PSE: Rajoy no merece ser presidente porque no está «a la altura» con ETA
El cabeza de lista del PSE-EE al Congreso por Vizcaya, Eduardo Madina (d), durante un acto electoral celebrado hoy en la plaza Moyúa de Bilbao - efe

PSE: Rajoy no merece ser presidente porque no está «a la altura» con ETA

La carrera hacia el 20N disuelve el compromiso de apartar la lucha antiterrorista del debate electoral

bilbao Actualizado:

Los partidos vascos estrenan carrera hacia las urnas con la gestión del final de ETA a vueltas. Por primera vez en democracia nadie teme que las pistolas irrumpan en la campaña, aunque el anuncio de “cese definitivo” de la violencia decretado por la banda a un mes exacto del 20N la vuelve a situar en el centro del debate electoral. Cuestiones como el desarme y la disolución de la banda, la convivencia, el relato histórico de lo ocurrido en los últimos cincuenta años o las aspiraciones de autogobierno y territorialidad de los nacionalistas marcan los discursos de PSE, PNV, PP y la coalición Amaiur, que se disputan 18 diputados y 12 senadores.

En medio de la esperanza generalizada ante la posibilidad de pedir el voto en la calle “libremente y en igualdad de condiciones”, como hoy recordaba el candidato socialista Eduardo Madina en un acto de entrega de rosas en Bilbao, las formaciones vascas se cruzan mensajes sobre el papel que cada uno ha representado en la recta final del terrorismo. Todo ello, pese a que la voluntad mayoritaria era apartar a ETA del rifirrafe electoral.

Pero en campaña, ya se sabe, se antepone el “todo vale”. El presidente del Senado, el socialista alavés Javier Rojo, ha abierto esta mañana la veda al declarar que el candidato del PP Mariano Rajoy no merece ser presidente de España porque “no ha estado a la altura” con ETA. “Rajoy y su partido no han estado a la altura de las circunstancias ni en política económica ni social y, por qué no decirlo, tampoco en el proceso de paz de la anterior legislatura”, ha señalado en un acto en Vitoria. El mismo argumento que Madina, candidato al Congreso por Vizcaya, utilizaba anoche en su cuenta de twitter: “La utilidad del voto que en 2008 trajo el fin del terrorismo, el orgullo de ser ciudadanos de una Euskadi libre; primer paso de esta aventura”, escribió, arrogándose para los suyos el haber forzado a ETA a echar la persiana.

El mensaje del PSE será claro: “no es lo mismo Rajoy que Rubalcaba” para gestionar la disolución de ETA y el nuevo tiempo del “posterrorismo”, como ya han bautizado. Los socialistas, que lograron su mejor marca electoral en unas generales en 2008 (9 diputados), sostienen que la sociedad vasca premió el “esfuerzo” negociador de Zapatero que acabó en la T-4, convirtiéndoles en la fuerza más votada. Ahora, tras el comunicado de ETA del pasado 20 de octubre, confían en un nuevo empujón de los votantes, que el CIS cifra hoy en siete escaños, volviendo a colocar al PSOE en la primera fuerza en Euskadi.

Final de ETA «sin concesiones»

Por su parte, el PP, en cuyo programa electoral han incluido un final de ETA “sin concesiones”, arrancó hoy la campaña con un acto de fuerte contenido simbólico celebrado en el Jardín de la Memoria de San Sebastián, junto a la Avenida Gregorio Ordóñez, donde se han soltado palomas blancas por la paz. El presidente de los populares vascos, Antonio Basagoiti, ha recordado a las víctimas del terrorismo, a las que ha prometido un futuro con memoria, verdad y justicia y ha llamado a evitar que Amaiur venza en Guipúzcoa para que no “blanquee” la historia criminal de ETA. También ha declarado que “si ETA no entrega las armas, habrá que quitárselas” y ha defendido el fortalecimiento del Estatuto de Guernica, actual marco de convivencia entre vascos, frente a los proyectos rupturistas de los nacionalistas. El barómetro del CIS otorga a los populares vascos cinco diputados, dos más que en 2008.

Mientras, el PNV interpeló anoche a la coalición soberanista Amiaur, su gran rival en estas elecciones, a la que instó a explicar si reconoce como propio el “modelo de odio y destrucción” que ETA ha llevado a Euskadi. Los de Iñigo Urkullu ven amenazada su hegemonía nacionalista –el CIS les coloca como los grandes derrotados, reduce a la mitad, 3, el número de escaños que obtendrían el 20N, lo que supone la pérdida de grupo propio en Madrid- y contra ellos dirigen sus mensajes más contundentes. Así, pese a que Urkullu dijo anoche que no pretende centrar la campaña en ETA, recriminó a la “izquierda abertzale” que haya amparado la historia de terror de la banda.

La coalición entre independentistas de Bildu y Aralar, Amaiur, regresaría a las Cortes por primera vez desde 1996 (HB) con tres diputados, según el último barómetro del CIS, dado hoy a conocer. El comunicado de “cese definitivo” de ETA y los buenos resultados cosechados en mayo por Bildu en los comicios locales son su colchón.