El presidente del PP, Pablo Casado, ayer en Sevilla, antes de un mitin - EFE

Elecciones generales 2019El PP está convencido de la remontada y Cs ve posible el «sorpasso» en el centro-derecha

El PSOE cree que Iglesias hizo un buen debate para los indecisos pero cree que le favorece la pugna en la derecha

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Oviedo/Sevilla/Valladolid/Madrid Actualizado: Guardar
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No hay un criterio establecido para determinar el ganador de un debate. Pero atendiendo a los medios de comunicación, las opiniones de expertos o las encuestas está claro que el presidente del Gobierno no se impuso en ninguno de los dos celebrados en RTVE y Atresmedia. En el entorno de Pedro Sánchez dicen que este doble duelo televisivo les «ha sentado muy bien». Y aseguran tener datos que valoran positivamente la actuación del candidato- presidente. «Muchos han sido ganadores para sus audiencias en determinados momentos. Y para nuestro público el presidente puede haberlo sido», explican, satisfechos.

El sentir general en las filas socialistas es que Sánchez estuvo mejor en el segundo debate. En el equipo del presidente se recurría al simil ciclista. «Una vez pasas los Pirineos hay que pisar el acelerador». Como si de una etapa de montaña se tratase, Sánchez sería ese escalador irregular. Llegaba líder en las encuestas y el objetivo primordial era no salir escaldado. Su mejor aspiración era aplicar su manual de resistencia. Ahora llegan a las etapas más favorables. Una contrareloj para pedalear sin depender de nadie.

En los dos últimos días de campaña Sánchez va a insistir en el voto útil. «No nos cerramos las puertas a atraer a todo tipo de voto», tanto progresistas como electores de centro. También se apunta al colectivo de pensionistas, que tradicionalmente ha apoyado masivamente al PP y del que «ya estamos captando votos», dicen fuentes del entorno del presidente.

Para los socialistas lo fundamental de los dos debates es que se evidenció la pugna entre Pablo Casado y Albert Rivera «que se están despedazando». Y se introduce el factor de Vox, «que va a su bola, y a ver si no puede rascar algo de ahí». Pese a que en los medios progresistas se ha referenciado a Iglesias como vencedor, en Moncloa se resta importancia porque creen que el líder de Podemos no se visibiliza como presidenciable sino que «quiere complementar». Su valoración es que «ganó la izquierda».

Casado muy satisfecho

También el debate «a doble vuelta» ha dejado buenas vibraciones en el PP. Los populares creen que Pablo Casado consiguió mover a los indecisos en dos debates diferentes para él, en los que tuvo objetivos distintos. En el primero, en el que presentó un perfil moderado e institucional, quizás demasiado, según opinan algunos en el PP, quería dirigirse a esos 2,5 millones de indecisos que dudan entre Ciudadanos y los populares. En el segundo debate, más batallador y aguerrido, quería que sus destinatarios fueran «su tropa», es decir las bases del PP para movilizarlas, y los que dudan si votan a Vox, para convencerles de que se queden en el partido de Génova.

El balance, según fuentes populares, ha sido positivo. «Los dos debates eran complementarios. Era nuestra estrategia», aseguran. En el equipo de Casado aseguran que han subido dos puntos en estimación de voto en solo dos días. «Estamos creciendo 0,9 puntos al día», aseguró un asesor de Casado.

El optimismo de Casado y los suyos no es impostado. El equipo del presidente del PP cree realmente que puede ganar. El líder de los populares se vuelca en mostrarse como única alternativa a Sánchez y en pedir un voto unido del centro-derecha. El PP, sin embargo, se está encontrando en esta recta final con un obstáculo añadido: los ataques de Ciudadanos en diferentes frentes. « No son de fiar», comentan en privado los populares.

Fuentes próximas a Casado sostienen que Rivera se pasó del límite en los debates y quedó en evidencia. Al mismo tiempo, vieron a Sánchez noqueado. «Por eso Casado ha insistido tanto en un cara a cara con Sánchez, porque sabía que se lo comía vivo. Y por eso también Sánchez se ha escondido y no lo ha querido». Casado ha visto en estos debates un punto de inflexión en la campaña, como explicó ayer en la Cadena Cope. « Hay una clara remontada del PP». Los populares ven clave las últimas 48 horas de la campaña, e incluso la jornada electoral, conscientes de que un pequeño movimiento de votos en las circunscripciones con menos diputados puede mover 10 o 15 escaños de forma automática. Entre hoy y mañana, Casado participará en actos electorales en Barcelona, Murcia, Valencia y Madrid.

Cs habla de empate con PP

En Ciudadanos también son muy optimistas con el resultado de los debates electorales. Creen que Rivera ha sido el más convincente y además consideran que Sánchez entró con él al cuerpo a cuerpo y se «desesperó» con Rivera. Fuentes de la Ejecutiva consideran que el presidente del Gobierno fue el gran perdedor de los debates, pero también sostienen que Casado salió mal parado. A su parecer, su falta de iniciativa en la cita de RTVE cedió el protagonismo a Rivera y le convirtió en el centro de los ataques en Atresmedia.

De hecho, aprecian que se ha abierto de nuevo la «ventana» de transferencia de voto entre el PP y Cs y que, a día de hoy, están prácticamente empatados en intención de voto. Los debates, explican, opusieron a Sánchez con Rivera y a la vez abrieron la batalla por liderar el centro-derecha.

«Iglesias logró conectar»

En el cuartel electoral de Podemos las sensaciones son de alivio y éxito. Habían fiado la remontada al sprint final de la campaña -la primera semana no consiguieron levantar la curva- y consideran que el secretario general, Pablo Iglesias, logró en los debates «conectar con la ciudadanía». Una conexión que en la práctica, sostienen, atraerá a gran parte de la bolsa de electorado dudoso. Es evidente que la estrategia de Podemos ha cambiado en cinco años: «No se necesita una presunta radicalidad para convencer», asegura una candidata del partido al Congreso, que admite que la intervención de Iglesias fue de ganador y estuvo muy orientada a retener y conquistar indecisos. Aquel discurso de «tomar el cielo por asalto» ya no funciona en los que hoy vacilan entre la papeleta socialista o la morada.

Durante las 48 horas que quedan de campaña electoral el secretario general de Podemos machacará con dos ideas. La primera, presentarse a los españoles cómo la «única» alternativa de progresista en España. Y la segunda, seguir calando el mensaje de que sin Unidas Podemos en La Moncloa el PSOE no podría liderar un gobierno progresista porque está sometido a «presiones» externas («los bancos, los poderes económicos...») e internos («el sector socialista más a la derecha»). Celebran además que les está ayudando la ambigüedad del propio Sánchez al no aclarar si pactará o no con Cs.

Desde Vox no creen que su ausencia les perjudique. Su líder, Santiago Abascal, respondió el martes con un multitudinario acto en la plaza de toros de Las Rozas, donde aseguró que el debate solo fue una «reunión de los cuatro jinetes del Apocalipsis nacional».