Indignados con la política o los partidos anularon su voto introduciendo «novedades». Estos votos fueron a la basura, como el resto, el 20N - fotos de cuantodanio.blogspot.com y mixtohuevo.tumblr.com

¿Qué se hace con las papeletas tras las votaciones?

Los ecologistas reclaman que se asegure su reciclaje porque se tiran, sin más, a la basura. «Los votos se destruyen», dicta la ley electoral. Este 20N se han salvado 11.000 árboles al imprimir 600 millones menos, pero en 2008 la mitad fueron a la papelera

madrid Actualizado:

¿Qué se hace con las miles de papeletas impresas para las elecciones del pasado domingo? Muchas personas a título individual y las organizaciones ecologistas creen que su destino idóneo debería ser el contenedor de reciclaje. Pero no siempre se cuida de que sea así. «Las papeletas de voto se destruyen en presencia de los concurrentes a la mesa electoral el mismo día de los comicios, excepto aquellas que hubiesen sido consideradas válidas o las que hubieran sido objeto de algunas reclamación, que se unen al acta y se archivan» a la par. Esto es lo que dicta exactamente la ley electoral, que añade que solo se pueden presentar recursos contencioso-electorales respecto de aquellos hechos que hayan sido denunciados durante la jornada o en el momento del escrutinio, y consten, por tanto, en el acta de la sesión. El resto irá de cabeza a la basura.

Durante estas undécimas elecciones generales en España se publicaron 374 millones de esas pequeñas octavillas que contienen los integrantes de las diferentes candidaturas, según datos del Ministerio de Interior, cerca de un 60% menos que en las últimas de 2008. Entre las claves del ahorro que Pilar Gallego, subsecretaria de Estado de Interior, desgranó el sábado desde el Centro de Datos de Madrid, se encuentra el rediseño de la papeleta con la que los votantes escogieron a sus candidatos al Senado. Este año se ha intentado reducir la sábana con la que se votaba anteriormente y tenía un formato más reducido, tamaño DIN A4, de color sepia, iba impresa por ambas caras. Se han imprimido unas 600 millones de papeletas menos, lo que ha supuesto un ahorro de unos 3 millones de euros con el ingrediente añadido de que se han presentado la mitad de candidaturas a la Cámara Alta que en 2008 (597 en total).

Para futuras citas con las urnas, instan a eliminar la publicidad electoral de los partidos

Con todo ello, se habla desde el Gobierno que se han podido salvar unos 11.000 árboles, aunque organizaciones de defensa del medio ambiente como Ecologistas en Acción salieron prestas a sugerir nuevas peticiones favorables al cuidado del entorno para futuras citas con las urnas. Los ecologistas instan a reducir el conjunto global de papel que se consume en unas elecciones: no solo se imprimen papeletas, sino también carteles, folletos y correo postal. Declaró Ecologistas que "no se trata solo de euros y de árboles, sino de eficiencia y sentido común". No obstante, en esta línea, sí consideró "loable y prometedor" el empeño de Interior en ajustar la impresión esta vez, porque se ha dado cuenta, entiende Ecologistas en Acción, de "que sobraban 500 millones de papeletas". Por ello, aportaron un dato: en las últimas elecciones generales de 2008 se tiraron a la basura prácticamente la mitad de las papeletas de voto.

Austeridad ambiental en futuros comicios

Ecologistas en Acción va un paso más allá en el empeño de austeridad y lucha medioambiental enraizado en cualquier proceso electoral, de modo que se cuestiona si es imprescindible introducir el voto en un sobre para votar. Si el Gobierno que rija los designios electorales considera que sí, entonces sugiere que por lo menos los sobres no lleven impresas la fecha, sean los mismos y puedan servir en posteriores comicios (aunque se olvidan en este punto del baile de nombres de candidatos que se produce de elección en elección, de modo que hay que imprimir unas nuevas con los aspirantes). Para esta entidad no es necesario el envío de la remesa de cartas de los partidos a todas las personas inscritas en el censo electoral. Lo consideran un "claro ejemplo de publicidad no deseada", ya que al final la gente ya sabe de antemano quién concurre a las elecciones. No lo necesitan ver por escrito.