Griñán presumió ayer en rueda de prensa de haber logrado para Andalucía 120 de los 500 millones extra para inversión - EFE

Zapatero promete a Andalucía el 25% del nuevo presupuesto de Fomento

Andalucía y Cataluña volverán a ser en 2011 las principales beneficiarias de los recursos que el Estado destinará a infraestructuras

MADRID Actualizado:

Andalucía y Cataluña volverán a ser en 2011, por quinto año consecutivo, las principales receptoras de la inversión estatal. Prueba de ello es que al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no le dolieron prendas ayer al prometer ayer a José Antonio Griñán, presidente de la Junta, que Andalucía será, «con diferencia», la región que más millones se llevará de los 500 millones que el Gobierno ha rescatado del ajuste previsto inicialmente para Fomento. En total recibirá 120 millones. O lo que es lo mismo, uno de cada cuatro euros de la nueva inversión estatal se destinará a obras en el territorio andaluz.

Tras reunirse con Zapatero, Griñán aseguraba en rueda de prensa que había conseguido la continuidad de inversiones que hasta el momento estaban ralentizadas y entre las que se encuentran el segundo puente de Cádiz, la A-7 a su paso por Granada y la A-32 entre Úbeda y Terreperogil (Jaén). De igual modo, el líder del Ejecutivo andaluz explicó que se ha asegurado que la variante Beas-Trigueros (Huelva) va a conectar Huelva con la Ruta de la Plata sin pasar por Sevilla, y que se va a llevar a cabo el tercer carril de Bormujos-Benacazón (Sevilla).

El compromiso de Rodríguez Zapatero con Griñán pone de manifiesto que, aunque todas las regiones se verán afectadas por el recorte de la inversión estatal, de nuevo unas lo sufrirán más que otras. Y es que no se trata sólo de las dádivas de ayer del presidente, sino que los Estatutos de autonomía Cataluña y Andalucía, ahora leyes orgánicas, han atado las manos al Gobierno central, que antes de decidir que obras va a realizar en el territorio nacional, sabe que tiene que destinar casi el 19% de la inversión total (el peso del PIB catalán en el del conjunto de España) al territorio de Cataluña y casi un 18% (el peso de la población andaluza en el total) al andaluz. Para conseguirlo, las regiones que no han logrado garantizarse en sus estatutos un porcentaje de inversión fija, como es el caso de Madrid, se ven seriamente perjudicadas.

Como en su día reconoció Pedro Solbes, se trata de un sudoku de difícil solución. No se pueden repartir en las inversiones en función del criterio que más beneficia a cada región. Es imposible. De modo que lo que se ha hecho es aceptar los criterios de reparto que más benefician a algunas regiones, como es el caso del PIB en Cataluña o de la población en Andalucía. Pero a cambio, para que la suma sea 100, hay otras que tienen que salir perjudicadas, y Madrid es un claro ejemplo.

Los expertos han advertido por activa y por pasiva que incluir en los Estatutos, como se ha hecho, esta obligación es una aberración económica. A juicio de la inmensa mayoría de los analistas, la inversión estatal no debe repartirse por regiones, sino por proyectos. En el caso de las infraestructuras el ejemplo es clarísimo. Para que el AVE llegue a una determinada región antes tiene que pasar por otras, y si no se invierte en ellas nunca llegará. Pero el Gobierno hizo caso omiso a estas advertencias y desde 2006, año tras año las inversiones están condicionadas por las exigencias estatutarias.

Y aunque Cataluña y Andalucía son las más beneficiadas en el reparto, otras comunidades, como Aragón, Baleares y Castilla y León también se garantizan un porcentaje de la inversión estatal en infraestructuras en sus respectivos estatutos. El resto de regiones tiene que repartirse las sobras, lo que queda después de cumplir los compromisos estatutarios.

Explicaciones de Blanco

Por su parte, el ministro de Fomento, José Blanco, comparecerá el jueves en la comisión correspondiente del Congreso para explicar «la reprogramación» de las obras públicas. Es el único miembro del Gobierno que ha tenido a bien acudir a la Cámara antes de que acaben las vacaciones parlamentarias para dar cuenta de los problemas registrados este verano en los distintos departamentos, pues la mayoría socialista rechazó ayer en la Diputación Permanente del Congreso que hicieran lo propio Elena Salgado por el debate sobre la subida de impuestos y Miguel Ángel Moratinos y Alfredo Pérez Rubalcaba por la crisis de la frontera con Marruecos en Melilla. El diputado del PSOE Rafael Simancas adelantó en la Cámara que Blanco está «encantado» de comparecer en la comisión para dar «buenas noticias» como son el nuevo «margen adicional» de 500 millones de euros que será destinados a reanudar obras paradas.