Tres años para que los cargos políticos abandonen las cajas

La influencia de los partidos seguirá a través de las designaciones «a dedo»

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La aprobación ayer del Real Decreto que modifica la actual Ley de Órganos Rectores de Cajas de Ahorro (LORCA) ha recibido tanto aplausos como críticas. El Gobierno se felicita por este importante paso que, a su juicio, ha dado luz verde a la salida de los cargos políticos de los órganos de control de cada entidad, uno de los puntos más reclamados tradicionalmente desde el propio sector.

El Ministerio de Economía, sin embargo, no obligará a cumplir este requisito de forma inmediata. Según desveló la ministra Elena Salgado, estos miembros dispondrán de un periodo de transición en la medida en que se vayan finalizando los mandatos actuales con un plazo máximo de tres años. En lo referente al control de las cajas de ahorros, Salgado también matizó que el Ministerio tendrá la tutela, con poderes limitados, siempre que el capital privado supere el 50% .

Así, el balance de opiniones sobre el decreto se inclinó finalmente a favor de la norma. De hecho, desde la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA) esta reforma se considera claramente positiva. Su presidente, Isidro Fainé, opina que proporcionará más «competitividad, solvencia y profesionalidad». El presidente de La Caixa cree que se asegura el futuro de las cajas mediante la posibilidad de captar capital en los mercados.

La solvencia de estas entidades es también lo que más preocupa a la presidenta de la Comunidad de Madrid. Esperanza Aguirre aseguró que no lamenta la pérdida de influencia autonómica en la gestión de las cajas de ahorro siempre que la nueva ley garantice entidades financieras solventes, serias y que puedan respaldar a los pequeños y medianos empresarios madrileños.

Los próximos 14 y 15 de julio, durante el debate sobre el estado de la nación, el Gobierno intentará buscar el mayor número de acuerdos entre los grupos parlamentarios. Por lo pronto cuenta con el apoyo del Partido Popular. El coordinador económico del PP, Cristóbal

Montoro, está de acuerdo con la modernización de la estructura de las cajas y añadió que ahora la nueva misión de estas entidades es capitalizarse. Eso sí, Montoro reprochó al Ejecutivo el retraso en las reformas y la falta de un plan «coherente» que hubiera evitado «improvisaciones». A pesar de esto, el Partido Popular ve necesario el cambio de un modelo financiero de más de dos siglos de antigüedad.

Los críticos

Aún así, no todos los actores implicados ven un avance en el modelo de estas entidades. La Confederación de Sindicatos Independientes de Cajas de Ahorro (Csica) no se muestra conforme con el texto aprobado ayer por el Consejo de Ministros. Alegaron que «no es lo que se había prometido ni lo que el sector necesita». También critican que su «aparente» despolitización «no deja de ser una cortina de humo» porque, en opinión de Csica, los cargos electos no podrán entrar en los órganos de Gobierno, pero sí tendrán un asiento los miembros designados por ellos.

La confederación de sindicatos se lamentó de que las cajas puedan traspasar su negocio a los bancos para convertirse en fundaciones, lo que separaría el negocio financiero de la obra social. En este sentido coincide con UGT en que la reforma de la LORCA supondrá una «bancarización» de las cajas y una ruptura con el modelo social que identifica a este tipo de entidades, como son el fomento del ahorro o la atención a las familias y las pymes.

En el proceso de reestructuración ya finalizado se invirtieron alrededor de 11.200 millones del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria y se disminuyó el número de entidades, de 45 a 19, mediante diversos procesos de integración. Salgado recuerda que el sistema financiero ha soportado «razonablemente bien el impacto de la crisis» y ha necesitado menos ayudas que la banca del resto de países europeos.