José Félix Tezanos, presidente del CIS, en diciembre
José Félix Tezanos, presidente del CIS, en diciembre - Ángel de Antonio

Tezanos no garantiza éxito: «No es en absoluto un pronóstico de resultados»

El CIS cambia de modelo y aplica cocina en un escenario de múltiple oferta

Madrid Actualizado: Guardar
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Por enésima vez desde su llegada a la presidencia del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), José Félix Tezanos volvió a cambiar el método con el que presenta los resultados. Y esta vez sí para introducir una estimación de voto homologable a la del resto de sondeos, la llamada cocina. Aunque cada empresa y también ahora el CIS tiene su propio mecanismo.

El CIS dedica 21 páginas a explicar cómo y de qué manera llega a esos resultados. Hasta ahora Tezanos ofrecía el voto crudo en los barómetros. «La variable intención de voto expresa una medición directa de opinión y no supone ni proporciona por sí misma ninguna proyección de hipotéticos resultados electorales», explicaba ayer el propio CIS. Por eso, para poder realizar una estimación de escaños en esta ocasión ha habido que recurrir a la cocina incluyendo un mecanismo de filtrado, ponderación e imputación de voto para limar, en parte, sesgos en la muestra, claramente escorada a la izquierda. Aunque el CIS advierte de que para llegar a este cálculo ha aplicado «en esta ocasión una programación más compleja en la que intervienen un total de 108 variables».

Con ello pretende analizar cómo afecta el voto pasado sobre las expectativas presentes, analizando recuerdo de voto e intención de voto». Aquí el CIS expresa la dificultad de testear a Vox. Para medir la consistencia de las respuestas se cruza la intención de voto con la pregunta sobre la probabilidad de votar a cada partido. Posteriormente se trata de asignar a los indecisos a un partido en función de lo que hayan respondido a preguntas como la valoración de líderes, la consideración ideológica o la probabilidad de voto. Hasta este sondeo Tezanos no quería hacer estos ejercicios en los barómetros mensuales. Pero el CIS se quiere proteger en caso de que su estimación falle al decir que «no es un modelo de pronóstico de los resultados electorales». Porque dada la «volatilidad» y la «importancia» de las campañas electorales «no es realista la realización de ejercicios de prospectiva electoral».

En el sondeo algo común es que todos los partidos caen en intención directa de voto. Salvo el PSOE todos están por debajo del 10% en respuesta espontánea. Nunca se había estimado desde una intención directa tan baja ni con cinco partidos peleando en cada provincia.