Se estrecha el cerco sobre los asesinos de la pareja holandesa
La exjugadora de voleibol, Ingrid Visser, en una imagen de archivo - efe

Se estrecha el cerco sobre los asesinos de la pareja holandesa

La juez Olga Reverte ha imputado ya a seis personas por el brutal asesinato de la exjugadora de voleibol y su novio

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La justicia trabaja con cautela pero con paso firme en el caso de la pareja de holandeses cruelmente asesinados en una vivienda de Murcia el pasado mes de mayo. Las últimas investigaciones sobre el crimen de la pareja de holandeses elevan a seis los imputados en relación con la brutal muerte de Ingrid Visser y Lodewijk Severein, en una casa rural de Molina de Segura, entre ellos el que fuera presidente del Club Atlético Voleibol 2005, Evedasto Lifante, tras la declaración efectuada en dependencias judiciales. Lifante ha mantenido en todo momento su inocencia con respecto a estos hechos y está convencido de que la acusación realizada contra él por el principal implicado, Juan Cuenca, es por «una venganza personal y para eludir su responsabilidad».

La juez encargada de la instrucción, Olga Reverte, ha imputado esta semana a la amiga de Juan Cuenca, exgerente del Club de Voleibol en el que jugaba Ingrid Visser y que permanece detenido como inductor del crimen. Rosa María Vázquez está acusada de colaboración en los hechos, según se desprende de las actuaciones sobre las que se ha levantado el secreto de sumario y en las que se refleja que la imputada realizó varias gestiones por encargo de Cuenca en los momentos anteriores y posteriores al crimen de la pareja. Fue ella quien se ocupó de alquilar la casa rural donde los dos rumanos detenidos como supuestos autores materiales acabaron con la vida de la pareja y también quien devolvió las llaves de la vivienda a sus propietarios tras la retirada de los cadáveres y la limpieza de las estancias.

Una motosierra

En el sumario consta, además, una llamada que le hizo Juan Cuenca en la que le preguntaba «si tenía una motosierra en casa», así como una conversación entre ambos en la que Rosa María explicaba que ellos lo tenían «todo muy bien atado».

Tras salir del huerto dejaron allí dos motosierras, un hacha y los dos cubosLas diligencias también han llevado a la detención de Serafín de Alba, el dueño del huerto en el que fueron enterrados los cuerpos y cuyo seguimiento del teléfono móvil ha permitido situarlo en la casa de Molina de Segura donde se perpetraron los asesinatos en la tarde del 13 de mayo. Cuenca y Serafín hablaron hasta en seis ocasiones al día siguiente pero no mantuvieron ninguna comunicación el día 15 de mayo, fecha en la que se enterraron los cadáveres, lo que los investigadores atribuyen a que estaban juntos en el momento de ocultarlos, informa Ricardo Fernández.

El dueño del terreno en el que aparecieron mutilados los cuerpos de la pareja afirmó en su declaración que los rumanos y Cuenca transportaban en el maletero del coche unas bolsas de plástico y dos cubos negros y que el interior del vehículo despedía un olor fuerte a humedad y desperdicios. Tras salir del huerto de limoneros dejaron allí dos motosierras, un hacha y los dos cubos. Aseguró no saber nada sobre esas herramientas pero, a juzgar por su imputación, la juez considera que su participación pudo ir mucho más allá de abrir la puerta de su finca a los asesinos de Visser y Lodewijk.

Solo una declaración

Con respecto a la imputación de Evedasto Lifante, su abogado, Fidel Pérez Abad, ha destacado que la magistrada no ha tomado ninguna medida cautelar, ya que la única prueba para mantenerlo como implicado reside en las declaraciones exculpatorias realizadas por Juan Cuenca, por lo que espera que cuando se reanude la instrucción se archive finalmente la causa contra su cliente.

Los últimos datos indican que Severein se sentía amenazado Las diligencias realizadas hasta la fecha han permitido también conocer que Juan Cuenca y Lodewijk Severein mantenían relaciones con un grupo de empresarios rusos supuestamente relacionados con la mafia a quienes tenían intención de vender una cantera de mármol propiedad de Lifante.

Los últimos datos indican que Severein se sentía amenazado por miembros del crimen organizado ruso, tal y como afirmaron familiares de las víctimas durante su declaración. Incluso le pidió una pistola a Cuenca para protegerse.

Venta de una cantera

Sobre la venta de la cantera de Lifante, su abogado afirma que esta operación se realizó siempre sin el conocimiento de su representado. De las actuaciones también se desprende que la pareja de la jugadora de voleibol, Lodewijk Severein, había constituido una sociedad en Gibraltar denominada Granmar Trade Stone Limited con el ex gerente del Club Atlético Voleibol Murcia 2005, en el que jugó Ingrid Visser, con el objeto, al parecer, de desviar fondos de los negocios que mantenían en común.

Los cadáveres de Visser y Severein fueron encontrados en un huerto Los cadáveres de Ingrid Visser y Lodewijk Severein fueron encontrados en un huerto de limoneros de Murcia, seccionados y ocultos en bolsas de basura. La pareja había viajado desde su país para acudir a una consulta ginecológica pero desaparecieron dos días después de llegar.

La investigación policial permitió identificar a Juan Cuenca como la persona con la que habían quedado para tratar unos asuntos de negocios por los que finalmente fueron víctimas de un brutal asesinato.