El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, en Logroño
El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, en Logroño - EFE
Elecciones Generales

El PSOE quiere sacar rédito de la debacle de Podemos en el País Vasco

Sánchez quiere recabar los votos que se desprendan del derrumbe de la formación morada, que podría perder la mitad de sus diputados

San SebastiánActualizado:

Pedro Sánchez ha visitado este viernes San Sebastián con el propósito de barrer para casa los votos que se desprendan del derrumbe de Podemos en el País Vasco. Según las encuestas, los socialistas podrían rascar hasta dos diputados extra en las elecciones del 28-A, dos en Vizcaya y otro en Guipúzcoa, a consecuencia del retroceso de la formación morada, que llegó a ganar las elecciones de 2016 en la Comunidad Autónoma vasca.

La oportunidad era única, y el escenario el propicio. La lluvia no ha hecho acto de presencia en San Sebastián, que hoy se presentaba especialmente agitada por el bullicio de las fiestas. Muchos curiosos se arremolinaban en los alrededores de la carpa construida para la ocasión en el parque Alderdi Eder, situado junto al Ayuntamiento donostiarra. El propio Sánchez ha agradecido la presencia de los turistas y ciudadanos ajenos al partido, a los que ha pedido abiertamente el voto para, entre otros motivos, poder seguir ahondando en el «autogobierno» del País Vasco.

La formación socialista espera sacar rédito de la debacle de Podemos en el País Vasco, donde según las encuestas de GAD3 podría perder hasta tres de sus seis diputados. El territorio en el que más apoyo perdería es Vizcaya, donde se dejaría dos representantes —se quedaría con uno—, aunque las previsiones apuntan a que los votantes también castigarán a la formación morada en Guipúzcoa, donde Unidos Podemos perdería uno de sus dos escaños. En Álava las cosas seguirían igual, de forma que el partido de Pablo Iglesias mantendría su diputado —aunque el porcentaje de voto caería más de diez puntos—.

Entre los socialistas vascos se espera que el avance de Sánchez sirva también como «empujón» para el PSE de cara a las elecciones municipales y forales del próximo mayo, si bien se muestran cautelosos ante el poder de EH Bildu, que se mantiene como segunda fuerza política en el País Vasco.

En cualquier caso, no han sido ni Bildu ni el PNV los objetivos de Sánchez, que para atraer el voto de los donostiarras ha apelado a la «diversidad» y la «pluralidad» de España. El presidente del Gobierno ha defendido el reconocimiento del autogobierno del País Vasco y Cataluña frente a la «amenaza» de «las siglas de la derecha».