Rubalcaba, en un momento de su conferencia sobre economía en el Círculo de Bellas Artes - ernesto agudo

Rubalcaba acusa a la UE y al BCE de enviar «mensajes de falta de confianza»

Dice que salir de la crisis no es una cuestión de cambio de Gobierno, sino de políticas, porque el ajuste duro es «círculo vicioso mortal»

madrid Actualizado:

El candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha reprochado este martes a las instituciones europeas, y en particular al BCE, que estén «enviando toda suerte de mensajes de falta de confianza» en Europa a los inversores, de modo que ha reclamado «más firmeza política» y que el supervisor proclame que «se acabó», que gastará lo que haga falta y no sólo «un poquitito» para no «permitir» más ataques al euro ni a los países cuyos fundamentales económicos no justifican los ataques a su deuda. «Ese mensaje lo entienden perfectamente los mercados, es el otro el que no entienden», ha dicho en un acto en el Círculo de Bellas Artes.

El candidato ha criticado especialmente que el expresidente del BCE, Jean Claude Trichet, afirmase que la entidad iba a comprar deuda pública europea pero que a él no le gustaba hacerlo: «Los bonistas dicen 'pues entonces a mi tampoco'», ha alertado el candidato. Por eso, ha llamado a las instituciones europeas a decir «las cosas claras» y además cuanto antes, y a dejar de «amagar y no dar» como demuestra la sucesión de cumbres europeas en los últimos dos años sin que se hayan cumplido los compromisos, aunque no ha querido calificarlo como un problema de «liderazgo político».

Eso sí, ha incidido en que los pactos difíciles que parecen propios de la cultura europea no gustan a los mercados, incluso en otro momento de su intervención ha advertido de que «los mercados toman el mando donde los políticos no hacen lo que tienen que hacer».

Rubalcaba ha aprovechado el acto para proponer que se dé un plazo de dos años a la reforma laboral, para ver si funciona («Si en dos años no da de sí nos sentamos y vemos qué hay que hacer») y ha expuesto parte de su programa económico, pero la mayor parte del acto se ha centrado en la vertiente europea de la gestión de la crisis. Es más, el exministro Carlos Solchaga, que también ha intervenido, ha opinado que la salida depende en un 95 por ciento de decisiones europeas, y solo en un 5 por ciento de medidas nacionales, al revés de lo que parecía hace dos años. También ha coincidido con Rubalcaba en que para la UE hacer «las cosas a medias» o demorarse es sólo «hacerse trampas al solitario».

El candidato ha reiterado su advertencia de que la política de ajuste puro y duro no resolverá la crisis, sino que creará «un círculo vicioso» porque no permite el crecimiento y, al no haber recaudación, es obligado seguir ajustando. Por eso, aunque se ha mostrado convencido de que España saldrá y de que hay «indicios para el optimismo», ha advertido: de que «no es un problema de cambio de Gobierno», sino de «cambio de políticas»: «Las que hemos hecho fundamentalmente eran correctas pero en estos días están mostrando sus limitaciones».