El presidente del Gobierno y Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez saluda al inicio del acto electoral previo al comienzo de la campaña de las elecciones generales hoy en Dos Hermanas (Sevilla) - EFE
Elecciones Generales
28-A

Sánchez solo debatirá en un formato con Vox para dañar al PP

El Consejo de Informativos de RTVE rechaza la decisión de los socialistas

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Sevilla / MadridActualizado:

El PSOE deshojó ayer la margarita de la participación de Pedro Sánchez en los debates electorales tras un importante debate interno entre los partidarios de incluir o no a Vox en la contienda en la que participará el presidente del Gobierno.

Fuentes socialistas confirmaban a primera hora del día de ayer la «plena disponibilidad» del presidente del Gobierno a debatir con los restantes candidatos a ocupar el Palacio de la Moncloa. Pero con unas condiciones que señalaban un único camino. El criterio utilizado es «que representen fuerzas políticas que presentan candidaturas en todas las provincias de nuestro país y que, según la encuesta preelectoral del CIS conocida esta semana, superan el 10% de intención de voto a nivel nacional». Es decir, unos criterios ajustados para incluir a Vox en el formato.

Así, el único debate en el que Sánchez participará será el próximo 23 de abril y organizado por Atresmedia junto a los líderes de Partido Popular, Ciudadanos, Unidos Podemos y Vox. «Ni el PSOE ni Pedro Sánchez vetan a ningún candidato», argumentaban ayer los socialistas para justificar la decisión del Comité Electoral. De esta forma, el PSOE rechaza el resto de formatos que estaban encima de la mesa. Sánchez no participará en un debate a cuatro con Casado, Rivera e Iglesias. Esta era la propuesta que había planteado RTVE para el 22 de abril. Ahora mismo es una incógnita qué hará la televisión pública y si se adaptará a otro formato. Por lo pronto el Consejo de Informativos de RTVE consideró «un desprecio» que se haya rechazado la propuesta del ente público.

«Condenamos que el único debate en el que Sánchez ha aceptado participar sea el debate a cinco propuesto por un grupo privado de comunicación y que incluye a un partido sin representación parlamentaria», denunciaron ayer en un comunicado en el que decían «ni entender ni aceptar» las razones esgrimidas por el PSOE. También descarta Sánchez un debate cara a cara con el líder de la oposición, Pablo Casado. Desde Ciudadanos también se había enviado una propuesta para un duelo Sánchez-Rivera.

Sánchez rechaza a RTVE

En las últimas elecciones de junio de 2016 Sánchez pidió a Rajoy el mismo cara a cara que ahora rechazan. Además se han permitido poner en cuestión si Casado es realmente el líder de la oposición por la fractura en su base electoral hacia Ciudadanos y Vox que señalan las encuestas. De hecho, lo primero que descartó el PSOE fue el formato cara a cara. A partir de ahí ha existido una discusión en el partido entre aceptar el debate a cuatro o dar cabida a Vox.

Según confirman diferentes fuentes era la vicesecretaria general, Adriana Lastra, una de las personas partidarias de no incluir a Vox. Hay personas en Ferraz que muestran mayor preocupación por el «enorme voto oculto» que puede tener Vox. Lo justificaban en que su presencia no institucional se reduce por ahora a una sola comunidad autónoma. «No querían legitimar a Vox», manifiestan fuentes socialistas. Hay quienes situaban al secretario de Organización, José Luis Ábalos, aunque desde su entorno se rechaza ese extremo. No obstante, en Ferraz rechazan que con ello favorezcan a Vox porque creen que lo que les hubiese venido mejor para su estrategia y su mensaje es «que los hubiésemos excluido».

En el gabinete de la presidencia Iván Redondo era partidario del formato por el que se ha optado finalmente porque es la fórmula que mejor se adapta al discurso de campaña de Sánchez, consistente en fomentar la movilización alertando de la posibilidad real de un Gobierno de PP, Ciudadanos y Vox. En este sector no preocupa que Abascal pueda crecer más porque si lo hace será «a costa de PP y Cs, especialmente del PP». Estas fuentes relativizan el impacto que vaya a poder tener el debate pero justifican su apuesta porque si va Vox «se peleará con Cs y PP». Además creen que la exposición y un formato tradicional obligarán a Abascal a salir del estilo de campaña que está realizando y «mucha gente puede darse cuenta de sus limitaciones».

«Sánchez tiene miedo»

En el PP, la decisión de Sánchez causó indignación. Los populares mostraron su disposición desde el primer momento a participar en todos los debates, pero dieron prioridad a un «cara a cara» entre Sánchez y Casado, por ser los dos candidatos con posibilidades reales de gobernar. «González debatió con Aznar y Aznar con González. Zapatero debatió con Rajoy. Rajoy lo hizo con Rubalcaba y con Sánchez. Ahora, Sánchez quiere romper con una tradición democrática y hurtar a los españoles el derecho a conocer las opciones de gobierno», denunciaron los populares. En Génova ven «insólito en democracia» que el candidato socialista se niegue a debatir con «la primera fuerza política de España».

El presidente del PP acusó a su adversario socialista de «tener miedo» y esconderse para no tener que contestar con claridad sobre su pacto con Otegui, Torra y los independentistas, y sobre su intención de cambiar «escaños por indultos». El cara a cara era especialmente importante para el PP en esta campaña porque, en un escenario de fractura del centro-derecha, podría visualizarse a Casado como única alternativa frente a Sánchez.