mercados | madrid

Grecia, jugando con fuego

El selectivo sube un 0,5% y se sitúa en los 8.817 puntos con la prima de riesgo española en los 338 enteros

MADRID Actualizado:

El Gobierno alemán negó los rumores sobre que Berlín empezaba ya a considerar la quiebra de Grecia como algo "inevitable y aceptable". Quizá el portavoz alemán que dijo eso respondía al ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, quien advirtió que juega con fuego quien apuesta por la quiebra de Grecia. Venizelos también denunció que hay socios de la Unión que quieren expulsarles de la zona euro, de la Unión Europea. Algunos analistas, como Josep Codina, dicen que en cualquier momento los líderes europeos pueden comenzar a pensar que les sale más barato dejar quebrar a Grecia que rescatarla. Resultaría perverso haber sometido a los griegos a este apretón presupuestario para luego dejarles caer e, incluso, excluirles de la zona euro. Una tragedia. Una tragicomedia, como la de Samuel Beckett en 'Esperando a Godot'. Godot llegará. Hoy no, pero mañana seguro. Como el rescate. El día 15, no; pero el 20, el próximo lunes, si Grecia cumple lo incumplible y deja inservibles las próximas elecciones de abril, seguro que sí. Godot nunca llegó. ¿Y el segundo rescate? Se acaba el tiempo. "Se masca" la tragedia, como dice Codina. Y argumenta que el iTraxx, el índice que mide riesgos de crédito, está subiendo mucho.

Aunque hay otros rumores que no son tan extremos: dicen que la recepción del segundo rescate podría llegar, precisamente, después de las elecciones de abril, para poner las condiciones al nuevo Gobierno y no arriesgarse a liberar ahora el dinero para que el partido que salga vencedor haga lo que le dé la gana. El líder del conservador Nueva Democracia, Antonis Samaras, le ha enviado una carta al presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, para ofrecer su compromiso y disciplina. Aunque llama la atención que entre los valores más rentables del Eurostoxx 50 hubiera un buen puñado de bancos. BNP Paribas fue el más rentable, con una revalorización superior al 4%. También ING, Société Générale y Unicrédito se colocaron entre los diez valores que más subieron del índice paneuropeo.

Las primas de riesgo de las deudas periféricas, también. La de España, cerró la sesión en los 357 puntos básicos, por encima de los 337 a los que cerraba la sesión anterior. La de Italia se disparó hasta los 387 puntos básicos desde los 367 en que comenzaba la jornada. Y, mientras, el euro perdió posiciones con respecto al dólar, hasta 1,3082 desde el nivel de 1,32 que rozaba por la mañana.

El giro

En realidad, la situación de los mercados se complicó a partir de las dos de la tarde, sin que los buenos datos procedentes de Estados Unidos pudieran hacer nada por enderezar la situación: tanto la encuesta manufacturera de Nueva York, como el índice de confianza del mercado inmobiliario (en máximos desde mayo de 2007) pudieron hacer nada por frenar la deriva bajista de los índices de renta variable europeos. Incluso podríamos decir que el dato de producción industrial fue positivo porque, aunque la lectura del mes de enero, sin crecimiento, fue peor de lo esperado, la del mes previo fue revisada fuertemente al alza. Desafortunadamente, a los índices americanos tampoco estos datos les sirvieron para subir con decisión.

Por la mañana en Europa la situación era mejor. En primer lugar, porque, por enésima vez (pero nunca con hechos), China mostró su apoyo verbal a Europa y al euro como moneda. Los mercados se lo volvieron a creer e interpretaron que ese compromiso se traducirá en un apoyo real en el futuro a los mecanismos puestos en marcha para solventar la crisis de deuda. Además, las cifras publicadas por la mañana sobre Europa eran mejor de lo esperado. Así, la economía francesa logró evitar la contracción en el cuarto trimestre de 2011, al crecer un 0,2%, cuando se esperaba una caída del PIB del 0,2%. El PIB alemán, mientras, cayó menos de lo esperado: un 0,2% frente al 0,3% previsto. En cambio, sí decepcionó Italia con sus cifras de crecimiento: su PIB se contrajo un 0,7% en tasa trimestral, una décima más de lo previsto. Pero quedémonos con la cifra global del PIB de la zona euro: se contrajo un 0,3%, una décima menos de lo previsto.

La situación sobre todo se complicó por Grecia. Pero también por Irán. Porque, a media sesión, trascendió la intención de Irán de cortar el suministro de crudo a seis países de la zona euro. Entre ellos, a España. Con ello, el barril de Brent, de referencia en Europa, llegó a superar los 120 dólares. Con el desmentido, retrocedió un poco, pero se mantuvo por encima de los 119 dólares. El encarecimiento del petróleo es un gran problema para las economías en un momento de debilidad como éste.

En el mercado de materias primas, también el oro ganó posiciones: subió desde los 1.730 hasta los 1.715 dólares por onza.

Así las cosas, el PSI-20 de Lisboa y el Ibex-35 fueron los peores índices de la sesión, con recortes de alrededor de un 0,35%. El selectivo español dio un último cambio en los 8.741,60 puntos. También el Ftse 100 británico terminó la sesión con descensos: retrocedió un 0,13%. El Cac 40 francés y el Dax alemán sumaron un 0,44%. Y el Ftse Mib de Milán un 0,41%. Aunque cerraran en verde, esos índices también se fueron desinflando.

En el selectivo español, Grifols lideró los ascensos, con una revalorización del 2,25%. A continuación, Abertis, que se apuntó casi un 2%. Ebro también logró ganar más de un punto porcentual. Entre los valores al alza, algunos bancos, como Bankinter y el Santander, que subieron alrededor de un 0,45%. muy pocos valores terminaron la sesión con ganancias: Técnicas Reunidas, Ferrovial, IAG, Inditex, Abengoa y BME. Sacyr Vallehermoso fue el valor que más cayó: retrocedió un 5,31%. A continuación, Dia, que se dejó un 3,99%. También Bankia retrocedió más de un 3%. ArcelorMittal, Mediaset y Enagás retrocedieron más de dos puntos porcentuales. Entre los peores, Repsol, que perdió un 1,29%, después de que el Gobierno argentino prohibiera las exportaciones de su filial YPF.

Fuera del selectivo, Baviera fue el mejor valor, con una revalorización del 6,25%. A continuación, Barón de Ley, que subió más de un 5%. En el otro lado de la tabla, inmobiliarias: Quabit y Colonial fueron las únicas que perdieron más que Sacyr.