No acudir a la mesa electoral cuando has sido citado puede tener hasta pena de prisión
No acudir a la mesa electoral cuando has sido citado puede tener hasta pena de prisión

¿Qué pasa si no me presento a la mesa electoral siendo presidente o vocal?

Para quien se salte su obligación con la mesa sin atender a las excepciones citadas, la Ley prevé sanciones severas

En qué casos me puedo librar de ir a la mesa electoral

Última hora de las elecciones generales del 28 de abril en directo

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

España no es un país en el que sea obligatorio votar, como sí ocurre en algunos de América Latina. Sin embargo, faltar sin justificación a las obligaciones de Presidente o Vocal de Mesa Electoral está penado por la Ley. Nuestra legislación establece tanto para estas elecciones generales 2019 como para las locales, autonómicas o europeas sanciones muy concretas a quienes desoigan la llamada de la Junta Electoral.

Los plazos para presentar alegaciones ya terminaron así que los citados a ocupar mesa electoral deben acudir en tiempo y forma. Las sanciones si no se cumple con esto, al igual que las condiciones para librarse de ir a una mesa electoral, son bastantes claras.

El artículo 143 del del Régimen Electoral General establece que «el Presidente y los Vocales de las Mesas Electorales así como sus respectivos suplentes que dejen de concurrir o desempeñar sus funciones, las abandonen sin causa legítima o incumplan sin causa justificada las obligaciones de excusa o aviso previo que les impone esta Ley, incurrirán en la pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a veinticuatro meses».

No se conocen casos de gente que haya terminado en prisión por saltarse este precepto, pero sí constan casos de multas que, como la Ley no delimita, han tenido cuantías muy variadas.

Normalmente es el juez quien establece la cantidad basándose en criterios de renta y gravedad de los hechos, aunque aquellos que incumplan la ley y tengan antecedentes penales si podrían verse en la cárcel. En 2007, por poner un ejemplo, la Fiscalía pidió prisión para un entrenador de fútbol que no se presentó porque su partido coincidía justo en la fecha de las municipales y autonómicas.

En 2014, la Fiscalía pidió una multa de 4.380 euros para un hombre que fue designado presidente para las elecciones europeas.