Las «cantadas» de Toni Cantó
Caricatura del diputado nacional por UPyD, Toni Cantó - abc

Las «cantadas» de Toni Cantó

El diputado de UPyD acumula ya un sinfín de «tuits» con los que ha revolucionado Twitter

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Lejos quedan los tiempos en que un político, para hacer llegar su mensaje, convocaba una rueda de prensa dándose un prudente margen para preparar y pensar lo que tenía que decir. Con la llegada de la red social Twitter, cualquier persona pública o anónima puede compartir un pensamiento segundos después de que éste nazca en su cabeza y con solo apretar un botón.

Twitter es un micrófono abierto, de esos que tantas veces han robado una frase que no debía ser escuchada de la boca de algún político. Muchos son los que han caído en «la red», dejando que un comentario poco meditado los coloque en una situación embarazosa. Pero a pocos les ha ocurrido tantas veces como al diputado de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Toni Cantó. Twitter parece ser al diputado lo que a Aquiles fue su talón.

Esta semana, Cantó revolucionaba la red con un comentario en el que se quejaba de tener que acudir al Congreso el 1 de agosto, fecha escogida para la comparecencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y, de paso, se mofaba de su dicción: «No queríaish comparecencia? Puesh osh la voy a poner el día uno d agoshto, a ver como osh lo montáish con vuestrash familiash». Las respuestas no se hicieron esperar y a Cantó comenzaron a lloverle los «tuits» de los distintos usuarios, que veían su comportamiento fuera de lugar. «Usted es un diputado», le recordaban, y «las cosas graciosas en usted resultan lamentablemente frívolas».

Minutos después, el también actor intentaba calmar los ánimos publicando otro comentario: «Ahora en serio: La desafortunada elección de la fecha de la comparecencia hará que se diluya el debate». Los comentarios contra él no cesaban, y añadió: «Siento la imitación de antes... la verdad es que no procedía».

Sin intermediarios

«El problema de muchos políticos con Twitter es que se elimina la figura del intermediario». Son palabras del experto en redes sociales Iván Rodríguez. «Son ellos mismos quienes gestionan sus cuentas y un comentario que en su grupo de amigos puede tener sentido, no lo tiene cuando se suelta a micrófono abierto», indica.

No es la primera vez que Toni Cantó se da de bruces con el altavoz mediático que es Twitter. En febrero se convertía en «trending topic» —el tema más comentado del momento en Twitter— al publicar: «La mayor parte de las denuncias por violencia de género son falsas, y los fiscales no las persiguen». Incluso se hizo eco de unos datos erróneos sobre el número de denuncias. Finalmente, y tras ser desmentido incluso por el Consejo General del Poder Judicial y desautorizado por la líder de su partido, Rosa Díez, pidió perdón: «Pido disculpas. Me he equivocado al dar por contrastados unos datos de Feder.Gen sobre un tema tan grave como es la violencia de género».

En otra ocasión, el diputado lamentaba la muerte del científico Albert Hofmann, padre del LSD. Pero lo hacía cinco años más tarde de que se hubiera producido. «Muere Albert Hofmann, con 102 años», comentaba en abril de 2013. El científico murió en 2008. También sobre el maltrato animal, comentarios del diputado causaron gran revuelo. En un «tuit» se quejaba del trato que estaba recibiendo por unas declaraciones que había hecho en el Congreso de los Diputados en este sentido. «Muy fan de la que me está cayendo... Los antifascistas, serán los fascistas del futuro... Defensores de la vida animal no respetan la mía...», se quejaba.

Meteduras de pata

En la red social lamentó también las «facilidades» que a su juicio tenía el preso de ETA Arnaldo Otegi para «tuitear» desde la cárcel. «¿Todos los presos en España tienen las mismas facilidades que Otegi para tuitear y hacer propaganda desde su celda? Pregunto», decía. Y la respuesta no tardó en llegarle por la misma vía, evidenciando su metedura de pata: los internos no tienen acceso ni a móviles, ni a ordenadores, ni tampoco a Internet y es otra persona la que actualiza la cuenta de Twitter de Otegi.

Cantó no borra ninguno de sus «tuits» más polémicos, sino que acaba pidiendo disculpas por ellos. Según Rodríguez, hace lo correcto. «Siempre debemos pedir perdón cuando metemos la pata, dentro y fuera de las redes sociales», señala. Al menos en este aspecto, Cantó parece tener aprendida la lección y cada vez tarda menos en pedir disculpas. Aunque ha achacado sus polémicos comentarios a «impulsividad», «falta de caracteres» o desconocimiento de las «cosas que se pueden decir como actor pero no como político», Rodríguez sostiene que muchos de sus comentarios pueden deberse a «ganas de llamar la atención», y es que, para su dicha o su desdicha, a Cantó no han parado de lloverle los seguidores en Twitter.