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Política

«Matrimonio forzoso» del PP y de los antisistema de la CUP en el Parlamento catalán

Su desplome electoral les obliga a compartir grupo parlamentario, pero podrán actuar por separado como «subgrupos»

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El PP y los antisistema independentistas de la CUP van a tener que compartir grupo parlamentario. Es el «matrimonio forzoso» al que les obliga el reglamento del Parlamento de Cataluña, ante los escuálidos resultados que han obtenido en la última cita con las urnas.

El PP se ha quedado con solo tres diputados en el Legislativo catalán -ha perdido ocho-, y la CUP con cuatro -ha perdido seis-. El desplome que han sufrido ambos les impide mantenerse por separado con grupo parlamentario propio. El reglamento del «Parlament» establece que, para que una formación pueda constituirse en grupo parlamentario debe tener, como mínimo, cinco escaños. Es un umbral que ni el PP ni la CUP alcanzan ahora.

La solución establecida por el reglamento del Parlamento catalán es la conformación del Grupo Mixto. De esta forma, el PP y la CUP pasan a ser «compañeros» de grupo parlamentario, lo que -entre otras cosas- les va a suponer repartirse de forma proporcional las subvenciones que este Legislativo autonómico otorga a todos y cada uno de los grupos, en función de su tamaño.

El nuevo Grupo Mixto compuesto por PP y CUP recibirá casi un millón de euros al año, que acabarán repartiéndose en común esos dos partidos.

Pese a compartir grupo parlamentario, populares y antisistema podrán actuar políticamente por su cuenta a todos los efectos. El propio reglamento del «Parlament» establece que los partidos que integren el Grupo Mixto podrán constituirse en «subgrupo», siempre que tengan tres escaños como mínimo. Es un requisito que en este caso cumplen tanto el PP como la CUP, así que ambos se constituirán en «subgrupo» dentro del Grupo Mixto. Eso, por ejemplo, permitirá que cada uno de ellos tenga asiento -con voz y voto- en la Junta de Portavoces.

En las urnas, PP y CUP han compartido otro fenómeno: el batacazo electoral, casi idéntico en proporción en ambos casos. Los populares se han quedado sin el 47% de los que les votaron hace dos años; la CUP, sin el 43%. El PP ha perdido 165.000 votantes, y los antisistema secesionistas de la CUP se han dejado 144.400 en dos años.