Imagen de la reunión de la dirección socialista de ayer por la tarde
Imagen de la reunión de la dirección socialista de ayer por la tarde - Isabel Permuy
Elecciones Generales

El PSOE intenta ganar tiempo hasta el 26 de mayo pero Iglesias aparece ya como socio preferente

El discurso oficial es el de hablar con todos, aunque Ábalos marca distancias con Cs. También hay resistencia a incluir a Podemos en el Gobierno

MadridActualizado:

Que pase el tiempo hasta el 26 de mayo. Ese es el plan del PSOE de cara a los primeros pasos de cara a la conformación del nuevo Gobierno. La reunión de la Ejecutiva federal del PSOE certificó ayer esa estrategia. «No se va a hablar de pactos. Estamos a municipales, autonómicas y europeas», explicaba un miembro de la dirección tras la reunión.

Minutos antes el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, comparecía en rueda de prensa para hacer balance. Los socialistas quieren paladear este triunfo que entienden como «una impugnación al todo vale contra Sánchez» y un aval a la acción de Gobierno de los últimos diez meses. Incluyendo en este último punto la estrategia de Pedro Sánchez respecto a Cataluña. «Hay una mayoría favorable a tender puentes, no a volarlos», dijo Ábalos. El ministro de Fomento se detuvo en los resultados de Cataluña y País Vasco para desacreditar a los partidos a su derecha: «Es muy difícil hablar de la unidad de España sin estar presente en parte de España». Insistió el número tres socialista en que «el camino sigue siendo el diálogo, el autogobierno y el respeto a la Constitución». Avanzando así que la intención es «retomar» los contactos con la Generalitat de Cataluña. Pero advirtiendo que rechazarán «lo que suponga superar los marcos de nuestra Constitución».

Iglesias mejor que Rivera

La voluntad clara del PSOE es no entrar a negociar antes del 26 de mayo, pero ayer Ábalos fue claro con sus apreciaciones respecto a que es Iglesias y no Rivera el socio natural. La relación con uno y otro es muy distinta. En el PSOE confirmaban ayer que Iglesias llamó a Sánchez para felicitarlo y formalizar su petición de entrar en el Gobierno. Mientras que afeaban que el líder de Cs no llamase para felicitar al PSOE.

El número tres socialista destacó «el acuerdo con Unidas Podemos que seguimos valorando como una experiencia positiva». Aunque Ábalos se posicionó a favor de la estabilidad y de «una legislatura que dure», quiso evitar dar por hecho un Gobierno de coalición con Pablo Iglesias. Aunque tampoco lo descarto: «No renunciamos a nada ni estamos de entrada hacia nada».

Pero las señales que apuntan hacia un pacto Sánchez-Iglesias es evidente. Ábalos dejó muy claro que la voluntad de los socialistas es un Ejecutivo para «hacer políticas progresistas» y marcó mucha distancia respecto de algún tipo de acuerdo con Ciudadanos: «No nos estamos planteando esa posibilidad». Y fue más claro al referirse a los gritos que ayer se escucharon en las calles de Ferraz que pedían que no hubiera acuerdo con Rivera: «Tenemos muy claro lo que piensan nuestros electores y nuestros militantes. No vamos a decepcionarlos». El motivo para no dar ya luz verde a un Gobierno compartido con Iglesias es que «estamos ya en una campaña electoral», en referencia al 26 de mayo, y que «todas van a cerrar el cuadro de gobernabilidad de España»

A lo largo del día, las conversaciones mantenidas con diferentes dirigentes socialistas apuntaban en una dirección: lo conveniente es «ganar tiempo» de aquí a las elecciones del 26 de mayo. Esa expresión la sustentaba ayer otro miembro de la dirección: «Hasta las municipales tranquilidad». Preguntado al respecto otro dirigente, la respuesta espontánea fue locuaz: «Eso espero». Los socialistas quieren saborear la victoria y reducir cualquier riesgo de desgaste de aquí a las elecciones de mayo.

Un dirigente territorial también pide ese calendario: «No veo un pacto antes del 26 de mayo. Nadie querrá enseñar completamente sus cartas». En el feudo de Susana Díaz lo que se pide es que «de aquí al 26 nos interesa que no haya ninguna locura con independentistas». En el PSOE andaluz, tradicionalmente más propensos a un acuerdo con Cs, las cosas han cambiado. «Yo creo que no cabe otra que un Gobierno con Podemos y algún apoyo externo. Ciudadanos lo ha puesto imposible. No vemos ese pacto. Rivera ha girado tanto a la derecha que lo ha puesto muy difícil», explican en el entorno de la líder andaluza. Los cierto es que con Cs formando parte del Gobierno andaluz junto al PP y la dependencia de Vox, los incentivos de esa federación para promover un pacto con Rivera son nulos, ya que eso dificultaría su labor de oposición.

Al PSOE le ha venido bien que ayer Inés Arrimadas insistiese en que no habrá negociación con Sánchez, porque así trasladan a Cs la responsabilidad. Pero lo cierto es que en las filas socialistas tampoco parecen existir incentivos. Algunos dirigentes apuntan a que eso daría argumentos a Unidas Podemos y «diluiría nuestra estrategia» de las últimas semanas que consiste en parte en exhibir la foto del «trio de Colón» para expulsar a Ciudadanos hacia la derecha.