Mariano Rajoy junto a Ana Pastor y Alberto Núñez Feijóo - EFE
Elecciones Generales

Aznar y Rajoy cierran filas con Casado en el inicio de la campaña desde Barcelona y Pontevedra

Los expresidentes del Gobierno, cada uno a su estilo, dieron su respaldo al candidato popular a La Moncloa

Barcelona - PontevedraActualizado:

José María Aznar, en Barcelona con Cayetana Álvarez de Toledo, y Mariano Rajoy, en Pontevedra, fueron dos de los personajes destacados de la primera jornada de campaña electoral. Los expresidentes del Gobierno dieron su apoyo a Pablo Casado —que no estuvo presente en ninguno de los dos actos— con un estilo muy propio.

Aznar manifestó que Sánchez es «el candidato independentista» y que el PP es un partido «concebido para ganar», mientras que Rajoy no mencionó al actual presidente del Gobierno. Sí que pidió el voto a los populares «para hacer presidente a Casado».

Rajoy: «La confianza se gana con cosas moderadas»

En una campaña agitada por los discursos en los extremos, zarandeada por la división de la derecha y las consignas para evitar fugas a horizontes verdes y naranjas, Mariano Rajoy reapareció ayer para recetar moderación como clave para convencer a los votantes de las elecciones «más abiertas en años». «La confianza de los españoles se gana diciendo cosas razonables, moderadas, sensatas», advirtió, «porque la gente es así, razonable, moderada y sensata». Y quien quiera entender que entienda.

«El PP ganó todas las elecciones desde 2009, y no las ganamos porque sí, ni porque tuviéramos suerte», presumió Rajoy, «lo hicimos porque trabajamos, porque actuamos con mesura, con equilibrio, con buen sentido y porque nos dedicamos a resolver los problemas de la gente». Marianismo en estado puro ante una plaza entregada.

Fue el Rajoy de siempre, ese que hacía nueve meses que abandonó la política activa, como él mismo recordó, «pero una cosa es dejar la política activa y otra es desinteresarte de lo que pasa en tu país y de la gente con la que tantas cosas has compartido a lo largo de muchos años». «Yo ni me he desinteresado de mi país ni lo voy a hacer», pero en su encendida petición de voto «para hacer presidente del Gobierno a Pablo Casado» no pronunció en ningún momento el nombre de Pedro Sánchez, ni criticó en modo alguno a su sucesor en el Palacio de la Moncloa, ni afeó sus pactos con independentistas o la izquierda morada.

Elegante en su intervención, Rajoy prefirió lanzar mensajes de unidad interna, de reivindicación de Casado y de advertencia ante «las cosas preocupantes que vemos en la economía española, de lo que nadie habla porque parece más importante hablar de Franco». Mucha economía, que es lo que le importa a la gente, siguiendo el librillo de Rajoy.

Aznar: «Sánchez es el candidato secesionista»

Medio millar de militantes llenaron hasta los topes el mitin con el que el PP catalán dio la bienvenida a la campaña para las elecciones generales al expresidente del Gobierno José María Aznar. A su vez, éste alentó al partido afirmando que el PP es un partido «concebido para ganar» y acusó a Pedro Sánchez de ser el «candidato secesionista». Por su parte, la candidata popular por Barcelona, Cayetana Álvarez de Toledo le preguntó a Vox si ayer en la Autónoma se vio algo de «derechita cobarde».

«Los que alientan la violencia callejera y están por la batasunización de Cataluña no saben que este partido sabe muy bien, a veces terriblemente bien, lo que es resistir al acoso», afirmó el expresidente popular. Asimismo, describió a los líderes del independetismo como «peligrosos vendedores de humo». «España es estar juntos y libres, esa es nuestra propuesta para los catalanes», agregó Aznar después de acusar a ERC de «inventar» el fascismo en Cataluña con sus «escamotes» durante la Segunda República.

Por otra parte, el expresidente criticó al PSOE y a la izquierda por «asimilar» al completo el programa de las formaciones nacionalistas. «El candidato Sánchez es el candidato secesionista», aseveró Aznar después de asegurar que el nombre del independentismo vasco y catalán para La Moncloa es el actual presidente del Gobierno en funciones. En su enérgica intervenció ante la militancia popular, Aznar resaltó también la importancia de hablar del problema catalán aunque a Sánchez y al PSOE no les interese.

«El candidato Sánchez vino aquí a celebrar una cumbre bilateral y declaró que Torra es una persona a quien le gusta el diálogo. Tiempo atrás lo había definido como el Le Pen español. Hay gente que solo acierta cuando rectifica, pero hay otros que cuando rectifican, también se equivocan», certificó tras asegurar que el socialismo está dispuesto a reconocer cualquier reclamación del nacionalismo «para seguir seis meses en el Gobierno».

«¿La foto de ayer en la Autónoma os parece de 'derechita cobarde'?», se preguntó Álvarez de Toledo en su intervención, que aprovechó para comentar ámpliamente el escrache del que fue objeto ayer en la Universitat Autónoma de Barcelona por parte de estudiantes independentistas y antisistema. A continuación, relató que a pesar de las recomendaciones, la comitiva de constitucionalistas —en la que también estaba el alcaldable de Ciudadanos en Barcelona, Manuel Valls— decidió no entrar a la universidad escondidos ni por ninguna puerta lateral.