El juez ultima su decisión sobre la fianza de 8,2 millones a Urdangarín
El Duque de Palma, Iñaki Urdangarín - afp
caso nóos

El juez ultima su decisión sobre la fianza de 8,2 millones a Urdangarín

La Fiscalía Anticorrupción presentó un escrito en noviembre en el que pedía para los dos exsocios del Instituto Nóos una fianza de 8,2 millones de euros

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El juez José Castro, instructor del caso Nóos, ultima estos días el auto por el que impondrá una fianza civil para Diego Torres e Iñaki Urdangarín.

El magistrado trabaja en esta decisión desde finales de noviembre, cuando la Fiscalía Anticorrupción presentó su escrito en el que pedía para los dos exsocios del Instituto Nóos una fianza de 8,2 millones de euros, al entender que debían reintegrar todo el dinero que cobraron de las administraciones públicas porque procedía de convenios y adjudicaciones ilegales. Alternativamente, el fiscal solicita casi seis millones, que sería lo que se apropiaron más el tercio que marca la ley.

El juez Castro también acordó ayer la personación en la causa de la Abogacía del Estado, que representa los intereses, como perjudicada, de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria. Esta personación había sido solicitada el pasado día 24 después de que Diego Torres e Iñaki Urdangarín hubieran sido imputados por varios delitos fiscales.

También se conoció ayer la imputación de Carlos García Revenga, secretario de las Infantas, que deberá comparecer ante el juez para explicar su papel de tesorero en el Instituto Noos. La citación ha sido iniciativa del magistrado, ya que ninguna de las partes personadas lo había solicitado aún, si bien Manos Limpias, que ejerce la acusación popular, ya había anunciado que haría una petición en este sentido.

Fuentes de la máxima solvencia consultadas por ABC señalan que Castro no comparte las opiniones en el sentido de que era mejor esperar a la declaración de Diego Torres, el 16 de febrero, para tomar la decisión de citar a García Revenga como imputado o solo como testigo. «Así —señalan las fuentes— se podría haber tenido más elementos para saber si el secretario de las Infantas simplemente estaba al tanto de todo, como demuestran los correos electrónicos, o bien participó en la trama delictiva».