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El Ibex, el más vulnerable a un Trichet 'Halcón'

La Bolsa cae hasta los 10.500 puntos en una sesión marcada por el anuncio del Banco Central Europeo sobre una posible subida de los tipos

MADRID Actualizado: Guardar
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La sesión ha estado marcada por dos hitos importantes. El primero vino de la mano del Tesoro español, que emitió bonos a cinco años a un interés más bajo y con un ratio de cobertura un poco superior al de la anterior emisión. El Ibex, que estuvo más o menos plano en las dos primeras horas de negociación, aunque con esperanzas de subir, por el repunte que había vivido el índice Nikkei de Tokio por la mañana y el de los índices de Wall Street la noche anterior, registró una comedida subida hasta superar el nivel de los 10.700 puntos. En el mercado secundario de deuda, mientras, la prima de riesgo se contenía hasta situarse por debajo del 2,10%, en parte porque el interés del bono a diez años español bajaba hasta el 5,33%, pero también porque el interés de su comparable alemán repuntaba hasta el 3,23%. Todas las primas de riesgo periféricas se reducían.

Aunque el índice de gestores de compras del sector servicios europeo decepcionaba. A las once de la mañana, contribuyendo al rebote del Ibex, se publicó el dato preliminar del PIB europeo del cuarto trimestre del año. De acuerdo con lo previsto, subió un 0,3% trimestral y un 2% interanual. Y otro dato positivo: las ventas minoristas de la zona euro crecieron un 0,7% interanual, cuando los analistas esperaban que se mantuvieran estables.

Mientras tanto, el petróleo no jugaba en contra de los mercados de renta variable. El precio del crudo corregía ligeramente en Europa, debido a que circulaba el rumor de que el presidente venezolano, Hugo Chávez, podría prestarse a mediar en el conflicto libio. A primera hora de la sesión, se conocía la noticia de que Gadafi lo aceptaría como mediador. A partir de ahí, el crudo bajaba todavía más.

Con el petróleo a favor, quien se puso en contra de los mercados y, especialmente, del español fue el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, quien advirtió sobre la posibilidad de una subida de los tipos de interés en la próxima reunión ordinaria de política monetaria, es decir, el próximo mes de abril. Como pensábamos, el BCE elevó el tono de su discurso este mes.

Pero Trichet fue mucho más agresivo de lo esperado, insinuando una posible subida del precio del dinero el mes que viene", apunta Marie Diron, de Ernst & Young. Los analistas de Royal Bank of Scotland titulaban su comentario post-conferencia de prensa de Trichet así: "El retorno de 2008: el BCE provoca un shock en los mercados al anunciar una subida de tipos". En ese comentario, los expertos reconocían que no esperaban un endurecimiento monetario de este tipo hasta septiembre, pero se han visto obligados a cambiar sus perspectivas. "Creemos que los riesgos que se derivarán de una decisión así son altos en un contexto en el que la deuda periférica continúa estando bajo presión. Así, creemos difícil que le sea posible al BCE subir los tipos muchas veces en un periodo corto de tiempo, teniendo en cuenta los efectos colaterales que se podrían derivar", añaden los expertos del Royal Bank.

Efectivamente, uno de esos mercados periféricos, el español, se mostró especialmente vulnerable ante las agresivas palabras de Jean-Claude Trichet. El indicador, de repente, bajó de los máximos intradiarios que marcaba a las dos y media de la tarde en los 10.780 puntos hasta los 10.625 puntos. El selectivo amagó un rebote con la apertura de Wall Street, pero volvió a hundirse, para marcar los mínimos de la sesión a las cuatro y media de la tarde en los 10.512 puntos. El Ibex-35 cerró algo más arriba, en los 10.566,90 puntos, por debajo del soporte que los analistas de Noesis situaban en los 10.580 puntos. El indicador se dejó un 0,72%.

Fuerte apreciación del euro

Los valores españoles más vulnerables, los bancos, precisamente los que por la mañana más celebraron el éxito de la subasta de deuda española. Criteria, Popular y Santander, con descensos de más de un 1,6%, fueron los peores valores del selectivo. BBVA y el Sabadell perdieron un 1,40% y un 1,33%, respectivamente, mientras que Bankinter se dejó casi un 1%. Los bancos pudieron descontar uno de los perniciosos efectos colaterales de una posible subida de tipos en Europa. La principal duda que existe respecto a España es que su débil crecimiento dificulte la refinanciación de su deuda. En caso de que se eleve el precio del dinero, el potencial de crecimiento de la economía española se vería muy penalizado. De hecho, el mensaje de Trichet provocó que el interés del bono español aumentara hasta el 5,40%. La prima de riesgo no aumentó, pero sólo porque el interés del "bund" también cotizó la cercanía de la subida de tipos, al incrementarse hasta el 3,32%.

No por casualidad los otros índices que terminaron en rojo en Europa fueron el PSI-20 de Lisboa, que retrocedió un 0,33%, y el Ftse Mib de Milán, que perdió un 0,38%. Los indicadores de Grecia y de Irlanda cerraron al alza, quizá porque en los precios de sus acciones ya está implícita la convicción que tiene el mercado de que un día u otro acabarán reestructurando su deuda.

Otro efecto secundario del mensaje de Trichet fue la fuerte apreciación del euro, que se disparó hasta rozar el nivel de 1,40 dólares. Pese a que las exportaciones alemanas son las que más perjudicadas podrían verse por la apreciación de la divisa comunitaria, el Dax alemán cerró la sesión con un repunte del 0,62%. Aunque el mejor índice de toda Europa fue, tampoco por casualidad, el Ftse 100 británico, que pudo cotizar tanto el relax en el precio del crudo como los buenos datos que se publicaron al otro lado del Atlántico. Por ejemplo, el paro semanal, que aumentó menos de lo esperado: las solicitudes iniciales de subsidios por desempleo ascendieron a 368.000, por debajo de las 388.000 de la semana anterior y de las 395.000 previstas por el consenso de analistas de Bloomberg. Además, la productividad no agrícola aumentó un 2,6% en el cuarto trimestre, según el dato definitivo, tres décimas más de lo estimado. Mientras, los costes laborales unitarios descendieron un 0,6%, una décima más de lo previsto, alejando, pues, los efectos inflacionistas de segunda ronda, mientras que el índice de actividad del sector servicios creció más de lo esperado.

Aunque el 56% de las compañías del Stoxx 600 que han presentado sus resultados han batido las expectativas de los analistas y su per (precio entre beneficio) es de 13 veces, cerca de su nivel más bajo de la última década, hay demasiados obstáculos en el camino alcista de las Bolsas.

Si los bancos fueron los que peor se comportaron, junto con valores como Red Eléctrica, Enagás o Iberdrola, el que mejor lo hizo fue Grifols, que se apuntó un 1,87%, seguido de Gamesa y FCC, que se apuntaron algo más de un 1,5%. Entre los mejores, también Ferrovial, Amadeus o Mapfre, que avanzaron más de un 1%. Y, para completar la lista de valores en positivo, algunos relacionados con el sector de las materias primas, como Técnicas Reunidas, que subió un 0,89%, o como las acereras. Inditex, Gas Natural y Acciona completaron la lista de valores en verde.

Fuera del Ibex, los valores que más sufrieron fueron los del sector inmobiliario: Urbas, Aisa, Quabit o Reyal Urbis se colocaron entre los peores. Posiblemente porque el aumento de los costes de financiación de la banca compliquen las refinanciaciones de las compañías promotoras. Aunque también es posible que los inversores aprovecharan para recoger beneficios en unas empresas que acumulan rentabilidades explosivas este año. En el otro lado de la tabla, Baviera, Campofrío y Dermoestética, que registraron subidas de un 4,22%, de un 3,50% y de un 2,76%, por ese orden.