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El Ibex encalla en los 10.700 puntos

El selectivo se deja un 0,03%, arrastrado por los bancos y Repsol

CRISTINA VALLEJO
MADRID Actualizado:

El Ibex-35 se mostró más débil que cualquier otro índice europeo durante toda la sesión. Comenzó por encima de los 10.800 puntos, pero aflojó rápido y durante toda la jornada se estuvo moviendo en torno a los 10.730 puntos. Al cierre, daba un último cambio en los 10.732,30 puntos, lo que supone un descenso de sólo un 0,03%. Al selectivo le está costando superar con contundencia la barrera de los 10.700 puntos. Ya lleva cinco sesiones rondándolos.

En cambio, el Dax alemán, el más rentable del día, ganó un 1,77%, apoyado en el sector exportador, síntoma de que los temores sobre el frenazo de la recuperación mundial se están disipando; el Ftse Mib de Milán recuperó un 1,01% y el Cac 40 francés ganó un 0,92%.

Posiblemente, el Ibex se quedó atrás como consecuencia de las dudas que despierta el sector financiero por los problemas que llevan coleando varios días en Banco Base, en concreto, por las discrepancias que saltaron entre la CAM y Cajastur. La ruptura supondría un duro golpe al proceso de fusiones por su enorme tamaño e, incluso, dañar la credibilidad de España en los mercados. No ayudó la Asociación Española de Banca (AEB), que sembró la duda insistiendo en que sería un gran error mantener entidades "zombies" con fondos públicos. Y tampoco el Banco de España, según el que el Estado no cumplirá, aunque por sólo un par de décimas, con las previsiones de déficit este año y el próximo. Además, a juicio del regulador, el PIB crecerá un 0,8% este año y un 1,5% el próximo, por debajo de las previsiones del Gobierno.

Pero, en general, todo el sector financiero europeo sufrió presión. La crisis de deuda no puede pasar desapercibida, dado que lo que más invierten en bonos soberanos son los propios bancos. De hecho, de los diez valores que más cayeron del Eurostoxx 50, seis fueron bancos. Y, entre ellos, BBVA y Santander. Aunque no fueron los que más bajaron. ING y Société Générale fueron los "farolillos rojos" del selectivo europeo.

Así, el Santander cedió un 0,62%, mientras que el Popular retrocedió un 0,58%. El Sabadell se dejó casi medio punto porcentual, mientras que BBVA perdió un 0,34%. Bankinter cerró al alza, con un repunte del 0,26%.

Test de estrés a la banca irlandesa

La presión también se debía, en parte, a los test de estrés de la banca irlandesa, que se conocerán mañana. Los analistas creen que, con ellos, el Estado tendrá que tomar posiciones de control en el Banco de Irlanda y en Irish Life, las últimas grandes entidades que permanecían ajenas al control estatal. Los expertos también apuntan que estas pruebas de estrés mostrarán un déficit de capital de 27.500 millones de euros. ING advertía hoy que la agencia de calificación crediticia podría, después de la publicación de los test de estrés, rebajar la nota de la deuda irlandesa en más de un escalón. Resulta raro que el "rating" de Irlanda esté por encima del de Portugal, cuando el Estado irlandés ha tenido que nacionalizar un sistema financiero con unos pasivos que multiplicaban por nueve el PIB del país.

La deuda portuguesa sufría en sus propias carnes el recorte de nota que le propinaba el martes esta misma agencia de calificación y que le dejó al borde de convertirse en un bono basura. El interés del bono a diez años escalaba hasta superar el 8% y el del bono a cinco años rebasaba el 9%. Los intereses de ambos plazos y también los de los bonos a dos años se situaban en niveles máximos de la era del euro. Posiblemente, la actuación de las agencias de calificación está provocando lo que muchos analistas denominan "profecía que se autocumple": si rebajas la nota de la deuda de un país pensando que va a quebrar, al final, provocas su quiebra. De hecho, el Fondo Monetario Internacional criticó ayer a las agencias de rating afirmando que pueden provocar inestabilidad financiera.

Pero los bancos no fueron los que más cayeron en el Ibex. Abengoa fue el valor que más perdió: retrocedió un 2,67%, quizás porque Kepler rebajó la recomendación sobre el valor hasta "mantener". A continuación, Ebro, que cedió un 0,93%. Indra e Inditex perdieron un 0,88% y un 0,78%, respectivamente. Y Repsol, un 0,70%. FCC y Abertis lideraron las subidas, con revalorizaciones de más de tres puntos porcentuales. Mientras Enagás, Mapfre, Acerinox, Grifols, Acciona y Endesa ganaron más de un 1%.

Aumento de la inflación

Mientras tanto, los temores inflacionistas siguen instalados en las economías. En España, los precios subieron un 3,6% interanual en marzo, según la lectura preliminar, la misma tasa que un mes antes, mientras las ventas minoristas continúan retrocediendo. Y el indicador de confianza en la zona euro retrocedía ligeramente, algo más de lo esperado por los analistas. Los expertos atribuyen este deterioro a la subida de los precios energéticos y al terremoto de Japón, que provocó un oscurecimiento de las previsiones de crecimiento globales.

Las Bolsas europeas abrieron en verde animadas por el cierre en positivo de Wall Street la sesión anterior y, también, por la fortaleza que habían mostrado las Bolsas asiáticas por la mañana, muy en especial el índice Nikkei de Tokio. El yen daba una tregua porque los inversores parecían preferir la apuesta por las monedas de países con tipos de interés más altos. La divisa nipona caía a mínimos de las tres últimas semanas. Esa circunstancia animó a las acciones de las compañías exportadoras, que son las que más pesan en el índice japonés. En general, las Bolsas asiáticas ya han recuperado los niveles previos al terremoto que sufrió Japón. Pero es que además la producción industrial japonesa aumentó un 0,4% en febrero, frente al descenso del 0,1% que esperaban los analistas.

El miedo a la subida de los tipos de interés, junto a las mejores perspectivas sobre la recuperación económica, auparon el interés de los bonos alemanes hasta el 3,33%. Ello provocó que la prima de riesgo de la deuda española no aumentara, pese a que el interés del bono español a diez años subió hasta el 5,20%, aunque todavía se encuentra muy cerca de los mínimos marcados en la última semana en el entorno del 5,15%.

El euro sigue sin inmutarse y se mantiene en el entorno de 1,41 dólares.

En Estados Unidos, el centro de atención se encontraba en el informe de empleo privado elaborado por la ADP, según el que, durante el mes de marzo las empresas americanas crearon 201.000 puestos de trabajo, algo menos de lo esperado (208.000). Éste es el preludio al informe oficial de empleo que se publicará el próximo viernes. Los analistas esperan que empleo no agrícola haya aumentado en 190.000 personas y que la tasa de paro se mantenga en el 8,9%.

Por eso, Wall Street también comenzaba la sesión con avances, aunque cada vez hay más halcones dentro de la Fed que militan contra la expansión cuantitativa.