Sergio Díez dejó su trabajo para dedicarse a su hija.
Sergio Díez dejó su trabajo para dedicarse a su hija. - ISABEL PERMUY
CONCILIACIÓN

Ellos también se involucran

Los hombres están empezando a tomar conciencia de la corresponsabilidad

MADRIDActualizado:

La mujer tiene que demostrar que es la mejor madre, la mejor ama de casa así como que todo ello no le impide ser la mejor profesional sin descuidar su físico y su relación de pareja. Pero ¿y el hombre no juega ningún papel en la familia? Hasta hace relativamente poco conciliar era sólo cosa de mujeres sin embargo los tiempos han empezado a cambiar y los hombres están empezando a tomar conciencia de la corresponsabilidad. Algunas empresas han empezado a ver esta realidad, como es el caso de Change.org, cuyas políticas de conciliación son las mismas para todos los empleados, hombre o mujer, con o sin niños... porque «los proyectos que hace cada persona en su vida personal crean conexiones que pueden ser beneficiosas para el negocio», explica desde Londres Antonia McElvenney, People’s partner -o responsable de Personal de Change.org- y aclara que todo «nace de la idea de que nuestros empleados son más felices y más productivos cuando les tratamos bien y reconocemos que hay otras cosas importantes en su vida».

La forma en la que lo hacen para seguir siendo un negocio rentable es dejando claro a cada uno cuáles son sus metas y detalla que «permite que, tanto hombre como mujer, puedan tomar 18 semanas por paternidad y pueden hacerlo de una vez o en dos o de forma más flexible». ¿La razón? «Ambos padres quieren involucrarse en la vida de ese niño y ayuda a que se intercambien los roles por lo cuales la madre debe cuidar al bebé y el padre trabajar». Para la empresa, «significa que no cuestionamos cómo cada uno quiere organizar su vida privada».

Irene Milleiro, directora de campañas para Europa, recalca la importancia de la confianza y que, «más que las 18 semanas, lo importante es la flexibilidad que tienes porque vuelves pero sigues teniendo un bebé y sabes que puedes trabajar desde casa, yo incluso me traía a la niña todos los viernes a la oficina durante el primer año, porque no tenía a nadie que la cuidase ese día». Si no hubiera tenido esa flexibilidad habría sido un estrés añadido, porque habría estado trabajando pero «con la cabeza en otro sitio, preocupándome por si llego o no, por la reunión...». La manera de verlo es: «os hemos contratado porque nos gustáis, porque sois buenos, sois creativos y tenéis vuestras circunstancias y la empresa va a intentar en la medida de lo posible adaptarse a esas circunstancias y haceros la vida relativamente fácil».