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Propuestas sobre Grecia que dan miedo

El Ibex-35 retrocede un 1,25%, para dar un último cambio en los 10.356,50 puntos

MADRID Actualizado: Guardar
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La sesión tenía muy buena pinta por la mañana, con los espectaculares datos de crecimiento de Alemania y Francia, pero los avisos de la Comisión Europea sobre España tiraron por tierra los avances que se veían a primera hora de la mañana.

Aunque los mercados se despertaban con una encuesta realizada por Bloomberg en la que el 85% de los inversores veían muy clara la próxima reestructuración de la deuda griega, los mercados se fijaron más en el dato del PIB del primer trimestre de la zona euro, que creció un 2,5% interanual, por encima del 2% del trimestre anterior y del 2,2% previsto por los analistas. En el primer trimestre, el crecimiento fue del 0,8%. El impulso mayor impulso lo proporcionó Alemania, que creció un 1,5% en el primer trimestre del año, lo que supone un avance interanual del 5,2%.

También el dato de crecimiento de Francia fue intenso y superior a lo esperado por los analistas. Incluso el de España: la economía doméstica creció un 0,3% trimestral, una décima más de lo esperado, lo que supone un avance interanual del 0,8%, también una décima por encima de lo esperado.

Pero este fuerte crecimiento económico del conjunto de la zona euro tiene una lectura negativa para España, cuya economía es más débil: la Comisión Europea elevó sus previsiones de inflación para la zona euro hasta el 2,6% de media, este año, frente al 2,2% anteriormente previsto. Ello añade presión al Banco Central Europeo, que, quizás, con este escenario, tendría que subir los tipos de interés, dañando a economías como la española.

Palo a las previsiones sobre el déficit

Éste no fue el único golpe que recibió el Ibex. También hubo alguno en relación con el déficit. Así, según la Comisión, España, con un crecimiento del 0,8% este año, no podría cumplir con la previsión de cerrar el año con un déficit del 6% sobre el PIB, sino que cerrará el ejercicio en el 6,3%. Por eso, Bruselas volvió a insistir en que España deberá adoptar más medidas para cumplir con su compromiso, algo fundamental para que logre diferenciarse de verdad de los otros tres países con problemas. Lo malo es que, como dice el premio Nobel Joseph Stiglitz, los planes de austeridad no logran impulsar el crecimiento ni el empleo. El mercado puede temer que las medidas de recorte frenen aún más la recuperación económica, como también ha advertido esta semana el propio Fondo Monetario Internacional. En este sentido, Portugal daba una lección: su PIB decreció un 0,7% en el trimestre, más del doble de lo esperado y tras revisarse a la baja la cifra del trimestre anterior.

Al mercado tampoco le gustó que la Comisión revelara que el déficit griego cerrará el año en 9,5%, más de dos puntos por encima de la cifra a la que se había comprometido cuando llegó al acuerdo de rescate con el FMI y Bruselas. Posiblemente, el lunes, los ministros de Finanzas de la zona euro discutirán nuevas medidas de apoyo para el país. Hoy el primer ministro griego, Yorgos Papandreou, aseguró que la mejor medida para acabar con el conjunto de la crisis fiscal europea sería que los países miembros acordaran la emisión de eurobonos, algo contra lo que Alemania se ha manifestado en numerosas ocasiones.

Lo cierto es que las malas noticias ganaron a las buenas. Por lo menos, en el caso del Ibex que, tras una apertura en positivo, poco después de las diez de la mañana marcaba sus mínimos intradiarios en los 10.567 puntos. A partir de ahí inició una deriva bajista que le llevó a marcar mínimos poco después de las cuatro de la tarde en los 10.322 puntos. Al cierre, el indicador daba un último cambio en los 10.356,50 puntos, tras retroceder un 1,25%, mucho más que cualquier otro indicador del Viejo Continente. De hecho, la deuda española fue la peor que se comportó ayer: la prima de riesgo de los bonos a diez años subió del 2,10% del viernes hasta el 2,18%, porque el interés de los bonos españoles subió del 5,21% hasta el 5,25%, y el de los bonos alemanes bajó del 3,10% hasta el 3,07%.

Pero el Ibex no fue el único que cerró la sesión con descensos: el Dax alemán, pese a su buen dato de PIB, cedió un 0,55%, el Ftse 100 británico, un 0,32%, el Cac 40 francés, un 0,11%. Sorprendentemente, el PSI-20 de Lisboa apenas cayó un 0,10%. Quizá porque Finlandia ha ratificado su apoyo al plan de rescate para el país.

Los datos procedentes de Estados Unidos, buenos, no lograron reconducir la evolución de los indicadores del Viejo Continente. Así, la inflación estadounidense se situó en el 3,2% interanual, una décima por encima de lo previsto. Pero si tenemos en cuenta la inflación subyacente, es decir, sin sus elementos más volátiles, alimentos y combustibles, ésta se sitúa en el 1,3%, de acuerdo con lo esperado. Si echamos un vistazo al mercado de bonos americanos, comprobamos que los intereses siguen bajando (hasta el 3,14% en el caso del diez años). De ello podemos extraer dos interpretaciones: o bien que los mercados no creen que la economía se encamina a un futuro inflacionista, o bien que la de ayer volvía a ser una sesión para buscar refugio. Cierto es que los indicadores de Wall Street también apostaban por los números rojos, incluso después de haberse publicado un buen dato de confianza de los consumidores americanos, que subió desde los 69,8 puntos hasta los 72,4, cuando los analistas esperaban que se situara en los 70 puntos. Los sectores más penalizados: banca y tecnología. Es posible que la evolución de ayer de la Bolsa americana sea un síntoma de que el temor por la crisis de la deuda europea se traslada al otro lado del Atlántico.

Volatilidad en el mercado de divisas

En el mercado de divisas volvía a haber mucha volatilidad: el euro, en la última hora y media de negociación, bajó de 1,43 dólares, hasta caer por debajo de 1,41. Posiblemente, por la posibilidad de que Bruselas, Alemania y el FMI respaldarían la extensión de los vencimientos de la deuda griega, mientras que el Banco Central Europeo y Francia estarían en contra de ello dado que, en realidad, sería una situación de reestructuración, de default: un inversor que ha comprado un bono a diez años, que esperaría recuperar el principal en ese periodo, se arriesga a no recuperar el dinero en ese momento, sino más adelante. Pero ésta sería la manera de organizar un "default" que posiblemente a Alemania le convence. ¿Será eso lo que se discutirá en la reunión de los ministros de Finanzas europeos a partir del lunes?

En paralelo, descensos, aunque reducidos en el mercado de materias primas. El barril de petróleo caía alrededor de un 1% tanto en Estados Unidos como en Europa. Mientras, el oro subía levemente, pero la plata bajaba casi un 1%.

Para completar la cargada agenda de noticias de hoy, hay que tener en cuenta que en España se publicaron variados e importantes resultados. En primer lugar, los del mayor valor de la Bolsa doméstica, Telefónica. La compañía obtuvo un beneficio neto de 1.624 millones de euros en el primer trimestre, un 1,9% menos que hace un año. Sus cuentas se situaron por debajo de lo previsto por los analistas: su beneficio por acción fue de 0,36 euros frente a los 0,38 que esperaba el mercado, según datos de Bloomberg. Al cierre, sus títulos perdían un 0,77%. Parecido resultado bursátil tuvo Sacyr Vallehermoso, que también rindió cuentas al mercado: perdió un 0,79%, tras cumplir las expectativas de los analistas, al ganar 0,13 euros por acción.

Peor le fue a Técnicas Reunidas, que ganó 0,55 euros por acción, frente a los 0,573 euros previstos por los analistas. La compañía se convirtió en el peor valor de la sesión, con un recorte del 3,19%. OHL, IAG, Ferrovial, Abengoa, Acciona, ArcelorMittal y Mapfre se colocaron entre los peores valores de la sesión, con descensos de más de un 2%. Inmediatamente después se situaron valores del sector bancario, como Santander y BBVA, que perdieron un 1,93% cada uno. El Sabadell cedió un 1,85%, mientras que Bankinter cayó un 1,76%. El Popular, por su parte, cedió un 1,51%.

En el otro lado de la tabla, sólo dos valores cerraron en positivo: Gamesa, con una revalorización del 2,32%, como recompensa a los buenos resultados que presentó al cierre de la sesión del jueves; e Inditex, que ganó algo menos de medio punto porcentual. Entre las compañías que menos bajaron, las que tradicionalmente se consideran refugios, como Enagás, Endesa, Grifols, Red Eléctrica o Ebro. Todas ellas perdieron menos de un 0,3%.

Fuera del selectivo, varias compañías presentaron resultados. Realia, Codere, EADS y Dermoestética, por debajo de lo previsto por los analistas. También rindieron cuentas al mercado tres inmobiliarias: Quabit, San José y Colonial. Y, por último, Miquel y Costas y Nicolás Correa. Esta última fue la mejor compañía del mercado español, con una revalorización del 7,80%, seguida de Solaria y de EADS, que ganaron un 7% y un 6,83%, respectivamente. En el otro lado de la tabla se colocaron Adolfo Domínguez, Tecnocom y Tubacex, con recortes de más de un 3%.