Elecciones Cataluña 2017El bloque independentista habría perdido con cualquier otro sistema electoral

La circunscripción provincial otorga una prima de escaños a los nacionalistas

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El sistema electoral aplicado en España, la ley d'Hondt con circunscripción provincial, otorga una prima en escaños a los partidos independentistas, gracias a la representación en el Parlamento catalán conseguida en las provincias con menor número de habitantes. Con la aplicación de otros sistemas, el bloque secesionista no habría sumado mayoría absoluta en las elecciones catalanas del 21-D.

La ley d'Hondt prima a los partido mayoritarios de cada circunscripción. El reparto se realiza de forma proporcional dividiendo el número de votos emitidos para cada partido entre el número de cargos electos de cada circunscripción. Ese número de cargos electos, de escaños, no se establece solo por criterios de población.

Gracias a la ley d'Hondt, a Junts per Catalunya y a ERC, cada escaño en la provincia de Lérida —seis y cinco respectivamente— les ha costado menos de 13.000 votos, mientras que, por ejemplo, al PP le ha costado más de 47.000 votos cada uno de sus tres escaños en Barcelona. D'Hondt ha sido especialmente cruel con el PP en estas elecciones, como partido minoritario que es en todas las provincias catalanas. Los populares perdieron su escaño en Tarragona en favor de Ciudadanos por solo doce votos.

Circunscripción única

Ciudadanos, el partido más votado en las elecciones catalanas, es partidario de la circunscripción única. Sin embargo, en el caso de las elecciones del 21-D, saldría perjudicado. Al fin y al cabo, el sistema actual prima al partido mayoritario de cada circunscripción, y C’s ha ganado en dos de ellas, Barcelona y Tarragona.

De haber repartido los escaños aplicando la ley d'Hondt en una sola circunscripción, C’s habría conseguido dos escaños menos, 35. El más perjudicado sería Junts per Catalunya, con cuatro menos, 30, los mismos que ERC, que perdería dos. Los más beneficiados serían los partidos que han obtenido menor representación el 21-D, PP y CUP. En este caso, ambos lograrían 6 escaños. Si no se fijara un mínimo del 3% de los votos para entrar en el reparto de escaños, como ocurre ahora, los animalistas de PACMA entrarían en el hemiciclo a costa de un asiento de los populares.

Proporcional puro y mixto

El resultado habría sido idéntico si se hubiera utilizado un sistema proporcional puro en una única circunscripción. En ambos casos, los partidos independentistas no habrían alcanzado la mayoría de 68 escaños para controlar el «Parlament». Sumarían 66. El bloque constitucionalista, con 60 asientos, tampoco sumaría una mayoría suficiente. Los comunes tendrían la llave para abrir las puertas de la Generalitat.

La victoria de Ciudadanos, y del bloque constitucionalista, habría sido más contundente con un sistema proporcional mixto, semejante al italiano. Aquí, el partido más votado obtiene el 55% de los escaños del hemiciclo, mientras que el resto de asientos se reparte proporcionalmente. Con los resultados de las elecciones catalanas del 21-D, los españolistas tendrían 89 escaños, gracias a los 73 de ciudadanos.

Sistema mayoritario

Aún más contundente sería si se aplicara un sistema mayoritario, similar al de Estados Unidos. En este caso, el ganador de cada circunscripción obtendría todos los escaños. De esta forma, Ciudadanos, con la victoria en las provincias de Barcelona y Tarragona, obtendría 103 escaños. JxC ganaría los otros 32 correspondientes a Gerona y Lérida. El resto de formaciones se quedarían en blanco.