Emotivo homenaje a Miguel Ángel Blanco 16 años después de su muerte
Mari Mar Blanco deposita un ramo de flores frente al retrato de su hermano, durante el homenaje celebrado en Ermua - efe

Emotivo homenaje a Miguel Ángel Blanco 16 años después de su muerte

Representantes del PP y la hermana del concejal asesinado, Mari Mar Blanco, le recuerdan con un tributo en su localidad, Ermua

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En un acto celebrado en Ermua con motivo del 16º aniversario del asesinato del concejal del PP en el municipio vizcaíno Miguel Ángel Blanco, la presidenta del PP vasco, Arantza Quiroga, ha considerado que, «por muchas ponencia de paz y enjuagues que se inventen», nadie podrá olvidar «la verdad» y refugiarse en la «amnesia interesada» de lo que sucedió en Euskadi en las últimas décadas. Asimismo, ha advertido de que «la exigencia debe volcarse sobre quienes no reconocen su responsabilidad en lo sucedido», en referencia a ETA y la izquierda abertzale.

En la cita han estado presentes el portavoz del PP en el Congreso, Alfonso Alonso, junto a representantes de la formación, el delegado del Gobierno, Carlos Urquijo, y la hermana del edil asesinado, Mari Mar Blanco, quien ha hecho un llamamiento a trabajar por la «unidad con un final con vencedores y vencidos». La presidenta del PP vasco ha recordado en su intervención lo sucedido hace 16 años cuando cientos de miles de personas «inundaban los espacios públicos» en lo que ha calificado de «estallido de dignidad y rabia». Por ello, ha subrayado que «nada ni nadie podrá evitar que recordemos aquel espanto», ni mentir y refugiarse en la «amnesia interesada para ocultar que ocurrió aquellos días y quiénes fueron responsables de aquel horror». «Ni siquiera el interés indigno de quienes pretenden tergiversar nuestra historia podrá borrar el secuestro y asesinato de Miguel Ángel», ha indicado, para añadir que «nunca podrán borrar la historia real».

Contra la «la ambigüedad y el olvido»

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo y hermana del edil asesinado, Mari Mar Blanco, ha destacado por su parte que el PP es «un gran partido» que trabaja para «acabar con la lacra de ETA». En este sentido, ha considerado que a la «derrota» de la banda terrorista ha ayudado «muchísimo» el asesinato de su hermano y de más de 800 víctimas. «La última página del relato final de ETA la tenemos que escribir con tinta en la que no tenga cabida la equidistancia, la ambigüedad y el olvido», ha destacado.

Asimismo, ha advertido que «no pueden dar lecciones» quienes durante años han arrebatado la vida y libertad de los ciudadanos. «No nos pueden pedir que no miremos por el espejo retrovisor... yo no me quiero dejar en el tintero ninguna víctima del terrorismo como legado de dignidad, verdad, memoria y justicia», ha añadido. Por último, Mari Mar Blanco ha realizado un llamamiento a la unidad y fortaleza, así como a trabajar por «un final de vencedores y vencidos».

«Ser vasco, español y luchar por la libertad»

Por su parte, el presidente del PP de Vizcaya, Antón Damborenea, ha recordado que ahora ETA no mata, aunque «algunos intentan vender» que en Euskadi ha habido «un conflicto y bandos, por lo que todo es excusable». «Estamos en un país en el que todo el mundo está indignado por que el señor Bretón ha matado dos niños. ETA mató a casi 40 y dejó inválidos a muchos», ha señalado, para añadir que es necesario hacer «justicia». En este contexto, ha remarcado que su formación no va a permitir que se equiparen a víctimas para «diluir la responsabilidad de un terrorismo nacionalista que ha intentado acabar con la democracia».

«A Blanco no lo mataron por pertenecer a un grupo que asesinara gente o extorsionase, sino porque tuvo la osadía de representar a sus vecinos en este pueblo», ha expresado. Además, ha remarcado que no cabe legitimar, «de ninguna forma», que el asesinato de Blanco sea equiparable a las «víctimas del Franquismo, del Carlismo o de Don Pelayo».

Por su parte, el concejal del PP en el municipio Fernando Lecumberri ha subrayado que a Blanco lo mataron por «ser vasco, español, por luchar por la libertad y por ser del PP». Asimismo, ha incidido en que el Partido Popular es el «partido de Miguel Ángel Blanco, no el partido de Bárcenas». «No es el partido del trinque y la comisión, sino de los principios y valores que defendía Blanco», ha añadido.

«Enemigos de Euskadi»

Arantza Quiroga también consideró que «por muchas ponencias de paz, intentos políticos tratando de difuminar responsabilidades o enjuagues que se quieran inventar, nunca podrán esconder la cruda realidad». En este contexto, ha advertido que no hay mayorías políticas que puedan condicionar la realidad de lo vivido. Además, ha recordado el papel jugado en el pasado por la izquierda abertzale y ha denunciado que fue un concejal de Herri Batasuna en Eibar quien proporcionó «a los terroristas todos los datos de los movimientos de Blanco, además de alojar a los asesinos en su casa». «Ahora pretenden diluir responsabilidades y repartir culpas como si esta idea del conflicto tuviera dos bandos y unos y otros tuviéramos distintas responsabilidades. Ni yo ni mis compañeros hicimos nada para que mataran a nadie», ha recordado. Además, ha reconocido que le «revienta» que algunas formaciones políticas «no entiendan que el horror vivido no tiene equidistancias posibles» y no responden a ningún conflicto político.

Por ello, ha defendido que son necesarios «acuerdos comunes entre demócratas, para asentar lo obvio y olvidar el pasado desde el recuerdo». Quiroga ha remarcado que la exigencia debe volcarse hacia quienes «se niegan a sumir su responsabilidad, reconocer el estado de derecho, la democracia y la libertad». Además, ha exigido que los «verdaderos enemigos de Euskadi, ETA y sus cómplices, rompan amarras».

«No se trata de imponer el relato del PP, del PNV, del PSE o de la izquierda abertzale. Lo que se tiene que imponer es el relato de la verdad de lo ocurrido», ha indicado, para añadir que sólo se podrá mirar al futuro cuando «se asuma la verdad sin tacticismos ni intereses políticos». Por último, ha lamentado que un pasado marcado por «la intransigencia» de unos pocos manchara «el nombre de los vascos" y ha subrayado que ETA no «nos ha representado».