Segunda lectura

POR FERNANDO FERNÁNDEZ, IE BUSINESS SCHOOL
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Siempre la gasolina

Como una maldición, en toda crisis aparece la gasolina. La de 95 octanos está en 1,23 euros por litro y el máximo histórico se alcanzó en julio de 2008 en 1,27 euros. La culpa no puede ser del petróleo porque el Brent apenas supera los 90 dólares barril y entonces estaba casi a 150. Pero antes de mandar a las gasolineras al cuerpo militar de emergencia y a los inspectores de la Comisión Nacional de la Competencia veamos algunos datos. El euro estaba entonces casi a 1,60 dólares y hoy apenas a 1,30. Eso explica gran parte del encarecimiento, en euros el barril solo está hoy diez céntimos más barato, porque el petróleo se negocia en dólares menos algunos contratos simbólicos con Venezuela y recientemente con China. Pero luego están los impuestos, casi las dos terceras partes del precio de venta. El Gobierno no solo subió el IVA en julio sino que aumentó el impuesto especial de hidrocarburos, ambos suponen diez céntimos más por litro. Resultado, no miremos a los sospechosos habituales sino a uno que empieza a serlo cada vez más, el Gobierno y su propensión a los impuestos al pecado, que realmente deberían llamarse silenciosos porque gravan los bienes inelásticos, aquellos cuya demanda no se resiente al subir el precio. Lo ha vuelto a hacer con el tabaco. No por su salud, sino por sus bolsillos.

La mediocre educación

El informe Pisa ha provocado numerosos comentarios. Pero se ha hecho poco énfasis en los malos resultados en Ciencias y en Matemáticas. Si queremos cambiar el modelo económico, ¿se acuerdan de ese mantra socialista antes de la crisis?, habrá que cambiar la actitud de buena parte de la clase intelectual y académica ante la ciencia; si queremos incorporarnos a la sociedad del conocimiento y avanzar en innovación y desarrollo sin cargar las arcas públicas de subvenciones, otro tanto. Incluso si queremos reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres, además de cuotas alguien debería preocuparse de las razones por las que sistemáticamente sacan peores resultados en esas disciplinas cuando su expediente académico es mejor. En definitiva, la educación es un tema demasiado serio para dejarlo en manos de sus profesionales y le vendría bien un poco más de análisis económico moderno. Aunque no sea la mejor semana para la comparación, el nivel del deporte español explotó cuando se establecieron incentivos económicos adecuados. Eso es lo que necesita la educación. Para que los profesionales se beneficien de su productividad y los consumidores paguen un poco y tengan que valorar la inversión.

La crisis que no cesa

Teclee «salvemos el euro» en Google y obtendrá 30.000 resultados. Si lo hace en inglés le salen más de 250.000. Puedo apostar a que la inmensa mayoría tienen dos constantes, la Eurozona necesita mayor integración fiscal y financiera y la clave está en España. El Banco Central Europeo ha advertido que los bancos europeos pueden tener problemas en refinanciar un billón de euros de deuda entre otras cosas por la voracidad de los gobiernos. Se habla de que los bancos españoles pueden necesitar del orden de 120.000 millones de euros si los mercados siguen cerrados y se supone una pérdida del 50% en su exposición al mercado inmobiliario. Antes de matar al mensajero recordemos que las crisis bancarias y externas tienen siempre una génesis y una solución nacional. Está bien confiar en Europa, pero hay que aplicarse en casa. Un ejemplo, se podía haber evitado que Standard and Poors amenace con rebajar el rating de Endesa e Iberdrola por las dudas sobre el compromiso del accionista principal y el cobro del déficit de tarifa.