Elecciones Generales
Curri Valenzuela

Rajoy, a la espera

Curri Valenzuela
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rimer fin de semana completo de Mariano Rajoy en La Moncloa en varios meses, sin campaña electoral a la vista, a la espera de iniciar los contactos para poder formar gobierno. Los chicos se van de campamento el lunes. Mariano, que ya tiene 17 años, ha alcanzado la categoría de monitor; él y Juan, el pequeño, han aprobado todas las asignaturas y la familia anda de celebraciones, no solo por eso, como es obvio. El padre, dice uno de sus colaboradores, «está feliz y se le nota».

¿Está tanteando ya a sus posibles socios de gobierno o a quien le permita salir investido a finales de este mes? «No hagas el menor caso de las noticias que se están publicando sobre propuestas concretas o el papel mediador de personas del Ejecutivo o del Partido. Las negociaciones las lleva directamente él, que es el tipo más hermético del mundo y cuando tenga que anunciar algo, lo anunciará», es la respuesta de una las personas más cercanas al presidente en funciones.

Lo único que se sabe en Moncloa es que Rajoy recibió una llamada de Pedro Sánchez para felicitarle la noche electoral y que el ganador ha comentado que le encontró «mejor», lo que a su alrededor interpretan como que estuvo más amable que otras veces. Ningún colaborador directo del presidente se atreve a pronosticar si han vuelto a hablar desde entonces o no. Lo único que repiten todas las veces que hace falta es que Rajoy considera prioritario alcanzar un acuerdo con el PSOE, aunque vaya a hablar con todas las formaciones a excepción de Bildu.

Acabada la campaña, ya no se escuchan quejas en La Moncloa sobre el candidato del Partido Socialista. Impera la tesis de que después del domingo todos deberían hacer borrón y cuenta nueva. Si acaso, se oye algún lamento porque Ciudadanos no lo ha entendido así y algún que otro suspiro porque las problemas del PSOE estén interfiriendo en la puesta en marcha de las inevitable negociaciones.

Los malos modos que persisten contra Rajoy entre políticos españoles contrastan con las felicitaciones prácticamente unánimes que recibió en la Cumbre europea de esta semana. Angela Merkel, cuentan testigos, «estaba encantada»; el presidente del Consejo, Donald Tusk, afirmó que la victoria del PP era la mejor noticia que Europa había recibido desde el Brexit y para sorpresa de Rajoy el presidente francés, François Hollande, y el primer ministro portugués, Antonio Costa, ambos socialistas, se mostraron encantados con su éxito.

Será porque él también está contento, en lo personal y, según explica, por la fortaleza que demuestra su partido, o por su facilidad para mantener la calma, que mantuvo hace una semana al considerar imposibles las encuesta, el caso es que Rajoy parece convencido de que será investido en pocas semanas. Ya tiene planeadas unas breves vacaciones en Galicia para agosto, «cuando todo esto se quede organizado».

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