MERCADOS | MADRID

Gasolina Bernanke para las bolsas

El Ibex 35 cierra la sesión al 1,18% y se sitúa en 10.867,8 puntos

MADRID Actualizado: Guardar
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Las dos cosas que más les gustan a los mercados son tipos de interés bajos y buenos resultados. Los mercados han cotizado hoy la esperanza en lo primero, una esperanza que deriva del discurso del presidente de la Reserva Federal norteamericana, Ben Bernanke, tras la reunión ordinaria de política monetaria. El orden de prioridades del presidente de la Fed: primero la economía y el empleo y, luego, el control de la inflación, hace pensar que si de algo va a pecar el jefe de la Fed es de política expansiva. Aunque también dejó entrever que no habrá una tercera ronda de compra de bonos, dado que generaría inflación y, por tanto, sería contraproducente para la creación de empleo.

Bernanke se mostró preocupado con la recuperación económica y adelantó que el dato de crecimiento del primer trimestre del año en Estados Unidos sería débil: de hecho, se desaceleró desde el 3,1% trimestral anualizado del cuarto trimestre de 2010 hasta el 1,8% del primer trimestre de 2011, según su primera lectura. Se colocó, incluso, por debajo de lo esperado por los analistas. Bernanke tranquilizó al mercado apuntando que se debe sólo a una cuestión coyuntural, por la reducción de la inversión en construcción y defensa. De hecho, el dato de consumo, el que más de cerca se vigila, porque pesa dos tercios en el PIB, se desaceleró, pero menos de lo previsto por los analistas: cayó del 4% del trimestre anterior hasta el 2,7%, pero los analistas esperaban que bajara hasta el 2%.

El otro buen dato de la jornada llegó de las preventas de viviendas, que aumentaron un 5,1% en marzo, mucho más de lo esperado por los analistas. Pero el aspecto que más preocupa a Bernanke, el empleo, dio una mala señal: el paro semanal aumentó en 429.000 personas, más de las 395.000 previstas.

De ahí la volatilidad con la que abría la Bolsa de Nueva York. Por eso, el dinero pareció regresar a los bonos americanos, que subían de precio, mientras que su rentabilidad caía a mínimos del último año. Lo que está claro es que parece que los inversores aún no están preocupados por la crisis fiscal americana que, a juicio de Bernanke, es el principal problema de Estados Unidos.

El índice que más partido le sacó al discurso de Bernanke fue el Ibex-35, que durante toda la sesión fue el más rentable. Al cierre, también, con una revalorización del 1,18%, hasta los 10.867,80 puntos, frente al mínimo avance del 0,03% que sumó el Ftse 100 británico. El PSI-20 de Lisboa ganó un 0,41%, mientras que el Ftse Mib de Milán avanzó un 0,64%, el Cac 40 francés, un 0,91% y el Dax alemán, un 0,95%. Y eso que el euro se disparó en su tipo de cambio con el dólar hasta rozar 1,48 unidades, con lo pernicioso que es para la competitividad de las empresas del Viejo Continente.

Caída de la prima de riesgo

Ayudó la caída de la prima de riesgo de la deuda española que, al cierre de la sesión, se situaba en el 2,12% desde el 2,19%, después de que el interés del bono español a diez años se redujera desde el 5,48% hasta el 5,38% y el del "bund" bajara desde el 3,29% al 3,26%. Pero fue fundamental que los resultados del Santander fueran bien acogidos en el mercado, pese a que cayeran un 5% respecto a hace un año. Al cierre, los títulos del Santander ganaban un 1,49%, hasta los 8,60 euros. BBVA se contagió de su alegría y llegó a superarle en rentabilidad, al avanzar un 1,50%.

El Sabadell, que durante la primera parte de la sesión se mostraba algo más débil, alcanzó una rentabilidad al final de la jornada que alcanzó el 1,22%. Los otros dos bancos del Ibex no se unieron a la fiesta, aunque cerraron en verde: Bankinter ganó un 0,48%, mientras que el Popular se apuntó un 0,62%. En general, el sector bancario europeo lo hizo muy bien, con Deutsche Bank a la cabeza.

Pero no fue sólo obra de los grandes bancos. A la buena marcha del Ibex contribuyeron los otros "blue chips": Iberdrola subió un 1,32%, mientras que Telefónica ganó un 1,20% y Repsol, un 1,07%.

Enagás y Grifols lideraron los ascensos, con revalorizaciones de algo más de dos puntos porcentuales. A continuación, Endesa y Gas Natural, que se apuntaron algo más de un 1,8%. ArcelorMittal y BME avanzaron alrededor de un 1,75%. Buena acogida también, pues, para las cuentas del gestor de las Bolsas españolas.

En el otro lado de la tabla, únicamente cinco valores del selectivo terminaron la sesión con pérdidas. IAG fue el que más cayó, con un retroceso del 1,07%. A continuación, OHL, que perdió un 0,55%. Amadeus cedió un 0,35%. Ferrovial, que presentaba resultados después del cierre, terminó la jornada con un descenso del 0,18%. Abertis completó la lista de valores en rojo, con un descenso del 0,06%.

Fuera del selectivo, Catalana Occidente lideró los ascensos, con una revalorización del 7,95%. Los de la aseguradora fueron los resultados mejor acogidos por los inversores. Jazztel, que presentaba sus resultados el miércoles al cierre, terminó la jornada con una revalorización del 2,32%. Las cuentas del Pastor tampoco sentaron del todo mal, dado que cerró la jornada con una subida del 0,67%. Y tampoco los de Antena 3, dado que terminó la jornada con una ganancia de casi medio porcentual. Las cuentas de Zeltia fueron las peor acogidas por el mercado: la compañía farmacéutica cerró la jornada con un descenso del 2,04%. Pero el peor valor de todos fue Nyesa, que sufrió un caída del 16,30%.

En Estados Unidos, las cuentas también fueron buenas. Por ejemplo, las de Pepsico o las de Exxon Mobil.

En la agenda macroeconómica en Europa, contábamos con la publicación de los precios de importación en Alemania, que suman un avance interanual del 11,3%, mientras que la tasa de paro de Alemania se mantuvo en el 7,1%, cuando se esperaba que cayera una décima, pero la bajada del número de desempleados fue de 37.000 personas, de acuerdo con las previsiones de los analistas. En España, las cifras de permisos de construcción registraron una mejora, al igual que las cifras de hipotecas concedidas.