ovacionado al presidente Mariano Rajoy cuando ha terminado su intervención en el debate sobre la consulta de Cataluña. Rajoy ha rechazado la pretensión de la delegación catalana, que pedía poder convocar un referéndum sobre la autodeterminación de su Comunidad, y lo ha hecho con la ley en una mano, y con los sentimientos en otra. «Amo a Cataluña», ha llegado a decir Rajoy.

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Después de la intervención de los tres diputados autonómicos del Parlamento catalán, el presidente Rajoy ha subido a la tribuna, como estaba previsto. La bancada del PP le ha animado con un fuerte aplauso. Rajoy no podía dirigirse a Artur Mas, que ha optado por quedarse en Barcelona sin dar la cara en un debate político crucial para Cataluña y para toda España.

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Rajoy primero se ha apoyado en los argumentos legales para rechazar la proposición de ley, que pedía la delegación de la competencia para convocar el referéndum sobre la independencia. Su respuesta ha sido tajante: «No es posible atender a lo que nos solicita el Parlament de Cataluña porque no lo permite la Constitución. No lo permite porque, independientemente del uso que se le quiera dar, se trata de una competencia indelegable».

Rajoy ha señalado que tampoco está permitido autorizar un referéndum cuyo propósito «sea radicalmente contrario a la Constitución». A partir de ahí, ha advertido de que la soberanía española corresponde a todos los españoles. «No existen soberanías regionales, ni provinciales, ni locales».

Lo que plantean desde el parlamento catalán no es posible porque no es cuestión de voluntad política. «No es algo que podamos resolver el señor mas, aunque hubiera venido hoy, y yo con un café. Aunque tomáramos 500. Nos seguiría faltando la potestad que la Constitución nos niega».

Rajoy ha recordado que «hay una puerta abierta de par en par» para los que no estén de acuerdo con el actual estado de las cosas: la reforma de la Constitución. Pero hay unos trámites que hay que cumplir, que los marca la ley.

El presidente del Gobierno ha apelado a la historia en común, a la prosperidad económica bajo el paraguas de la Constitución, a los sentimientos... «Tal vez yo creo en Cataluña más que ustedes. Amo a Cataluña, como algo propio. Valoro la inmensa aportación de Cataluña a nuestro pasado, a nuestro presente y, estoy seguro, a nuestro futuro».

También ha hablado de las consecuencias que tendría una independencia de Cataluña, y que ha resumido de manera gráfica: «Están ofreciendo lo más parecido que se pueda imaginar a la isla de Robinson Crusoe».

Rajoy ha ofrecido diálogo, pero siempre dentro de los límites de la Constitución y sobre aquellas cuestiones que la Carta Magna permite dialogar. «Hay muchas cosas sobre las que dialogar, muchos problemas reales que se están viendo pospuestos por atender a los insolubles».