Presentan una querella contra el Gobierno de Gibraltar por delito ecológico
El lanzamiento de bloques de hormigón con pinchos comenzó el pasado 25 de julio - efe

Presentan una querella contra el Gobierno de Gibraltar por delito ecológico

Club de la Constitución, una entidad sin ánimo de lucro, denuncia el lanzamiento clandestino de bloques de hormigón en la Bahía de Algeciras donde faenan buques españoles

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El Club de la Constitución, una entidad sin ánimo de lucro, ha presentado una querella criminal contra el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, y todo el Gobierno gibraltareño, al que acusa de un delito ecológico. Según ha informado hoy esta entidad en un comunicado, la querella fue presentada ayer, en el decanato de los Juzgados de La Línea de la Concepción (Cádiz) para su reparto.

El Club de la Constitución considera que Gibraltar está vulnerando de forma reiterada las competencias pertenecientes al Estado español con el lanzamiento clandestino de bloques hormigón en la Bahía de Algeciras, lo que podría constituir un delito ecológico.

Además, el supuesto delito habría sido perpetrado en aguas jurisdiccionales españolas y, por lo tanto, en territorio nacional, conforme a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que no reconoce soberanía sobre el mar circundante a las colonias como el caso de Gibraltar.

Incumplimiento del Tratato de Utrecht

Junto a ello, alega el Club de la Constitución que el Tratado de Utrecht cede solo la propiedad de la ciudad y los castillos, así como el puerto, defensas y fortalezas de Gibraltar a la Corona británica.

El relato que acompaña la querella explica que el pasado 24 de julio una barcaza procedente de Gibraltar comenzó a lanzar en el caladero conocido como «Campo de la Virgen», a escasa distancia del espigón exterior del puerto de La Línea de la Concepción, numerosos bloques de hormigón y ferralla, con cuatro puntas de hierro en cada uno de sus extremos.

Con el vertido –unos 70 bloques en total, según algunas fuentes, de unos 4.000 ó 5.000 kilos cada uno– se provocó la muerte del caladero donde tradicionalmente vienen faenando los pescadores de la Bahía de Algeciras.

Las autoridades gibraltareñas, alegan los querellantes, no contaron para esa acción con permiso administrativo ni licencia gubernativa de las autoridades españolas, nacionales o autonómicas, únicas competentes a ese particular.

Así, el Club de la Constitución subraya que el pretexto de crear un supuesto arrecife artificial fue en realidad un acto de usurpación territorial, de agresión a los intereses de los pescadores españoles y de defensa de una soberanía sobre aguas españolas de la que carece la colonia.

El artículo 270 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal dice que todos los españoles, hayan sido ofendidos o no por el delito, pueden querellarse ejerciendo la acción popular establecida en el artículo 101 de esa misma norma.