Tomás Gómez-Rubalcaba: historia de una animadversión mutua
Rubalcaba y Gómez, juntos en una imagen de archivo - efe
tensión en el psoe

Tomás Gómez-Rubalcaba: historia de una animadversión mutua

El líder socialista no descarta que el madrileño se presente a las primarias a La Moncloa si continúa el enfrentamiento

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Durante la pasada primavera, cuando Alfredo Pérez Rubalcaba y el secretario general del PSM,Tomás Gómez, alcanzaron una tregua en la guerra que mantienen desde que, en agosto de 2010, el entonces vicepresidente del Gobierno intentara convencer a José Luis Rodríguez Zapatero de que Gómez no era un buen candidato para disputar a Esperanza Aguirre la Comunidad de Madrid, nadie daba un euro por esa tregua.

Y no se equivocaban. El episodio de Tomás Gómez dimitiendo como senador ha hecho saltar por los aires esa tregua que consistía, básicamente, en que Rubalcaba no se opondría que Gómez sea el candidato del PSOE a la Comunidad de Madrid; a cambio, Gómez no haría nada contra Jaime Lissavetzky, amigo personal de Rubalcaba y, a priori, candidato a la Alcaldía de Madrid.

El líder de los socialistas madrileños, que sabe que tiene consigo al 51 por ciento de la federación, «y ni uno más», porque el otro 49 por ciento «es de Rubalcaba», recuerdan todas las fuentes consultados, ganó en las primarias de 2010 a Trinidad Jiménez, apoyada por todo el aparato federal; a partir de ahí, dejó de estar a la defensiva.

Gómez era uno de los que estaba, entre bambalinas, en la plataforma pro Carme Chacón para hacerse con la Secretaría general del PSOE en el 38 Congreso de Sevilla. Pero ganó Rubalcaba, y a éste le faltó tiempo para organizarle una candidatura alternativa a Gómez, liderada por Pilar Sánchez Acera, en el congreso del PSM que se celebraba justo un mes después.

Tomá Gómez ganó ese envite y las espadas siguieron en alto. En diciembre de 2012, en un Consejo Territorial, el secretario general del PSM exigió a Rubalcaba que dimitiera porque el PSOE «no tira» con él al frente y él le respondió con palabras durísimas, acusándole de deslealtad. Y de no haber digerido el resultado del 38 Congreso Federal que el hoy líder socialista ganó a Chacón.

A partir de ahí la relación se cortó. La vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, y la «número dos» del PSM, Maru Menéndez, han intentado mediar durante muchos meses, pero con poco éxito, visto lo visto con el episodio de dimisión de Gómez en el Senado.

Rubalcaba sostiene que Gómez se quedó solo en la pasada Conferencia Política defendiendo que las primarias para elegir cartel a La Moncloa hay que hacerlas cuanto antes, y enmarca lo sucedido en el Senado a un intento de Gómez por seguir erosionando su figura.

El próximo episodio de esta guerra se dará, probablemente, en la reunión del Comité Federal, en la primara quincena de enero, a pesar de que ambos políticos ya ni se hablan (Gómez no le comunicó personalmente su marcha del Senado).

El secretario general del PSOE ya sabe, porque así se lo transmitió él en la última reunión que mantuvieron, que si, como en 2011, articula una candidatura frente a Gómez en las primarias para la comunidad de Madrid, éste, automáticamente, se presentará a las primarias para La Moncloa. Y avales para hacerlo (12.000 mínimo) los podrá conseguir sin salir de su federación.