Justicia cree que «un número considerable» de sefardíes que adquieran la nacionalidad no retornarán a España

Nuestro país acogerá a un número «limitado» pero «importante» de sefardíes con dificultades en sus países en materia la libertad religiosa

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El director general de Cooperación Jurídica Internacional y Relaciones con las Confesiones, Ángel Llorente Fernández de la Reguera, ha indicado que no les ha sorprendido el interés causado por el anteproyecto de ley para la concesión de la nacionalidad a sefardíes aunque ha precisado que sí han valorado la repercusión que puede tener y calculan que habrá "un número considerable" de sefardíes que adquirirán la nacionalidad pero no con la intención de retornar y vivir en España.

"Sorprendernos tampoco, es verdad que cuando se toma una decisión de estas características, también se valora la repercusión que luego va a tener en la realidad práctica, pero no todos los judíos que tengan origen sefardí o vinculaciones con España necesariamente van a solicitar la nacionalidad porque eso depende de la voluntad de cada uno", ha apuntado Ángel Llorente.

"Hay que tener en cuenta que habrá un número considerable que serán también españoles de doble nacionalidad pero que seguirán en EE.UU. o Israel o en los países donde ya están establecidos con su familia", ha añadido. En este sentido, ha precisado que "no" serán "judíos sefardíes que en su mayoría tengan interés en retornar a España" pues la comunidad judía está "bastante asentada" en diferentes países, sino sefardíes "que quieren tener ese reconocimiento moral y la posibilidad de tener la nacionalidad española que a lo mejor no la van a ejercer de hecho", pero que "la tienen de derecho".

En todo caso, Llorente ha indicado que esperan que los sefardíes vengan, aunque sea, a pasar temporadas. Por otra parte, ha destacado que habrá un número "limitado" pero "importante" de sefardíes que viven en países donde tienen dificultades para que sea reconocido su derecho a la libertad religiosa y a los que el pasaporte español les permitirá "optar por una vida distinta posiblemente en España".

Esto es algo que le consta que se ha valorado mucho. Además, sobre el hecho de que los sefardíes no tengan que renunciar a su nacionalidad de origen para obtener la española, Llorente ha puntualizado que esta ha sido una de las cuestiones que más ha costado encajar en esta ley, pero que era imprescindible porque si no fuera así, muchos de ellos no la solicitarían.

3.000 solicitudes en curso

En estos momentos, según ha señalado Llorente, hay en curso unas 3.000 solicitudes de concesión de nacionalidad española a sefardíes aunque con arreglo a la legislación vigente, es decir, peticiones por carta de naturaleza, una vía por la que se han ido concediendo "bastantes".

A partir de la entrada en vigor de la ley -desde el Ministerio de Justicia aseguran que será en esta legislatura- habrá un cambio de planteamiento, pues no será una concesión graciosa sino que se configurará "como un derecho como consecuencia de una reparación de una injusticia histórica": la e xpulsión de los judíos de España en 1492.

No obstante, Llorente ha advertido de que la norma todavía está "empezando su tramitación" y tendrá que ser objeto de una serie de informes consultivos previos y convertirse en una propuesta de ley que se presente en el Parlamento antes de ser aprobada. Además, ha recordado que durante la tramitación parlamentaria pueden producirse modificaciones.

Por ello, por el momento, recuerda que no tiene por qué haber solicitudes en los consulados. Aunque consideran "prácticamente imposible" hacer una estimación de cuántos judíos sefardíes hay en el mundo que se podrían beneficiar de la ley española, Llorente sí se atreve a decir que son cientos de miles. En cualquier caso, apunta que dentro de poco se sabrá con más exactitud, cuando se empiecen a presentar las solicitudes, la mayoría de las cuales, dice, se canalizarán a través de los consulados.