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Grecia ensombrece la sesión tras el cierre de los mercados

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La publicación del informe oficial de empleo de Estados Unidos marcó un antes y un después en la sesión. Unas cifras para entender la intensa reacción en los mercados: durante el mes de abril se crearon 244.000 nuevos puestos de trabajo no agrícolas, por encima de los 185.000 previstos; el sector privado contrató a 268.000 trabajadores, más de los 200.000 que habían estimado los analistas; y el sector manufacturero creó 29.000 empleos, frente a los 20.000 que esperaban los economistas. Se trata de las mejores cifras desde mayo de 2010.

En contra de lo esperado, la tasa de paro subió del 8,8% hasta el 9%, cuando los analistas esperaban que se mantuviera estable. Se trata del primer aumento de la tasa de paro desde el mes de noviembre. Pero ésta también puede ser una buena señal: quizá hay más gente sin empleo que vuelve a buscar trabajo de manera más activa. En los tres últimos meses, la economía americana ha creado 760.000 nuevos empleos en el sector privado.

Esta noticia hizo posible que los índices del Viejo Continente reaccionaran al alza. En los que ya estaban en positivo, les ayudó a incrementar las ganancias y en los que estaban en negativo, a reducir los números rojos. En el primer caso se encontraban, por ejemplo, el Dax y el Cac 40 francés, que cerraron la sesión con subidas que superaron ampliamente el punto porcentual. En el segundo caso estaba el Ibex-35 que, de los 10.520 puntos subió hasta los 10.620 con la publicación de los datos del mercado de trabajo americano. Con todo, el indicador cerró la sesión con descensos: perdió un 0,16%, para dar un último cambio en los 10.610,50 puntos. Al Ftse 100 británico la noticia le sirvió para cerrar en positivo, con una revalorización de casi un 1%. Así las cosas, el Ibex-35 fue el peor de todos los principales indicadores del Viejo Continente. En Estados Unidos estas noticias también cotizaron al alza, dado que los principales índices comenzaban la jornada con avances de más de un 1%.

Repunte de las materias primas

Y si en las Bolsas el tranquilizador dato de empleo americano cotizó al alza, también lo hizo en el mercado de materias primas, que últimamente habían caído, entre otras cosas, como consecuencia de los temores a un enfriamiento del crecimiento económico. Aunque lo cierto es que la recuperación de los precios fue por barrios: el barril de Brent, de referencia en Europa, rebotó dos dólares después de haber caído ocho en la sesión anterior, para llegar a los 112 dólares. En cambio, en Estados Unidos, el barril de West Texas rebotaba algo más de un dólar, para recuperar el nivel de los 100 dólares y atreverse con los 101. También recuperaba posiciones el oro, aunque se mantenía por debajo de los 1.500 dólares la onza y la plata, que volvía a sufrir una fuerte caída por la mañana, llegaba al último término de la sesión en el mismo nivel de cierre del jueves.

Las buenas noticias procedentes de Wall Street, la recuperada confianza en la potencia de la economía, hicieron posible que tuvieran lugar dos hechos que muy pocas veces se dan juntos: el repunte del precio de las materias primas mientras el billete verde se fortalecía. Así, el euro perdió el nivel de 1,45 dólares, para situarse al cierre de la sesión europea en 1,4427 unidades. Bien es verdad que en este fenómeno también tiene algo que ver el suave discurso de Jean-Claude Trichet el jueves tras la reunión ordinaria de política monetaria del Banco Central Europeo. Pero, también, la noticia que publicaba la edición en Internet del rotativo alemán "Der Spigel", sobre la posibilidad de que Grecia se esté planteando salir del euro, un tema que se discutiría en una reunión secreta el viernes por la noche. Aunque, según informaba Reuters, un portavoz del Gobierno alemán habría desmentido la noticia.

Y, hablando de deuda, la reacción a los datos de empleo fue un poco rara: en un primer momento, el interés de los bonos americanos a diez años subieron hasta el 3,24%. Algo normal: mayor fortaleza económica implica que los inversores venden bonos y apuestan por activos con algo más de riesgo y más potencial de revalorización. Pero, poco después volvió a caer al punto de partida: el 3,18%. Y siguió bajando una vez saltó la bomba griega, ante la posibilidad de que el dinero se esté refugiando en deuda pública americana.

Rumor sobre Grecia

Lo mismo le sucedió al bono alemán. Por eso, la prima de riesgo de las deudas periféricas se amplió. En el caso de la española, hasta el 2,07%. El interés de los futuros del bono alemán también caía. Los observadores del mercado también atribuían este fenómeno al temor de que Grecia salga del euro. Si se convirtiera en realidad, la salida de Grecia del euro sería malo tanto para el país heleno, para el que se duplicaría la deuda, como para el resto de la Unión Monetaria: el mercado podría comenzar a especular con el próximo país que podría caer y, además, muchos de los acreedores se quedarían sin cobrar, lo que implicaría que los ya débiles bancos se descapitalizarían. No por casualidad se dice que el impago de Grecia conllevaría incluso más problemas que la caída de Lehman Brothers. Y parece que Wall Street también sufría por la noticia: el Dow Jones cada vez mostraba menos brío.

La prima de riesgo de la deuda española aumentó, pero no porque hubiera malas noticias en la economía doméstica. El Banco de España adelantó que el PIB español habría crecido un 0,2% trimestral entre enero y marzo. Pero sí que es verdad que la producción industrial se desaceleró con fuerza en marzo. Aunque no fue una excepción: también le ocurrió a Alemania.

En el Ibex, IAG lideró los ascensos, con una revalorización del 3,68%. El mercado acogió con compras sus resultados del primer trimestre. A continuación se situó Amadeus, con una revalorización del 2,89%. Entre los mejores, también ArcelorMittal, que se apuntó un 2,54%. El otro valor del Ibex que publicó sus cuentas fue FCC, que cerró la sesión con una revalorización del 0,93%.

El rebote también llegó a algunas entidades financieras, como al Popular, que sumó un 1,86%, o como a Mapfre, que ganó un 1,85%. Buena marcha también para Santander, con una revalorización de casi un punto porcentual. Mientras que el Sabadell cerró la sesión con un repunte del 0,73% y Bankinter, del 0,45%. BBVA se quedó atrás: apenas ganó un 0,15%.

La subida del precio del crudo también ayudó a Repsol a recuperar posiciones, dado que por la mañana era el valor que más bajaba: al cierre, se apuntaba un 1,40%. Y lo mismo le sucedió a su principal accionista, Sacyr Vallehermoso, que de ser uno de los peores valores de la sesión, al cierre ganaba un 1,09%. El resto de los grandes valores también terminaron la sesión con ganancias: Telefónica subió un 0,59% e Iberdrola, un 0,48%.

Sólo nueve valores del Ibex terminaron la jornada con descensos: Red Eléctrica fue el peor, con un recorte del 0,96%, seguido de BME, que retrocedió un 0,82%. Acciona y Criteria se dejaron algo más de medio punto porcentual. Técnicas Reunidas, Gas Natural, Abertis, Indra y Gamesa completaron la lista de valores en rojo.

Fuera del selectivo, Vueling fue el mejor valor de la sesión, contagiado de la buena marcha de las acciones de IAG tras la presentación de sus cuentas. Los títulos de la "low cost" cerraron la sesión con una revalorización del 4,50%. A continuación, La Seda de Barcelona, que ganó un 3,90%. Adolfo Domínguez, Vocento, Biosearch y Jazztel también ganaron más de un 3%. Renta Coporación fue el peor valor del mercado español, con un recorte del 9,28%.